Los entresijos del 'no' a Iceta: la semana que Catalunya enterró la cortesía parlamentaria
Cuando Miquel Iceta recibió la llamada de Pedro Sánchez para ofrecerle ser el presidente del Senado, la primera respuesta del primer secretario del PSC fue un no, aunque a petición del presidente del Gobierno aceptó pensárselo. En la pasada legislatura ya rechazó ser ministro y sabía que esta vez lo tendría más complicado para negarse a dar el salto a Madrid. Volvieron a hablar por la noche y, al día siguiente, el miércoles 8 de mayo, le confirmó a Sánchez que esta vez aceptaba su propuesta.
El líder del PSC conoce como pocos el funcionamiento del Parlament y no solo porque sea el diputado más veterano de la Cámara. Aprovechando que ese día se celebraba un pleno, lo primero que hizo fue acercarse al despacho del presidente de a Cámara catalana, Roger Torrent, y comunicarle la decisión. El también dirigente de ERC le aseguró que le facilitaría los trámites para que su designación como senador autonómico no se alargase en el tiempo.
Así comienza el relato de los entresijos del rechazo del Parlament a Miquel Iceta como senador autonómico que cuenta Neus Tomàs.