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Un exempleado de Unipost, sobre los envíos para el 1-O: “Era 'vox populi' que íbamos a repartir lo que íbamos a repartir”
Un exempleado de Unipost, responsable de la oficina del paseo de Sant Joan de Barcelona, admite que entre los trabajadores se conocía que la empresa realizaría trabajos para la Generalitat por el 1-O porque tenían un contrato marco con la Generalitat para realizar envíos, aunque nunca les llegó una comunicación oficial. Escribe Oriol Solé.
“Era 'vox populi' que íbamos a repartir lo que íbamos a repartir”, afirma el exempleado a preguntas de Vox, que censura la gestión de su empresa, que terminó quebrado, con el 1-O. “Se decía que cómo nos metemos en este lío en la situación en la que estamos”, afirma.
Considera además que los envíos para el 1-O “ponían en riesgo a clientes” del resto de España y de Catalunya, pero añade que debido a su delicada situación económica, Unipost la “si hubiera tenido que enviar veneno lo hubiera cogido”. Pese a que daba por descantado que en su oficina llegarían otros sobres con notificaciones como los que fueron incautados en Terrasa, finalmente no llegó nada. “Tuve la misma sorpresa que tuvo la Guardia Civil”, afirma.
Antes de este empleado ha comparecido el expresidente del consejo de administración de Unipost, Antón Raventós, que se ha desentendido de la gestión ordinaria de la empresa y los encargos para el 1-O, lo que ha provocado la queja de la fiscal Consuelo Madrigal.
“¿Usted sabe algo de Unipost?”, ha censurado Madrigal en un queja que ha cortado el presidente del tribunal, Manuel Marchena: “No le reproche al testigo que no sepa lo que usted debería saber”.