Un votante y un mosso coinciden en que los concentrados en un colegio de Dosrius (Barcelona) no agredieron a la Guardia Civil
Siguen desfilando por el Supremo los testigos propuestos por la defensa del exconseller de Interior Joaquim Forn. Un votante y un mosso d’esquadra presentes en un colegio de Dosrius (Barcelona) el 1-O coinciden en señalar que los concentrados en el centro no agredieron a la Guardia Civil. Informa Oriol Solé.
“Fui al colegio porque votar no era ilegal. No hubo una actuación hostil, nos cogimos de los brazos para impedir que los agentes entraran”, explica el votante, Isidoro Álvarez, que añade que, sin previo aviso, los antidisturbios de la Guardia Civil le tiraron al suelo y le bajaron los pantalones. “Me esposaron y tras conversar con su superior me dejaron ir si prometía que no volvería a la puerta” del local, añade.
Por su lado, el mosso que formaba parte del binomio para intentar cerrar el centro asegura que los concentrados recibieron “igual” a la patrulla de los Mossos que a la Guardia Civil. “Estuvieron en silencio, se compactaron ante la puerta del local y cuando empezó a actuar la Guardia Civil se oyeron gritos de ‘votarem’, ‘votarem’”, recuerda.
Relata asimismo que intentaron ir a hablar con la Guardia Civil pero que el único gesto que recibieron del mando del Instituto Armado fue que les vigilaran el coche. “Bajaron del vehículo y en cinco segundos empezaron su actuación”, indica.