El voto al PP gallego retrocede a tiempos de Alianza Popular y da ánimos a la izquierda en la carrera por la Xunta
Uno de los grandes titulares de la noche electoral del 26M fue el desplome de las mareas municipales en las ciudades en las que habían emergido directas al gobierno en 2015: A Coruña, Santiago y Ferrol. Otro, ligado con éste, fue la pérdida de poder urbano del PP, que en un episodio inédito no consiguió entrar en el juego de la alternancia de los gobiernos de las ciudades ya fuese por empeorar resultados -A Coruña, Santiago, Ourense-, por no mejorar lo suficiente -Ferrol, Lugo- o por ahondar en una diferencia sideral -Vigo-. Otro más, la imposibilidad de regresar a las diputaciones que había perdido y en particular la pérdida de la mayoría absoluta de los Baltar en la de Ourense, lo que supone un terremoto político en sí mismo.
Lo cuenta David Lombao.