La pugna por los escasos puestos de salida tensa las negociaciones del Frente Amplio mientras se abre paso la 'vía Colau'
La recta final de las negociaciones para lanzar la candidatura del Frente Amplio a las elecciones generales ha evidenciado una realidad dolorosa para el espacio: con las malas perspectivas que arrojan las encuestas, hay muy pocos puestos en las listas que obtendrán representación con casi total seguridad, y ninguno de los partidos que forma parte de la alianza quiere ser el que los ceda. El problema sobrevuela las negociaciones desde hace meses. Pero ha sido en los últimos días, cuando se han acelerado las conversaciones a raíz de la convocatoria de elecciones generales, cuando la disputa entre ellas por copar estos puestos ha escalado, a la misma vez que se iba definiendo el nombre de la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, como la favorita para ser candidata de la alianza.
Las listas en las que se centra la pugna son las de Madrid y Barcelona, las que más escaños reparten en las elecciones en función de su población: 38 la primera, 32 la segunda. En la primera de esas circunscripciones, Más Madrid aspira a controlar la práctica totalidad de la lista, y solo se abre a ceder algún puesto para otra formación. En Barcelona, por su parte, los Comuns también quieren tener capacidad de decidir la totalidad de los nombres, y se resisten a ser el refugio de los dirigentes de otras organizaciones que no quepan en la lista de Madrid.
Hasta este miércoles, la negociación sobre la composición de ambas listas se mantenía alejada de los focos. Pero lo apretado de los tiempos a raíz de la convocatoria electoral ha elevado la presión y ha provocado que las discrepancias salgan a la luz. Fue Más Madrid quien primero se pronunció públicamente este miércoles a través de fuentes oficiales: lo hizo para anunciar que renuncia a dar la batalla porque la candidata del Frente Amplio fuera su líder, Mónica García, y para dar su apoyo a la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Pero también para espetar, de manera sucinta, que si Colau quiere ser la candidata, debería presentarse por la circunscripción de Barcelona, y no en Madrid.
“Más Madrid, desde la generosidad, propone que Ada Colau sea la candidata a la Presidencia del Gobierno desde Barcelona, como parte de una candidatura coral que respete la pluralidad territorial del Frente Amplio”, pero “las organizaciones territoriales hemos defendido desde el principio que un verdadero Frente Amplio debe construirse desde el respeto al arraigo y la autonomía de cada fuerza en su territorio”, planteó Más Madrid. Traducido: la formación cree que ya ha hecho suficiente sacrificio habiendo renunciado a García como candidata de todo el espacio y no está dispuesta a ceder el control de casi toda la lista madrileña, ni a perder puestos de salida en ella por acoger a Colau.
La respuesta de los Comuns se produjo pocos minutos después, también a través de fuentes oficiales. “Pese a los avances que se han producido en los últimos días y las últimas horas, consideramos que la negociación no estará cerrada hasta que no haya un acuerdo global” y, “con la voluntad de construir esta candidatura, estamos trabajando para alcanzar este acuerdo con todos los partidos”, planteó la formación catalana. “La negociación sigue abierta y estamos trabajando para alcanzar un acuerdo lo más amplio posible que incluya a todas las fuerzas políticas de izquierdas”, insistieron los Comuns.
Ese comunicado evidencia el enfado del partido con el movimiento de Más Madrid, y de hecho los Comuns aseguran en su réplica a la formación madrileña que no van a “responder a informaciones que se están haciendo públicas sobre las negociaciones”. Pero también significa que los Comuns, aunque están de acuerdo en que Colau sea la candidata de todo el espacio, no renuncian a que se presente por la lista de Madrid. Eso suele ser lo habitual para quienes se postulan a la presidencia del Gobierno, pero no es más que una costumbre: no existe legalmente la figura de “candidato a la presidencia”, y tampoco la obligación de que el principal referente de cada candidatura concurra por una determinada circunscripción.
Pocos puestos, muchos partidos
Si los primeros puestos de las listas de Madrid y Barcelona son tan codiciados por los partidos que forman el Frente Amplio no es solo porque, en las otras 50 circunscripciones, las perspectivas para la formación sean más dudosas, sino también porque en las propias Madrid y Barcelona tampoco hay mucho que repartir. La primera de esas dos circunscripciones es buen ejemplo para explicar lo complicado que es hacer un encaje de bolillos que contente a todos los partidos.
El Frente Amplio está negociando sobre la base de que, en Madrid, tiene cuatro o cinco diputados relativamente asegurados. Más Madrid quiere cuatro de ellos: Mónica García, Emilio Delgado, Eduardo Fernández Rubiño y Tesh Sidi. La formación regionalista estaría dispuesta a ceder a otro partido el puesto restante, pero para ocuparlo hay tres candidatos: IU, Movimiento Sumar y Podemos, si finalmente hay acuerdo con los morados para una lista unitaria. Por tanto, al menos dos de los partidos se quedarían sin candidato en una circunscripción donde obtener representación es bastante probable.
El problema de Barcelona es similar. Los Comuns aspiran a que Colau sea la número 1 por Madrid, pero si finalmente eso no ocurriese, el primer puesto de la lista barcelonesa sería para ella. Y eso dejaría libres apenas dos o tres posiciones más de las que tienen asegurado el escaño, un puzle muy complicado de montar. En Barcelona no solo aspirarían a tener un escaño los partidos que se hubieran quedado fuera de los puestos de salida de Madrid, sino que, además, los Comuns tienen que buscar el encaje para que en la lista estén representadas sus dos sensibilidades: la más próxima a Colau y la que se referencia en la antigua ICV, cuyo principal activo es el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.
Los principales damnificados de esta pelea en las dos principales circunscripciones son los partidos de ámbito estatal: IU, que ya se encuentra dentro del Frente Amplio, y Podemos, que insiste en pedir primarias abiertas para llegar a un pacto, además de Movimiento Sumar. Ninguna de las tres organizaciones es la más potente de las del espacio en Madrid y Barcelona, pero todas aspiran a tener, al menos, algo de representación en las provincias donde está más asegurado que se obtendrá.
Por ello, este miércoles fuentes oficiales de IU apelaron “a la responsabilidad y a la generosidad de todas las organizaciones” tras el comunicado de Más Madrid. “Vamos a trabajar para un acuerdo justo en el que todas las fuerzas estén bien representadas y cómodas, el objetivo tiene que ser la construcción de un Frente Amplio lo más amplio, plural y representativo posible”, planteó la federación, que sostuvo que, “en relación a las candidaturas, los nombres y los mecanismos de elección deben formar parte de un acuerdo global, democrático y compartido”.
IU también da su beneplácito a Colau
Pese a que la disputa por las listas está completamente abierta y a que su posición en las listas sea aún una incógnita, en lo que sí se avanzó este miércoles es en el consenso para que Colau sea la candidata. Además de haber recibido el beneplácito de Más Madrid, que se une al que le dio el pasado lunes su propio partido, los Comuns, la exalcaldesa recibió también este miércoles la bendición del líder de IU, Antonio Maíllo, que la calificó de “magnífica candidata”. “Creo que es una magnífica noticia que una persona, que simboliza de una forma muy evidente y muy sólida esa lucha por la dignidad del acceso al derecho humano de la vivienda, encabece” el proyecto, sostuvo Maíllo.
La vía Colau, además, supondría superar un escollo para un eventual acuerdo con Podemos para una lista unitaria, que tendría que cerrarse antes del viernes 16 de octubre a las 23.59 horas. La exalcaldesa lleva semanas postulándose cada vez con mayor claridad para liderar el Frente Amplio, pero siempre ha puesto como condición la presencia de los morados en la coalición. Y, aunque Colau aún no se ha pronunciado para aceptar ser la candidata, el hecho de que su nombre suscite ya consenso entre IU, Comuns y Más Madrid también envía una señal a Podemos de buena disposición para el acuerdo.
Los morados se mantienen expectantes ante los movimientos en el resto del espacio, que tendrán que resolverse en los próximos días con el anuncio definitivo del nuevo líder del Frente Amplio. Podemos, no obstante, insiste en que su condición para llegar a un acuerdo que permita una lista unitaria a la izquierda del PSOE es celebrar primarias abiertas. El martes, el partido que lidera Ione Belarra se abrió a poder negociar una lista con los partidos del Frente Amplio y, posteriormente, ratificarla mediante una votación abierta a la ciudadanía. Pero Podemos, a priori, no renuncia a que Irene Montero sea la líder de todo el espacio, lo cual obligaría a arbitrar algún método de elección entre ella y —previsiblemente— Colau.
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