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Al Salvini de los puertos cerrados se le acumulan los barcos
Cuando aún no se ha apagado la polémica creada por la detención en Italia de la capitana del buque “Sea Watch 3”, la alemana Carola Rackete, que había rescatado a migrantes en el Mediterráneo, al ministro italiano del Interior, Mateo Salvini, principal responsable de la política de “puertos cerrados”, se le acumulan los barcos.
No ha pasado ni una semana desde que Rackete, desesperada por no poder desembarcar a los 40 refugiados que llevaba a bordo durante 17 días, decidió atracar su barco en el puerto de Lampedusa sin permiso y arriesgándose a consecuencias legales, cuando la historia ya amenaza con repetirse.
El barco “Alan Kurdi” de la ONG Sea-Eye -alemana como Sea Watch- rescató hoy a 65 migrantes que iban en un bote de goma a 35 millas de la costa de Libia, según anunció en Twitter, y espera ahora la concesión de un puerto donde desembarcarlos, mientras ha comenzado el habitual tira y afloja para ver quién los recibe.
El Ministerio del Interior italiano ya anunció la prohibición de entrada en aguas territoriales italianas y dijo que el Alan Kurdi, llamado así en recuerdo del niño ahogado en 2015 en aguas turcas y cuya foto se convirtió en un símbolo del drama de la inmigración, “puede dirigirse a Túnez o a Alemania”.
Salvini ha enviado una carta a su colega alemán, Horst Seehofer, donde le pide que Alemania intervenga de forma “urgente” para recibir a los migrantes.
Mientras se resuelve esta nueva situación que se prevé de bloqueo, el velero “Alex”, de la ONG italiana Mediterránea salvó ayer, jueves, a otros 54 migrantes que iban en un bote de goma a 12 millas de las costas de Lampedusa.
Las características de este barco, de solo 20 metros de eslora y equipado para primeros auxilios pero no para rescates, hacen muy difícil la situación a bordo, a lo que se suma que entre los rescatados hay cuatro mujeres en avanzado estado de gestación y ocho niños.
Tras la negativa italiana a permitirle la entrada a Lampedusa, se anunció un acuerdo entre los gobiernos de Roma y La Valeta para el desembarco de los rescatados en Malta, en un intercambio por el que Italia debe recibir a un número similar de migrantes que están en ese país “para dejar sin cambios la presión de recepción en la isla”.
Sin embargo, la tripulación explicó que con el velero y debido a “las condiciones psicofísicas de las personas a bordo” no estaban capacitados para afrontar las once horas de travesía hacia Malta, lo que fue respondido inmediatamente por Salvini.
“!Es increíble¡. La ONG rechaza ir a Malta, un país europeo seguro...si no van hacia Malta se trataría de un caso de desobediencia de una gravedad inaudita, de un acto de piratería”, señaló el ministro.
Finalmente se acordó que lanchas militares maltesas o italianas trasladarían a los inmigrantes hacia Malta, tras lo cual comenzó la evacuación de las primeras 13 personas, los niños y mujeres embarazadas y sus familias. “Una buena noticia finalmente”, escribió la ONG Mediterránea en twitter.
En el Mediterráneo Central también se encuentra de nuevo el barco de la ONG española Open Arms, que hoy prestó asistencia médica a las personas a bordo del velero “Alex”, según anunció en Twitter.
“También ofrecimos nuestra embarcación para acompañar a esas personas a Malta. Malta ha respondido que el puerto para nosotros está cerrado por motivos políticos. España calla. ¿Quién queda para defender el derecho del mar y a la vida?”, agregó la ONG.
Sin embargo, en los últimos días siguen llegando a Lampedusa migrantes, bien solos en barcazas o rescatados por patrulleras italianas, lo que da a entender que la prohibición de entrada a los puertos dictada por Salvini se refiere a las ONG, a las que el ministro del Interior acusa de favorecer la inmigración ilegal.
A esa acusación deberá responder ante la justicia, el próximo 9 de julio, la capitana Carola Rackete, que sin embargo fue puesta en libertad el pasado martes por una jueza que revocó la detención ordenada por haber atracado su barco en Lampedusa sin permiso, un auténtico revés para Salvini.
Y la Fiscalía de Agrigento también rechazó otra petición de Salvini: firmar la expulsión de Rackete de Italia.
La férrea política del líder de la ultraderechista Liga contra la inmigración ilegal y la criminalización de las ONG y personas que rescatan a migrantes es objeto de numerosas críticas.
Casualidad o no, el próximo lunes 8 el papa Francisco celebrará en el Vaticano una misa “en recuerdo de todos los que han perdido la vida escapando de la guerra y la miseria y para alentar a aquellos que, cada día, se esfuerzan en sostener, acompañar y acoger a migrantes y refugiados”, según una nota del portavoz papal.
Virginia Hebrero
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