Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El frágil alto el fuego pactado entre Trump e Irán se tambalea
¿Cuánto pagó cada futbolista a la empresa andorrana?
OPINIÓN | 'Lo que no se ve desde el espacio', por Alberto Garzón

Aplazada la expulsión de un joven marroquí que España iba a enviar a su país a las puertas de la regularización pese a su arraigo

Oussama está en el CIE de Zapadores tras recibir la notificación de expulsión

Gabriela Sánchez

8 de abril de 2026 23:10 h

0

Oussama Moumen, el joven marroquí que iba a ser expulsado este jueves desde el Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Valencia pese a contar con arraigo en España, ha pedido asilo in extremis por lo que su repatriación ha sido aplazada, al menos durante el tiempo en que se estudia la admisión a trámite de su petición, según ha confirmado a elDiario.es el Ministerio del Interior. “Finalmente, no va a ser expulsado mañana. Ha solicitado protección internacional, por lo que se debe esperar a la resolución del expediente, en el plazo de 8 días”, explican fuentes del departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska. Pedir asilo suele ser una estrategia habitual, utilizada en ocasiones por algunos internos del CIE para ganar tiempo ante la notificación de una repatriación, tiempo en el que su defensa confía en que el juzgado de control del centro de detención revise su caso, con la esperanza de lograr una suspensión definitiva apelando a su arraigo.

En la mañana de este miércoles, el Moumen había hablado desde el CIE con elDiario.es para pedir la paralización de su retorno, en un momento en que quedan escasas semanas para la aprobación del proceso de regularización extraordinaria al que pretendía acogerse. “Tengo todo preparado para pedir la regularización, Caritas me ha ayudado con los papeles”, decía el joven a elDiario.es cuando todavía su repatriación seguía programada para este jueves. Su caso había sido denunciado por la Campaña por el Cierre de los CIE de Valencia, colectivo que exigía la paralización de la deportación de Oussama ante el arraigo social con el que cuenta en Vinarós, el pueblo de Castellón donde vive desde hace años, probado en informes del Ayuntamiento de la localidad, así como de Cáritas y la Asociación Amigo, organizaciones que han prestado apoyo al joven durante este tiempo. La abogada del marroquí también había envíado un escrito al juzgado de instrucción de Valencia con funciones de control de los centros de extranjeros, para pedir la paralización del retorno. 

Los informes sociales a los que ha accedido elDiario.es acreditan los argumentos de la defensa de Oussama. Se apoyan también en algunos documentos que el propio marroquí había recabado para pedir la regularización en cuanto se aprobase la medida. El Ayuntamiento de Vinaros (Castellón) ha emitido un informe favorable de arraigo sobre Oussama que “acredita el esfuerzo de integración del solicitante, buen comportamiento cívico, responsabilidad social”. El Consistorio también confirma “el beneficio de mantener su plan de intervención individualizado por parte de los Servicios Sociales, así como su residencia en España”. 

La Conselleria de Servicios Sociales aprobó en febrero de este año su participación en el “Programa Mentora” para recibir clases de castellano y regularizar su situación administrativa. Acudió a todas las actividades, asegura el escrito, por lo que la Oficina solicita que se tenga en cuenta su informe “contra la orden de expulsión”.

El joven marroquí, de 23 años, explicó a este medio que estaba en su casa cuando la policía llamó a su puerta hace unas dos semanas. “Me dijeron que tenía un error en mis documentos. Que tenía que acompañarles para arreglarlo. Yo pensé que sería firmar algo rápido y volvería a casa, pero desde entonces estoy detenido. No pude ni coger mis pastillas”, decía Oussama desde el CIE de Valencia, uno de los centros de detención donde son privados durante un máximo de 90 días inmigrantes por su situación administrativa irregular, aunque no hayan cometido ningún delito, para proceder a su repatriación. “Tenía todo preparado para pedir la regularización. Cáritas me había ayudado”, indicaba antes de conocer que, finalmente, no iba a ser retornado este jueves, como aparecía escrito en la notificación de expulsión entregada un día antes por los autoridades del centro policial. Ha obtenido al menos ocho días de margen, mientras su letrada y la Campaña CIEs No valencia siguen pidiendo al juzgado la revisión de su caso.

Etiquetas
stats