Sánchez aparca la reforma fiscal y la desvincula de los presupuestos de 2022

Pedro Sánchez junto al secretario general de la ONU, Antònio Guterres, en Moncloa.

No habrá reforma fiscal el próximo año. Pedro Sánchez ha vuelto a cerrar la puerta a que los compromisos en materia de revisión impositiva en España se lleven a cabo en los próximos meses con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2022 que el presidente prevé tener listos en "tiempo y forma" para que las Cortes les den el visto bueno a finales de año y entren en vigor el 1 de enero de 2022.  "No vamos a abrir en los presupuestos de 2022 una revisión del modelo fiscal, que está pendiente, pero no para el próximo año", ha dejado claro Sánchez en una comparecencia junto al secretario general de la ONU, António Guterres, en Moncloa.

El Ministerio de Hacienda ha comenzado ya a trabajar a nivel interno en la elaboración de las cuentas públicas para el próximo año. Sin embargo, el ambicioso plan fiscal del Gobierno, que apuesta por mejorar la progresividad del sistema y subir los ingresos vía impositiva dado que España está siete puntos por debajo de la media europea, tendrá que esperar al menos hasta el año siguiente. El departamento de María Jesús Montero ha dado de margen hasta febrero al comité de expertos que prepara las recomendaciones sobre esa reforma.

Sánchez ha explicado que la reforma fiscal queda aparcada porque el objetivo del Gobierno es "recuperar la economía, salir de esta, superar la pandemia, modernizar la economía con los fondos europeos". "Esa es la hoja de ruta que tiene el Gobierno", ha expresado el presidente, que ha asegurado, no obstante, que los datos económicos mejoran "cada semana". Así, ha aplaudido los datos de afiliación a la Seguridad Social, que se sitúan en 19,5 millones de personas, y que alcanza ya cifras similares a las de antes de la pandemia. Sin embargo, aspira a que se "consolide" esa tendencia antes de ejecutar cambios importantes en el sistema.

No obstante, Sánchez ha aprovechado su comparecencia para aplaudir la decisión de la OCDE, que representa a las principales economías mundiales, de implantar un tipo mínimo del 15% a las sociedades. "Celebramos que la OCDE haya logrado este acuerdo importante en el debate sobre la imposición global para evitar estos dumping fiscales que estamos sufriendo", ha aseverado.

El presidente también ha celebrado la rectificación del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, que este jueves en el marco de la firma con los agentes sociales de un acuerdo para las pensiones planteó que la generación del 'baby boom', nacidos entre mediados de los 50 y los 70, tengan que elegir entre un "pequeño ajuste" en su pensión o "trabajar más". El propio Escrivá ha dicho que se trataba de "reflexiones". Preguntado por esta polémica, el presidente ha querido "reivindicar" la labor del titular de Seguridad Social y ha destacado la "trascendencia" del acuerdo alcanzado que sigue las recomendaciones "unánimes" del Pacto de Toledo, como la evolución de las pensiones conforme al IPC. "Me quiero referir a las palabras del ministro [que ha rectificado este viernes], han sido elocuentes. La forma, el método, es el diálogo social", ha terminado Sánchez, que ha señalado en esa dirección de trabajo para "los próximos meses".

Sánchez ha reiterado su mensaje sobre Catalunya al emplazar a la Generalitat a que "hable con la otra parte de Catalunya, que no es menor, que no comparte su agenda independentista". "Nos necesitamos todos. Es la gran lección que tenemos que extraer de la pandemia. Si nos necesitamos todos y queremos contar con todos, también el Govern tiene que contar con toda la sociedad catalana, la independentista y la no independentista y ahí es donde yo creo que podremos encontrar, estoy convencido, puntos para avanzar en los próximos meses y en los próximos años", ha explicado.

Sánchez ha recibido del secretario general de la ONU un importante apoyo en su política de distensión en Catalunya. Preguntado por los indultos, Guterres ha comenzado diciendo que no corresponde al secretario general de Naciones Unidas "comentar las cuestiones de política interna de los estados miembros", pero luego ha señalado que hay un "principio global esencial" y es que "todos los problemas tienen que solucionarse políticamente y que el dialogo es un instrumento esencial para solucionar problemas". "La creación de condiciones para que el diálogo pueda fructificar es siempre algo muy importante en nuestras sociedades", ha rematado Guterres en la misma línea que plantea el Gobierno de que los indultos han retirado un "obstáculo" para iniciar una "nueva etapa" en la relación de Catalunya con el Estado.

Otro de los asuntos sobre los que se ha pronunciado Guterres ha sido la vacante desde 2019 del enviado especial de la ONU para la resolución del conflicto en el Sahara, una plaza que ha reconocido que es "esencial" para "relanzar el diálogo político". El mandatario intrnacional ha recordado que las propuestas que ha habido hasta ahora no han contado con el consenso de las partes, que ha asegurado que es importante. "Espero que el próximo candidato sea bien acogido por las dos partes", ha señalado sin especificar cuándo se hará una nueva propuesta.

Hasta mayo de 2019 el encargado era el alemán Horst Koehler, que dimitió alegando motivos de salud. Bajo su mandato, el Gobierno de Marruecos y el Frente Polisario, que controla la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), retomaron los contactos, pero la situación permanece a día de hoy estancada y con las partes igual de distanciadas que en las últimas tres décadas. Marruecos vio reforzada, además, su posición después de que EEUU en el mandato de Donald Trump reconociera la soberanía sobre el Sahara Occidental, una decisión que Joe Biden no ha corregido. Naciones Unidas, sin embargo, lo recoge como un territorio no autónomo y en sus resoluciones apuesta por un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui.

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2 de julio de 2021 - 12:02 h

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