Sumar achaca a las “presiones enormes” de la UE la decisión de Sánchez de no trasladar a la Península a los migrantes hacinados en Ceuta
El ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, se mostró este lunes crítico con la decisión del Gobierno del que forma parte de no trasladar a la Península a los en torno a 5.000 migrantes que aún continúan en Ceuta mientras se tramitan sus expedientes. Urtasun insistió en que el Ejecutivo debe trasladar a estas personas a otras comunidades para descongestionar las instalaciones de la ciudad autónoma, como han hecho otros dirigentes de Sumar a lo largo del lunes, y atribuyó a las “presiones enormes” que está ejerciendo la Comisión Europea la decisión del presidente Pedro Sánchez de no llevar a cabo este reparto.
“Apoyar a Ceuta también significa que Ceuta pueda volver a la normalidad lo antes posible”, y eso pasa por “que puedan muchas de estas personas sean trasladadas a la Península para que sus expedientes puedan ser tramitados allí”, apuntó Urtasun, que sostuvo que “Ceuta no puede ser el patio trasero de Europa”. En el resto del territorio nacional, afirmó el ministro, existen “plazas” libres para alojar a estos inmigrantes mientras se decide si son expulsados o si se les concede asilo en España, y “es mucho más lógico que esos expedientes se resuelvan en lugares donde hay plazas y capacidad que en Ceuta, donde hay gente viviendo en la calle”.
“Este tipo de traslados se han realizado en numerosas ocasiones, cuando hay una zona congestionada: se ha hecho en Lampedusa, cuando en 2023 llegaron a sus costas 115.000 personas, y más de 64.000 fueron reubicadas en la península italiana”, ejemplificó el titular de Cultura, que recordó que “esto lo hizo el Gobierno de Giorgia Meloni, que se ha pasado todo el verano dándonos lecciones”. Urtasun se mostró igualmente muy crítico con los mensajes que ha trasladado en las últimas semanas la Comisión Europea exigiendo “que no salga nadie de Ceuta” para que estos inmigrantes no puedan moverse a otros países de la UE a través del espacio Schengen, un espacio al que no pertenece la ciudad autónoma.
“Muchas de esas personas van a ser devueltas, pero sus expedientes pueden tardar hasta dos meses”, un tiempo en el que seguirán colapsando los servicios de atención de Ceuta si no se las reparte por otras comunidades, razonó el ministro, que insistió en que, asimismo, el Gobierno ya sabe “que hay personas que no vamos a poder devolver” entre las 5.000 que quedan en la ciudad. “Hay centenares de sudaneses y a esas personas se les va a acabar concediendo la protección internacional, así que no tiene sentido que estén en Ceuta teniendo plazas en la Península”, zanjó.
Escribe Daniel Ríos