El Tribunal Supremo ha rechazado una querella que una asociación presentó contra la eurodiputada Irene Montero por un hilo que escribió en la red social X denunciando que la violencia machista “es estructural y no un caso aislado” y explicando que los agresores machistas “no son una excepción o una rareza”. Los jueces rechazan que estas afirmaciones fueran un delito de odio, como afirmaba la querella ahora inadmitida.
Los mensajes de la exministra de Igualdad del pasado mes de agosto, afirma la Sala de lo Penal, “no tenían por objeto promover la hostilidad, incitando al odio o a la realización de actos violencia contra los hombres, sino la estimulación del debate público en torno a unos hechos ciertamente muy graves, como son todos los derivados de la violencia machista y las agresiones sexuales a las mujeres”.
Informa Alberto Pozas