Vox minimiza la presencia de sus cargos en la cena privada de Sevilla pagada con fondos públicos: “No tiene importancia”

Imagen de la gala y cena privada celebrada en la Plaza Virgen de los Reyes, el pie de la Giralda de Sevilla, pagada con fondos públicos.

Daniel Cela

Sevilla —

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El pasado 4 de julio, Juanma Moreno y Manuel Gavira comparecieron juntos, por primera vez, para firmar un acuerdo de Gobierno de coalición PP-Vox en Andalucía, que incluía 150 medidas, entre ellas, un replanteamiento general de las subvenciones públicas a sindicatos, ONGs y ayudas a la cooperación internacional.

“Se acabaron las mariscadas a costa de los andaluces. Los recursos públicos deben destinarse exclusivamente a atender las necesidades de los ciudadanos”, dejó escrito ese día el líder regional de Vox, que días después juraría el cargo como vicepresidente primero de la Junta y consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local.

A Gavira se le ha vuelto ese tuit en contra, como un boomerang lanzado con la furia de las redes sociales, al trascender que su propio departamento -la Empresa Pública para la Gestión del Turismo de la Junta- contribuyó con 18.000 euros (IVA incluido) a costear la polémica gala privada que tuvo lugar el pasado jueves en la Plaza Virgen de los Reyes, a los pies de la Giralda de Sevilla.

A la cena privada, donde se sirvió de segundo “una mariscada”, asistieron como invitados de honor el presidente de la Junta, Juanma Moreno, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, y tres altos cargos de Vox: el secretario general de Desregulación de la Junta, Juan Antonio Aguado, la diputada nacional Reyes Romero y la senadora María Pastor. El evento consistió en la celebración de los 20 años de vida de la revista de sociedad Escaparate, y tuvo el patrocinio del Ayuntamiento y de la Junta, ambas administraciones del PP, que aportaron 36.000 euros brutos, dos contratos menores de 18.000 euros cada uno.

El secretario general de Desregulación de la Junta de Andalucía y miembro de Vox, Juan Antonio Aguado (a la derecha), entregó uno de los premios Escaparate en la gala.

El asunto ha levantado una polvareda política, no sólo porque una cena privada para 400 invitados de la alta sociedad sevillana se haya pagado con dinero público, sino porque el Consistorio hizo uso de una cláusula excepcional de la ordenanza municipal de ocupación de espacios públicos del Conjunto Histórico, que permitió saltarse la prohibición expresa de celebrar eventos privados en las plazas Virgen de los Reyes y Virgen del Triunfo, espacios contiguos a la Giralda, la Catedral, los Reales Alcázares y el Archivo General de Indias, monumentos Patrimonio de la Humanidad desde 1987.

La oposición de izquierdas ha llevado la polémica al Pleno del Ayuntamiento -donde se ha topado con la contradicción de que el anterior alcalde, el socialista Antonio Muñoz, autorizó y participó el mismo evento en otra céntrica plaza de Sevilla (San Francisco, también próxima a la Giralda)- y al Parlamento de Andalucía.

Aquí, los diputados de PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía han criticado la “hipocresía” de los miembros de Vox, por denunciar las “mariscadas hasta que son ellos las que se las comen”. “Parrillada de primer plato y mariscada de segundo”, ha subrayado el parlamentario de Por Andalucía, Rafael Sánchez Rufo. “Los bien pagados. Los de las mariscadas. En Vox no tienen ninguna credibilidad. Maldita hemeroteca”, abunda la portavoz socialista, María Márquez. “Ahora les gustan los sillones y las galas para famosos, ricos y horteras”, ha dicho el líder de Adelante Andalucía, José Ignacio García.

En su turno, el portavoz adjunto de Vox en el Parlamento andaluz, Rodrigo Alonso, ha tratado de explicar el viraje de su partido en este asunto. “Esto no tiene la menor importancia. Todas las consejerías dan un dinero en promoción, se ha hecho como siempre se viene haciendo. Esto no choca contra nuestros postulados y nuestros principios, de que hay que dedicar el dinero público para lo verdaderamente importante, para nada”, ha subrayado Alonso.

El diputado almeriense ha dicho que “con todo lo que está cayendo en el mundo, que el gran problema sean 18.000 euros... Con el gasóleo a 1,80 euros, y con explotaciones agrarias que se están planteando ni plantar ni recolectar, esto no tiene ningún tipo de importancia”.

La empresa responsable de esta polémica gala se llama 'Sevilla por la gracia de dios, S.L' y ha recibido en años anteriores contratos similares por parte del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía. El director de la revista Escaparate y promotor de la gala y la entrega de premios, Mario Niebla, ha cifrado el coste total del evento en 150.000 euros, de los que en torno al 20% lo habrían pagado las dos administraciones en calidad de promotores. El evento, con 400 invitados, también contaba con el patrocinio de 23 marcas y otras 24 entidades colaboradoras.

En declaraciones a los medios, Niebla ha asegurado que fue el propio alcalde de Sevilla quien le propuso celebrar la gala en la Plaza Virgen de los Reyes, y que la Diputación de Sevilla, que preside el líder del PSOE en la provincia, Javier Fernández de los Ríos, también colaboró cediéndole sus instalaciones de la Casa de la Provincia, en la misma plaza, como “camerinos y aseos para que los músicos que actuaron en el evento”.

Desde la Diputación de Sevilla matizan que esa propuesta de cesión, por escrito, no llegó a firmarse porque el promotor del evento no lo aceptó. “La Casa de la Provincia fue solicitada por la entidad interesada, pero no fue utilizada para los Premios Escaparate ni para ninguna actividad relacionada con dicho evento. Las instalaciones cerraron al público a las 21:00 horas y permanecieron cerradas hasta la mañana siguiente, sin que fueran empleadas como vestuario, zona de apoyo logístico ni para ningún otro fin vinculado a los Premios Escaparate. En consecuencia, no hubo uso efectivo alguno de la Casa de la Provincia por parte de la organización ni de los participantes del evento”, sostiene la institución en un comunicado.

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