La lucha de varias familias malagueñas por recibir clases online durante la pandemia: “Mi hija es discriminada por ser vulnerable”
Desde hace un par de semanas, Enrique Espejo se planta un rato cada mañana ante la Delegación de Educación en Málaga. Lleva dos carteles sobre pecho y espalda que se pueden leer desde los coches: “Colegio Público Tartessos. Nuestros hijos vulnerables sin recibir su derecho a la formación y enseñanza. ¡Solución ya!”. Su hija de nueve años padece una enfermedad crónica, por lo que el colegio y la delegación admiten que reciba educación online. Sin embargo, no ponen los medios para que eso ocurra. Delegación dice que corresponde al centro y el centro replica que no tiene recursos. El resultado es que la niña y su hermano, además de otros ocho niños del colegio en situación similar, llevan desde septiembre sin clases. “Sólo pedimos que pongan un ordenador en el aula”, protesta el padre.
Escribe Néstor Cenizo.