Cantabria abandona el 'semáforo COVID' tras no poder monitorizar en tiempo real la población flotante de los municipios
La imposibilidad de disponer en tiempo real de datos sobre la población flotante de Cantabria (turistas y propietarios de segunda residencia) hace inviable la actualización del semáforo COVID, que regula el nivel de alerta de los municipios y por lo tanto restricciones como el cierre de la hostelería.
El semáforo de hecho lleva una semana sin actualizarse después de que la Justicia echara por tierra la orden de la Consejería de Sanidad para su actualización al rechazar el criterio técnico que se aplica en el país de tener en cuenta solo a la población censada a la hora de calcular la incidencia de la pandemia en cada municipio.
María Sánchez, consejera de Economía, ha informado esta mañana que el Instituto Cántabro de Estadística (Icane) no puede calcular con la inmediatez necesaria las personas que visitan la región estos días y no son residentes de oficio.