El PP cambia el discurso de la libertad y las cañas, pide más restricciones y dice que si Sánchez no actúa causará 20.000 muertes
Apenas ha transcurrido una semana desde que Isabel Díaz Ayuso arrasó en las elecciones madrileñas. La candidata del PP para presidir la Comunidad de Madrid logró más que duplicar el número de escaños logrados en 2019 –pasó de 30 a 65, a cuatro de la mayoría absoluta– con un discurso basado en “la libertad” de hacer lo que a uno le dé “la gana”, en un contexto de hastío ciudadano por las restricciones forzadas por la pandemia. Ocho días después de los comicios, sin embargo, su partido ha dado un giro radical a sus mensajes.
Ahora, en lugar de reivindicar la “libertad” de “tomarse una cerveza” o “la libertad de salir de trabajar y poder ir a tomarse algo”, como insistió una y otra vez Ayuso en campaña, el PP plantea “limitar derechos fundamentales” ante las imágenes de cientos de ciudadanos que, repitiendo la consigna de la “libertad” de la presidenta madrileña –y, en algunos casos, reivindicándola directamente, mencionando su nombre–, se han aglomerado en las calles para beber sin respetar las medidas sanitarias después de que el domingo concluyera el estado de alarma y, por tanto, finalizaran también los toques de queda.
Escriben Iñigo Aduriz y Fátima Caballero.