Países Bajos baraja excluir a los no vacunados con test negativo del certificado COVID
El Parlamento neerlandés debatirá hoy la posible introducción de la llamada “política 2G” en el pase COVID, que supondría la total exclusión de las personas no vacunadas de la restauración y los eventos aunque den negativo en un test de coronavirus, un paso polémico para el que el apoyo político no está garantizado.
Los diputados discutirán la tarde de este martes los planes del Gobierno en funciones de introducir este sistema a partir de diciembre, cuando se cumplan tres semanas de las restricciones del “confinamiento limitado” que entró en vigor el pasado sábado.
En la actualidad, el uso de mascarillas es obligatorio en todos los espacios cerrados de acceso al público; la hostelería y los supermercados deben cerrar a las 20.00 horas; dos horas después del cierre de los comercios no esenciales; y se requiere el pase COVID para la mayor parte de la actividad social, desde la restauración hasta los cines, gimnasios y piscinas.
El pase COVID se otorga a las personas con pauta completa de vacunación, los que se hayan recuperado de la COVID-19, o quienes se sometan a una prueba de coronavirus y obtengan un resultado negativo. El plan del Ejecutivo es eliminar esta última opción, y que solo tengan pase COVID válido los vacunados o recuperados, aunque esto será solo en los que se consideran sectores de alto riesgo, como la restauración. Esta medida es vista como una obligación indirecta de vacunación y está provocando fuertes divisiones tanto en la sociedad como en el Parlamento.
Al menos un 55% de los neerlandeses apoyan la introducción de la política 2G, mientras que un 31% está en contra, según una encuesta publicada hoy por la agencia de investigación I&O Research.
Además, el ritmo de vacunación en Países Bajos está estancado. Un 82,4% de los mayores de 12 años tienen ya la pauta completa, y un 85,9% tiene al menos una dosis, aunque se cree que en torno al 13% de la población no prevé vacunarse de momento por razones que van desde el escepticismo hacia la seguridad de las vacunas hasta los motivos religiosos.
Informa EFE.