Gobiernos de todo el mundo han usado la pandemia para limitar la libertad de expresión, según Amnistía Internacional
En marzo de este año, la activista egipcia Sanaa Seif fue condenada a un año y medio de prisión por “difundir mentiras” y por “insultar” a un agente. Había publicado comentarios relacionados con las personas hacinadas en las cárceles de Egipto en plena propagación de la COVID-19. En China, la periodista ciudadana Zhang Zhan, que viajó hasta Wuhan en febrero de 2020 para informar sobre el brote de coronavirus, fue detenida por la policía, acusada de “provocar peleas y crear problemas” y condenada a cuatro años de cárcel.
Sus casos vienen recogidos en el informe Silenciamiento y desinformación: La libertad de expresión, en peligro durante la pandemia de COVID-19, publicado este martes por Amnistía Internacional (AI), que denuncia que el derecho a la libertad de expresión ha sido atacado en todo el mundo en el contexto del coronavirus, lo cual ha “agravado los peligros de la crisis de salud pública”.