La consejera de Salud advierte de que Euskadi entrará en alerta roja esta semana tras una jornada con más de 1.000 positivos de COVID-19
Euskadi se acerca de nuevo al nivel de alerta roja por alta transmisión de la COVID-19. Ese momento crítico podría llegar “esta misma semana”, según ha pronosticado en el Parlamento Vasco la consejera de Salud, Gotzone Sagardui. Se ha anunciado ya que se adelanta del 27 al 22 la reunión de la mesa de crisis de la emergencia sanitaria (conocida como Labi) para analizar si es necesaria la adopción de nuevas restricciones. Con todo, la “buena noticia si puede calificarse como tal”, en palabras de Sagardui, es que dos indicadores “parecen estabilizarse”, el que muestra los positivos que origina cada infectado (el R0, que está en 1,14) y la velocidad de crecimiento semanal (ahora mismo en el 34%, que llega al 45% en Bizkaia). La titular de Salud ha asegurado también desde la “prudencia” que el “ritmo” de esta ola podría ser más suave que el de la anterior, aunque no ha podido sino admitir que la presión hospitalaria no parece de crecer y que lo seguirá haciendo, tanto en planta como en UCI.
Este miércoles el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha vuelto a notificar el peor dato de positivos diarios en semanas, nuevamente por encima de la barrera de 1.000. Son 1.046 contagiados nuevos (el 37,8% de ellos sintomáticos en el momento de la toma de muestras), 616 en Bizkaia, 298 en Gipuzkoa y 110 en Álava, así como 22 personas o de fuera o sin residencia conocida. La tasa de incidencia general sube a 452 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días.
Escribe Iker Rioja Andueza.