Países Bajos apuesta por el toque de queda y el control de vuelos para controlar la pandemia
El Gobierno neerlandés ha anunciado este miércoles que, de lograr apoyo parlamentario, introducirá a partir de este fin de semana un toque de queda por las noches y una cuarentena obligatoria a los viajeros, además de limitar, con efecto inmediato, a un visitante por casa, y prohibir vuelos con Reino Unido, Sudamérica y Sudáfrica.
Por temores a la nueva cepa de coronavirus, y a pesar de tener toda la actividad no esencial y colegios cerrados desde mediados de diciembre, el Ejecutivo saliente de Países Bajos considera necesaria la introducción de nuevas restricciones para “evitar una tercera ola”, entre alertas de que la variante británica es “más peligrosa”. El primer ministro Mark Rutte ha reconocido que “la medida más importante que se anuncia hoy es un toque de queda, una prohibición de estar en la calle entre ciertas horas, una medida severa que nadie quiere”, y ha subrayado que el Ejecutivo “ni puede, ni quiere tomar una decisión tan drástica sin apoyo parlamentario”.
Se preveía que el debate parlamentario fuera hoy, pero se ha aplazado a mañana. De lograr el respaldo del Congreso, el toque de queda entrará en vigor el sábado o domingo, para ser aplicado entre las 20.30 y las 4.30 horas, al menos hasta el 9 de febrero. “Será un delito si estás en la calle durante el toque de queda y no estás cubierto por las excepciones. Puedes recibir una multa de 95 euros. Las personas que están en la calle por motivos de trabajo deben tener un documento de su empleador, y los que tienen perro pueden salir”, ha detallado Rutte, señalando algunas excepciones a la medida, que incluyen a los servicios de entrega a domicilio.
Además, los hogares no podrán recibir a más de una persona mayor de 13 años por día, en lugar del actual límite de dos.
Información de EFE.