La delegada del Gobierno en Madrid dice que la Policía no se planteó disolver la “vomitiva” marcha neonazi de Chueca porque “habría sido una batalla campal”
La delegada del Gobierno, Mercedes González, ha asegurado este martes en rueda de prensa que la Policía Nacional en ningún momento se planteó disolver la “vomitiva” manifestación neonazi del sábado en Chueca porque “transcurrió sin incidentes” y, de haberlo hecho, hubiera provocado cargas contra niños y mayores, un “batalla campal”.
González ha insistido en que no podían prohibir dicha marcha. “En ese país se puede manifestar gente que consideramos desde otros sectores que sus opiniones son muy reprobables. Hay comunidades autónomas donde terroristas piden manifestaciones y se le acepta”, ha dicho, en referencia a recientes concentraciones en el País Vasco a favor de un etarra.
La delegada ha afirmado que “le asquea” que en protestas se luzcan banderas y símbolos ultraderechistas y pide al Congreso de los Diputados que apruebe una ley que las prohíba. En ese punto, se ha acordado que los símbolos que sacaron nostálgicos del franquismo cuando salió el cuerpo del dictador del Valle de los Caídos o de las banderas que veía a aficionados radicales en el estadio Santiago Bernabéu cuando era pequeña.
“Hay nazis en nuestra ciudad y vamos a intentar que tengan el menor espacio posible. Si esto sirve para concienciar del extremismo muy peligroso está bien. La Policía ha hecho un informe objetivo del transcurso de los hechos y aporta vídeos, imágenes de las banderas y a partir de ahora será la Fiscalía quien decida si ha habido delito de odio”, ha manifestado.