“Alcalde, ¿te enteras? El hambre no espera”: un año de ayuda humanitaria vecinal en Madrid
Familias de todo Madrid llevan un año sobreviviendo gracias a Valiente Bangla. Con donaciones particulares, esta asociación de Lavapiés llena 700 neveras de más de 26 nacionalidades —entre ellas, 60 españolas, 131 latinoamericanas o más de cien marroquíes—, pero no puede aguantar mucho más. Ante la sorpresa de algunos madrugadores madrileños, este sábado familias, voluntarios y vecinos, a golpe de cacerola, han acercado las colas del hambre al propio Ayuntamiento de Madrid para denunciar un año de inacción política, 365 días en los que las asociaciones de los barrios obreros, como Valiente Bangla, han tenido que organizarse para alimentar a todo aquel que llamase a su puerta por la emergencia social provocada por la COVID-19.
“Si los políticos quisiesen dar ayudas, las tendríamos mañana”, sentencia su presidente, Elahi Mohammad Fazle, tras la lectura de su manifiesto delante del Palacio de Cibeles. No han recibido respuesta a ninguna de sus peticiones por carta ni por parte de la corporación municipal ni del Gobierno central o la Comunidad de Madrid. En la concentración, a voz en grito y con la vista puesta en el despacho de Martínez-Almeida, reclaman: “Alcalde, ¿te enteras?, el hambre no espera”. El presidente tiene claro que la única solución es un cambio en el sistema: “Si quieren luchar por los ciudadanos, tienen que cambiar el chip. Se necesita una ayuda directa, sobrevivir no es delito”.
Una crónica de Andrea Atanes.