Medio centenar de familias de Sevilla denuncia que sus hijos aislados en un hotel de Mallorca no reciben la atención adecuada
“Sabemos que tienen que estar aislados, pero al menos que a nuestros hijos se les tenga en las condiciones adecuadas”. Rosa Gómez no se imaginaba en una situación así. Su hijo de 18 años, alumno del IES Chaves Nogales, de Sevilla, emprendía el miércoles pasado un viaje de fin de curso a Palma de Mallorca. Pero las vacaciones y la fiesta han tenido que dejar paso a un encierro obligado en el Hotel Palma Bellver tras el macrobrote de coronavirus, originado en otro viaje de fin de curso a la isla que reunió a estudiantes de todas las comunidades autónomas y se celebró entre el 12 y el 18 de junio, y que ya ha causado al menos 1.167 casos de COVID-19, 12 hospitalizados y 5.126 viajeros en cuarentena.
Escribe Javier Ramajo.