La Xunta decidió cerrar Ourense a espaldas del alcalde de la ciudad
¿Se puede ordenar el cierre de una ciudad de 105.000 habitantes sin hablar con su alcalde? La Xunta cree que sí y así lo ha hecho. El Gobierno de Alberto Núñez Feijóo anunció este martes el cierre de Ourense tras estudiar los preocupantes datos sobre los que el comité clínico ha basado su decisión: la tasa de incidencia en los últimos 14 días sitúa en 417 el número de contagios por cada 100.000 habitantes, la positividad en pruebas PCR es del 18% y multiplica por más de cuatro la media gallega.
La decisión de clausurar la tercera ciudad de Galicia se adoptó sin consultar al alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, al que el Gobierno gallego llamó por teléfono 20 minutos después de haber publicado la nota de prensa que anunciaba la resolución. Detrás de la falta de coordinación hay un enfrentamiento político y la ruptura formal de relaciones entre Feijóo y Jácome. El PP quiere que el alcalde, con quien cambiaron el cromo del concello (gobernado por Democracia Ourensana) por el de la diputación (gobernada por el Partido Popular), dimita. Mientras no lo haga, Feijóo ha dado la orden de esquivar a Jácome incluso cuando se trata de abordar la lucha contra la pandemia y la salud pública en el territorio en el que más preocupa su evolución de toda Galicia.
Lo cuenta Gonzalo Cortizo.