“La movilidad durante los puentes y la Navidad ha contribuido a la transmisión del virus”, admite la consejera vasca de Salud
La consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui, ha admitido que “la movilidad y las interacciones durante los puentes y la Navidad han contribuido a la transmisión del virus” y al repunte que vive Euskadi. Ha reconocido que se actuó por la simbología de esas fechas -“no nos podemos abstraer de lo que esas fechas suponen entre nosotros”- pero ha dado a entender que apenas hubo una relajación de las restricciones -aunque se permitieron viajes fuera de Euskadi en dos ventanas, se retrasó el toque de queda en Nochebuena y Nochevieja y se permitieron reuniones de diez personas los días 24 y 25 de diciembre- y que el “mensaje” del Gobierno era claro para recomendar limitar la actividad social. “Con las medidas que se adoptaron se pretendía minimizar [la movilidad y las reuniones]”, ha señalado en el Parlamento, que ha retomado este miércoles las comparecencias semanales sobre la evolución de la pandemia.
Sean cuales sean los motivos, la realidad de los datos es que “el escenario es muy diferente al de hace tres semanas” y que ha acarreado cambios en la normativa. Sagardui opina que lejos de ser una tercera o cuarta ola -Euskadi vivió otro pico en agosto- es una prolongación de la segunda porque ésta nunca acabó. El repunte se produjo cuando la tasa de incidencia estaba en 235 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días, alerta amarilla. En el plano positivo, la consejera se ha felicitado de que no haya circulación de la gripe este 2021 “debido a las medidas preventivas adoptadas para la transmisión para la COVID-19 y al gran número de vacunaciones”.
Lo cuenta Iker Rioja Andueza.