Pocos la tienen presente, pero esta muñeca de los años 50 sirvió de inspiración a Ruth Handler para crear a su Barbie
El 9 de marzo de 1959, la industria del juguete vivió uno de sus grandes hitos: Barbie fue presentada en la Feria Internacional del Juguete de Nueva York. Ruth Handler llevaba mucho tiempo dándole vueltas a la idea de crear una muñeca para niños con aspecto de una mujer adulta, y no fue hasta esta feria cuando su sueño se hizo realidad, presentando su creación por primera vez al público.
Sin embargo, la historia de Barbie empezó casi diez años antes, a principios de los 50, cuando Ruth se dio cuenta de que su hija Barbara se interesaba por jugar con muñecas de papel imaginando que eran mujeres adultas. En aquella época, la mayoría de las muñecas disponibles para niñas eran bebés, por lo que Ruth pensó que hacía falta una muñeca que tuviera otra apariencia.
“Al crear a Barbie, mi filosofía fue que, a través de la muñeca, las niñas pudieran llegar a ser todo lo que quisieran”, llegó a decir Handler. Que Barbie se materializara no fue algo inmediato, pues en un primer momento, al director de Mattel no le convenció nada la propuesta de Ruth. Todo cambió durante un viaje de la empresaria a Europa, concretamente a Alemania.
Fue en el año 1956 cuando la creadora de Barbie descubrió a la muñeca alemana llamada Bild Lilli. Aunque inicialmente esta se comercializó para un público adulto, pronto empezó a llamar la atención de las niñas alemanas, que disfrutaban jugando con ella, imaginando historias cambiando su ropa. Handler quedó tan fascinada por el éxito de aquel juguete al otro lado del charco que quiso hacer su propia versión.
La historia de Bild Lilli
En 1952, el dibujante alemán Reinhard Beuthien creó al personaje de Bild Lilli para rellenar un espacio vacío que había en el diario Bild-Zeitung. La caricatura presentaba a una mujer seductora, que se ganaba la vida como secretaria, pero a menudo salía con hombres mayores por su dinero. El personaje empezó a hacerse tan popular que el tabloide alemán decidió convertirla en una muñeca de plástico y comercializarla.
“Las muñecas Lilli se podían comprar en estancos, bares y jugueterías para adultos”, recordó la revista Time en un reportaje sobre la historia de Barbie. “Los hombres las recibían como regalos de broma en las despedidas de soltero, las ponían en el salpicadero del coche, las colgaban del retrovisor o se las regalaban a sus novias como recuerdo sugerente”.
Bild Lilli salió a la venta en 1955 y solo estuvo disponible en el mercado hasta el año 1964, cuando Mattel adquirió los derechos de la muñeca. A diferencia de Barbie, el juguete que nació en Hamburgo nunca alcanzó la importancia y popularidad de la muñeca estadounidense, aunque la historia de esta no puede entenderse sin Lilli. Solo hace falta comparar a las dos muñecas para ver las enormes similitudes que había entre ambas.
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