Los restos en cerámica revelan la compleja comida de los primeros europeos: animales, pero también vegetales
No solo de animales se alimentaban los primeros europeos, sino que los pobladores mostraron un especial interés por los productos vegetales, utilizando la combinación de ambos para crear comidas elaboradas, según se desprende de un nuevo estudio publicado en la revista PLOS One y que ha contado con participación española. Entre sus autores está Marian Berihuete, del Departamento de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).
En sus conclusiones, los científicos destacan que los pobladores fueron selectivos en la elección de alimentos vegetales y que los cazadores-recolectores del Mesolítico y Neolítico favorecían ciertas especies de plantas e incluso sus partes.
No solo eran selectivos en su recolección, sino también en el uso que les daban. Las combinaban con ingredientes animales específicos, creando nuevas estéticas, sabores, aromas y texturas determinadas. Unas prácticas que revelan la complejidad de la cocina en el periodo prehistórico, al menos, en territorio europeo.
Tras las huellas de la cerámica
Hasta ahora, para interpretar las dietas de las culturas antiguas se utilizaba una técnica consistente en analizar los residuos grasos en la cerámica antigua. Sin embargo, los investigadores sostienen que este enfoque es limitado, porque mayoritariamente proporciona información sobre restos animales y excluye otros productos como los vegetales.
Por eso, en este estudio combinaron múltiples técnicas, como el examen microscópico y el análisis químico, para identificar los restos de plantas que consumían los antiguos cazadores-recolectores europeos. Se analizaron 58 piezas de cerámica descubiertas en 13 sitios arqueológicos en el norte y este de Europa que datan del VI al III milenio a. C.
Se procedió a la identificación de tejidos vegetales, como hierbas y leguminosas silvestres, frutos, raíces, tubérculos, hojas y tallos de plantas herbáceas. En muchos casos, se encontraron restos vegetales junto a los de animales, generalmente peces y otros mariscos. Esto indica que se combinaban de forma consciente y premeditada.
Una combinación que impresionó incluso a los científicos. “Los resultados también revelan que nuestro conocimiento sobre el procesamiento de plantas en la cerámica probablemente esté muy infrarrepresentado al basarnos únicamente en el análisis de residuos lipídicos”, escriben en su estudio.
Y concluyen: “Si bien estamos limitados por la preservación de las costras de alimentos, nuestros resultados muestran la importancia del uso de alimentos vegetales en las cocinas europeas de alimentos con alto contenido de grasa (HGF) del Mesolítico y Neolítico”.
0