Sacan de un archivo egipcio un texto que llevaba siglos sin leerse y aparecen ideas inéditas de Empédocles
Empédocles fue un filósofo griego que desarrolló una forma concreta de explicar cómo está hecho el mundo a partir de elementos materiales que interactúan entre sí. El autor, que vivió en el siglo V antes de nuestra era, describió que todo se forma a partir de cuatro componentes básicos y explicó que existen fuerzas que los unen y los separan, lo que da lugar a cambios visibles en la naturaleza.
Su importancia se entiende al observar que sus ideas ofrecen una manera de interpretar fenómenos físicos sin recurrir a relatos míticos, ya que propone mecanismos que se pueden imaginar como procesos reales. También resulta relevante porque escribió sus ideas en verso, lo que permite seguir su razonamiento en forma continua dentro de un texto que conserva estructura y ritmo.
Ese modo de escribir condiciona cómo se transmiten sus planteamientos y explica por qué recuperar fragmentos originales cambia lo que se sabe de su pensamiento.
Un papiro hallado en El Cairo reveló versos inéditos
Un papiro de 2.000 años hallado en los archivos del Instituto Francés de Arqueología Oriental de El Cairo permite leer 30 versos desconocidos de Empédocles, cuya primera edición aparece en el libro L’Empédocle du Caire editado por Nathan Carlig, Alain Martin y Olivier Primavesi. El trabajo ofrece acceso al texto sin intermediarios, algo que antes no existía porque el contenido solo se conocía a través de citas dispersas en autores posteriores.
Este cambio permite estudiar las palabras tal como fueron escritas y revisar interpretaciones que dependían de fragmentos transmitidos de forma indirecta. La recuperación de esos versos introduce, por lo tanto, material nuevo que altera la forma en que se reconstruye su pensamiento.
El contenido del fragmento describe cómo pequeñas partículas salen de los objetos y entran en contacto con los sentidos, una idea que se utiliza para explicar cómo funciona la visión. El texto detalla ese proceso y plantea que lo que se percibe depende de la interacción entre lo que emiten las cosas y la capacidad del cuerpo para recibirlo, de modo que la percepción no aparece como un acto aislado sino como un intercambio. Esa explicación introduce una manera concreta de entender cómo se produce la experiencia visual y permite seguir un razonamiento que se desarrolla paso a paso dentro del propio poema.
El análisis del fragmento también ha permitido detectar huellas de estas ideas en otros autores antiguos, ya que aparecen ecos en textos del poeta Aristófanes y del filósofo latino Lucrecio. Esa presencia en obras distintas indica que su forma de explicar la materia y los sentidos circuló más de lo que se pensaba, y el estudio plantea que su punto de vista se acerca a posiciones que luego desarrollaron los filósofos atomistas, entre ellos Demócrito de Abdera. La relación se establece al observar que ambos enfoques describen la materia como formada por unidades pequeñas que interactúan.
El hallazgo se comparó con recuperar páginas originales de una obra
La identificación del papiro la realizó Carlig, papirólogo de la Universidad de Lieja, en el Instituto Francés de Arqueología Oriental de El Cairo, donde reconoció el documento como un fragmento de la Física, el gran poema de Empédocles de Agrigento.
El experto explicó que “hasta ahora, nuestro conocimiento de la obra de Empédocles se basaba exclusivamente en fuentes indirectas como citas fragmentarias, resúmenes o alusiones dispersas en autores como Platón, Aristóteles o Plutarco”.
También indicó que “el papiro P.Fouad inv. 218 permite leer al filósofo en su texto original, sin la intermediación de fuentes a menudo parciales o sesgadas”. Además, señaló que se trata de la única copia conocida de esa obra y que otras partes del mismo rollo se conservan en Estrasburgo.
Los autores del estudio comparan este hallazgo con la situación en la que solo quedaran fragmentos de una obra conocida y de repente aparecieran páginas originales, lo que permite entender la magnitud del descubrimiento sin recurrir a cifras. Ese tipo de recuperación se enmarca en una búsqueda que los papirólogos llevan realizando desde finales del siglo XIX al revisar documentos antiguos conservados en soportes frágiles.
Nathan Carlig retoma una expresión de Peter Parsons y afirma que este proceso puede considerarse un “segundo Renacimiento” de la literatura antigua, ya que permite reconstruir textos que habían quedado incompletos durante siglos.
El estudio también ha encontrado que algunos pasajes del fragmento coinciden con textos posteriores, lo que permite identificar la fuente de ciertos escritos. Entre esos lazos aparece un pasaje de Plutarco del siglo II d.C., así como un diálogo de Platón y un texto de Teofrasto del siglo IV antes de nuestra era.
Estas coincidencias ayudan a seguir el recorrido de las ideas de Empédocles en la tradición filosófica y permiten situar con más precisión qué partes de su pensamiento fueron retomadas por otros autores.
Su vida y su muerte dieron lugar a relatos contradictorios
Empédocles nació en Akragas, en la actual Agrigento, y desarrolló una doctrina que incluye la teoría de los cuatro elementos junto con dos fuerzas que actúan sobre ellos, denominadas Amor y Odio. También defendió la reencarnación y cuestionó el sacrificio animal como forma de alimentación, lo que introduce una dimensión ética en su pensamiento.
Su obra se conserva en mayor medida que la de otros filósofos presocráticos, aunque de forma fragmentaria, y su muerte dio lugar a relatos distintos, entre ellos la historia recogida por Diógenes Laercio que afirma que se arrojó al Etna para parecer inmortal, aunque el volcán devolvió una de sus sandalias de bronce y desmintió esa versión.
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