Rufián y Montero se dan cita en Barcelona mientras Podemos alienta un “tándem” de ambos para las generales
Fecha clave en el complejo proceso de recomposición de la izquierda alternativa. Este jueves, la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona será el escenario en el que se encontrarán la número dos de Podemos, Irene Montero, y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, para celebrar una charla bajo el elocuente título de Què s'ha de fer? (“¿Qué hacer?”, en castellano), el mismo que dio Lenin a una de sus obras más conocidas. El acto estará moderado por el exlíder de los Comuns, Xavier Domènech, una figura muy respetada en todo el espacio a la izquierda del PSOE. Y tendrá lugar después de que Podemos haya reivindicado abiertamente un “equipo” e incluso un “tándem” entre Montero y Rufián con la vista puesta en las generales, una opción que el entorno del dirigente de ERC enfría y que su partido rechaza de plano.
La charla entre Rufián y Montero es, por el momento, el último hito de un camino que comenzó hace unos meses y en el cual los diferentes actores de la izquierda alternativa están tomando posiciones de cara al próximo ciclo electoral. El acto de Barcelona se celebrará menos de una semana después de que Podemos pactara a última hora —y expresando su descontento por los términos del acuerdo— su integración en la coalición Por Andalucía para las elecciones en esa comunidad. En esa alianza, los morados compartirán espacio con IU y, por primera vez desde 2023, con Movimiento Sumar. Pero, pese a ese acuerdo puntual, Podemos no está participando del proceso de reconfiguración del espacio hasta ahora liderado por Yolanda Díaz, en el que sí están Más Madrid y Catalunya en Comú, además de IU y Movimiento Sumar.
Hasta hace unas semanas, los morados habían preferido seguir su propio camino y marcar distancias con esas cuatro formaciones. Y, aunque los dos batacazos electorales en Aragón y Castilla y León —donde Podemos no alcanzó el 1% de los votos— han obligado al partido a acercarse a IU y Movimiento Sumar en Andalucía, su objetivo sigue siendo el de retomar el timón del espacio a la izquierda del PSOE. El ex secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, definió hace unos días la decisión de la formación con respecto a Andalucía como “entregar una plaza” para prepararse para la toma de la siguiente. Y en ese cambio de estrategia para intentar alcanzar el mismo fin, Podemos también ha virado radicalmente su posición en relación a Rufián.
Hace apenas mes y medio, no acudieron como público a la charla que celebró el portavoz de ERC con Emilio Delgado, de Más Madrid, en la que sí estuvieron presentes IU, Movimiento Sumar o los Comuns. Allí, Rufián detalló su propuesta de unidad de las izquierdas estatales y nacionalistas, pero su idea fue rechazada por la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que criticó que únicamente se centrase en la “matemática parlamentaria” y no en combatir “la inacción del PSOE”. El discurso ahora es completamente el opuesto: una vez se anunció el acto entre Montero y Rufián, Belarra afirmó que “el equipo” que ambos forman es “lo que la gente estaba esperando”, y la propia Montero sostuvo que le parece “muy buena idea” formar “equipo” con el dirigente de ERC.
Desde entonces, los morados han insistido en esta idea. Y, aunque se han cuidado mucho de no hablar expresamente de una coalición, Iglesias sí reivindicó en Radio Nacional de España (RNE) el lunes pasado, a apenas cuatro días de la charla, la posibilidad de un “tándem” entre Rufián y Montero para las próximas elecciones generales. “En el acto con Irene Montero” quizá Rufián vea que “hay un montón de gente que en todo el Estado que dice ‘tenéis que hacerlo, es un momento histórico muy especial y las oportunidades no se repiten’”, dejó caer el ex secretario general de Podemos. El martes fue aún más claro: “La gente les va a decir 'dejaos de rollos, no me cuentes que si tu partido, que si el tuyo o que si no sé qué, poneos de acuerdo que queremos votar una candidatura liderada por vosotros'”.
“Rufián ha dicho que él es de ERC”
No obstante, el entorno de Rufián —ante el silencio del propio dirigente, que ha optado por no alimentar el debate— lleva semanas rebajando el alcance de la charla con Montero de este jueves y asegurando que no supone el primer paso de una colaboración para las generales. Ya hace unas semanas, cuando se anunció que se celebraría el acto, fuentes próximas al portavoz de ERC en el Congreso se desmarcaron de esta posibilidad, que sí planteaba Podemos. Y su posición no ha cambiado desde entonces, puesto que insisten en que, aunque Rufián quiere ofrecer “su capital político para maximizar los resultados de la izquierda” en las próximas elecciones, también recuerdan que “ha dicho que él es de ERC y que está a disposición de su partido”.
“Nosotros pensamos que hay un espacio” y que es necesario “ilusionar a la gente” para que ese espacio se movilice, porque “no puede ser que nos resignemos a que va a venir la derecha y se acabó: lo que plantean no es una alternancia normal en el poder, sino un retroceso de derechos y del sistema democrático”, sostiene una voz del entorno de Rufián. Pero en lo que vaya a traducirse ese llamamiento “no va a depender de lo que diga Iglesias, sino lo que decidan los partidos, y en el caso de ERC la última palabra la tiene la militancia”, recuerdan estas fuentes, que critican que “se ha escrito millones de veces que Rufián quiere liderar una lista española cuando él nunca ha dicho eso”.
Las precauciones del portavoz republicano tienen mucho que ver con los recelos cada vez más crecientes que existen en ERC con respecto a sus movimientos de los últimos meses. Inicialmente, la dirección del partido optó por no levantar demasiado la voz, aunque siempre ha dejado claro que ERC no va a renunciar a sus siglas para presentarse a las elecciones generales. Pero en las últimas semanas, y sobre todo después de anunciarse el acto de Rufián con Montero, el presidente del partido, Oriol Junqueras, ha sido más enérgico en su rechazo a la idea de un entendimiento con la izquierda de ámbito estatal. Junqueras no solo no acudirá a la charla de su portavoz en el Congreso, sino que hace unos días espetó que él fue “a la cárcel por Catalunya, no para que Ada Colau sea diputada en una lista de ERC”.
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