Bruselas primará a fabricantes europeos en la concesión de servicios por satélite frente a Starlink o Amazon
La Comisión Europea ha anunciado este miércoles que dará prioridad a los fabricantes europeos en la concesión de nuevas licencias de proveedores de servicios móviles por satélite. La medida trata de frenar la expansión desmedida de Starlink, la compañía de satélites de Elon Musk, o la red satelital de Amazon.
Bruselas va a reestructurar el acceso y uso de la banda de frecuencias de 2 GHz para servicios móviles por satélite que sitúa la autonomía estratégica y la soberanía tecnológica como pilares fundamentales. La Comisión Europea considera que la conectividad satelital es una infraestructura “vital para la soberanía tecnológica de la UE”, especialmente frente a “las rápidas evoluciones del mercado y la geopolítica mundial”. Hasta ahora los operadores estadounidenses han conseguido copar buena parte del mercado europeo.
La decisión de Bruselas beneficiará a compañías como la española Indra, que tras su compra de Hispasat, o con la joint venture Sateliot se puede convertir en uno de los líderes en este tipo de tecnología. Recientemente, PLD Space, la empresa española de transporte espacial con sede en Elche, ha recibido un préstamo de 30 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para impulsar la fase de desarrollo final del su cohete Miura 5. Este lanzador fue diseñado para poner pequeños satélites en órbita.
El sector de servicios de datos y telecomunicaciones satelitales a gran escala en Europa mueve alrededor de 9.200 millones de euros anuales, según la Agencia Europea del Espacio. Otras compañías europeas pujantes son Eutelsat, Telespazio o SES.
El objetivo de la medida es “reducir la dependencia estratégica de proveedores de terceros países”. Para proteger el orden público y diversificar el mercado, la normativa busca explícitamente incentivar y dar prioridad a nuevos operadores tecnológicos establecidos en la Unión Europea, evitando así que “los servicios comerciales dependan de un único operador extranjero”.
En la última concesión de 2009, dos empresas estadounidenses Viasat, que tiene como principales accionistas a los fondos The Vanguard Group y BlackRock, y EchoStar, propiedad del multimillonario estadounidense Charlie Ergen, ganaron las concesiones de servicios móviles por satélite. Desde la entrada en vigor del nuevo reglamento, estas compañías podrán prorrogar por dos años sus servicios.
Concesiones exclusivas a empresas europeas
El nuevo reglamento establece que una parte dedicada a la banda de espectro de 2 GHz se asigne exclusivamente a un sistema satelital gubernamental seguro y resiliente (sistema MSS/híbrido). Para este servicio (comunicaciones críticas, militaresy de defensa) se seleccionará a un único titular para operar este sistema, que tiene que ser un fabricante europeo. A este operador se le asignarán dos bloques destinados principalmente a las comunicaciones gubernamentales.
Respecto a los servicios comerciales (desde servicios de internet a bordo de aeronaves ofrecidos a los pasajeros, internet rural, rastreadores personales de actividad física o sistemas de monitorización energética, entre muchos otros), se autorizará a uno o más operadores europeos nuevos para proporcionar servicios comerciales. Estos nuevos entrantes de la UE tienen prioridad para obtener dos de los cuatro bloques comerciales disponibles. Los otros dos bloques restantes estarán disponibles para solicitantes de un Estado miembro de la UE o de un tercer país. Es decir, aquí sí que los gigantes estadounidenses podrán optar a ofrecer sus servicios.
La Comisión Europea quiere “evitar monopolios y asegurar la competencia” con lo que se “imponen límites estrictos en las concesiones: ningún fabricante puede obtener más de dos bloques para la prestación de servicios comerciales y en caso de que un operador haya conseguido ser el seleccionado para el sistema gubernamental podría llegar a obtener un máximo de dos bloques adicionales para uso comercial.
Además, se exige a los operadores garantizar un nivel alto de seguridad en la cadena de suministro de los componentes clave, que deben fabricarse en la UE. En la búsqueda de la máxima seguridad, “se prohíbe explícitamente” que los solicitantes estén obligados por leyes de terceros países a reportar vulnerabilidades de software o hardware a gobiernos extranjeros antes de que la UE tenga conocimiento, con el objetivo de proteger a la UE de ciberataques.
“Una conectividad satelital de alta capacidad y ampliamente disponible es esencial para reforzar la resiliencia de las redes de comunicación de la UE. La conectividad satelital también es crucial para nuestros servicios gubernamentales y las comunicaciones críticas de Europa. Hoy damos un paso muy importante hacia adelante”, ha comentado Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica.
Durante la presentación de la medida, Virkkunen ha recordado como una compañía europea de satélites trató de entrar en Estados Unidos para dar servicios móviles y no pudo acceder por el veto del Gobierno de EEUU.
“Hemos visto que en Estados Unidos también se ha tomado una decisión sobre la asignación de su banda de estos servicios y decidieron que el operador estadounidense continuará utilizándola. También había un operador europeo interesado en obtener acceso, pero fue rechazado por parte de Estados Unidos”, ha concluido la comisaria europea.
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