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El juez ve pruebas de “negligencias” de Musk y Tesla en los accidentes mortales de sus coches autónomos

Estado en el que quedó el Tela de Jeremy Banner.

Carlos del Castillo

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Duro revés para Elon Musk y para Tesla en uno de los procesos judiciales que analizan los accidentes mortales que tuvieron sus coches mientras tenían activado su sistema de conducción autónoma, denominado “Autopilot”. Un juzgado de Florida (EEUU) ha detectado “evidencias razonables” de que el magnate y su empresa sabían que “Autopilot era defectuoso” antes de los siniestros, pese a lo cual no solo permitieron que los propietarios de Teslas siguieran usándolo, sino que también desarrollaron una intensa campaña de marketing que exageraba sus capacidades.

El tribunal ha investigado los hechos que rodean la muerte de Jeremy Banner en marzo de 2019, cuando el Tesla Model S que conducía pasó por debajo de un camión a 110 kilómetros por hora. En un contundente auto al que ha tenido acceso elDiario.es, el juez señala la existencia de indicios de “negligencias” en la conducta de Tesla, que “fue tan imprudente y carente de cuidado que constituyó un desprecio consciente o indiferencia hacia la vida, la seguridad o los derechos” de Banner.

La demanda fue interpuesta por la familia del fallecido, que ha llamado como testigos a varios ingenieros que trabajaron en el sistema Autopilot en el momento del accidente. Estos han declarado que “Tesla no proporcionó un sistema de advertencia adecuado a sus conductores sobre los peligros y limitaciones de la tecnología Autopilot”, que “hizo afirmaciones que exageraron sus capacidades reales” y que “no realizó las pruebas necesarias”, por lo que un accidente como el de Banner era “previsible”.

El auto concluye el proceso de instrucción y da vía libre a la familia para que lleve el caso a juicio, donde un jurado popular valorará la culpabilidad de Tesla y Musk en los hechos. El juez habla de la responsabilidad del magnate e indica que podría ser citado para dilucidar su responsabilidad en los hechos.

elDiario.es se ha puesto en contacto con Tesla para incluir su valoración sobre el auto, pero no ha obtenido respuesta. En el proceso, la compañía ha justificado que el manual de Autopilot “advertía suficientemente a los propietarios de sus productos sobre las limitaciones”.

Detectar tráileres

El accidente de Banner se produjo tres años después de otro siniestro muy similar que involucró a un Tesla con Autopilot activado. En 2016 el coche de Joshua Brown pasó por debajo de otro tráiler sin detenerse, matándolo en el acto. En su caso, el Autopilot continuó la marcha unos 500 metros más, sin detectar que había perdido el techo y que él había fallecido.

La familia de Brown llegó a un acuerdo extrajudicial con Tesla para cerrar el caso. Sin embargo, la familia de Banner lo ha rescatado para demostrar que la compañía y Musk conocían los problemas de Autopilot en la situación concreta que llevó a su fallecimiento: detectar tráileres que están atravesando la vía por la que circula el Tesla.

Para ello han llamado como testigo a Adam Gustafsson, el ingeniero de sistemas de Tesla que investigó el accidente de Brown. “Gustafsson testificó que, tanto en el caso de Banner como en el de Brown, el Autopilot no pudo detectar el tráiler y detener el vehículo”, recoge el auto, señalando que el ingeniero también declaró que “no se realizaron cambios en el sistema de advertencia de detección de tráfico cruzado desde la fecha del accidente de Brown hasta el accidente de Banner”.

“Al saber que el sistema Autopilot había fallado previamente, tenía limitaciones y, según Gustafsson, no había sido modificado, Tesla todavía permitió que el sistema Autopilot se activara en carreteras que tenían cruces de tráfico”, destaca el juez.

Las mentiras de Musk

El auto hace especial hincapié en las declaraciones de Musk sobre las capacidades de Autopilot que llevaron a engaño a los propietarios de Tesla. El auto de hecho incluye un listado exhaustivo de las ocasiones en las que el magnate exageró sus capacidades antes del accidente de Banner:

  1. En diciembre de 2015, Musk afirmó públicamente que los Teslas se conducirían por sí mismos “en aproximadamente dos años”.
  2. En enero de 2016, Musk afirmó que Autopilot era mejor que un conductor humano y que los Teslas conducirían significativamente mejor que un humano dentro de dos o tres años.
  3. En junio de 2016, Musk declaró que la “conducción autónoma” era “básicamente un problema resuelto” y que estaban “a dos años de la autonomía completa”.
  4. En julio de 2016, Musk comentó a través del blog oficial de Tesla que, una vez aprobado por los reguladores, los Teslas podrían ser “llamados” desde cualquier lugar, conducir de manera autónoma (sin el conductor en el vehículo) para recoger a su “conductor” y el ocupante podría viajar a su destino mientras lee, duerme, etc.
  5. En agosto de 2016, Tesla anunció que todos los nuevos automóviles Tesla vendrían con “Autopilot 2”, que incluiría toda una nueva tecnología que permitiría que los autos se volvieran autónomos en breve. Tesla anunció además que todos sus vehículos tendrían el hardware necesario para una capacidad de conducción totalmente autónoma.
  6. En octubre de 2016, Tesla celebró una conferencia telefónica durante la cual Musk declaró que todos los nuevos automóviles Tesla incluirían todo el hardware necesario para una “conducción totalmente autónoma”.

El juez destaca a partir de las declaraciones de los ingenieros que incluso el nombre de “Autopilot” les parecía inadecuado a muchos de ellos y así se lo expresaron a Musk. Pese a ello, el multimillonario aprobó la utilización de este nombre desde 2014.

“Hay evidencias razonables de que el demandado tenía conocimiento real y constructivo de que sus productos, los vehículos Tesla y la tecnología Autopilot eran defectuosos y no podían operar de manera efectiva con tráfico cruzado”, afirma.

“Esto se evidencia por la investigación y los hallazgos en el accidente de Brown, que ocurrió años antes. Durante ese tiempo, el demandado hizo declaraciones públicas contundentes y participó en una estrategia de marketing que presentaba los productos como autónomos (...) Dado que algunas de las declaraciones fueron realizadas por el CEO de la empresa y que el producto de Tesla es extremadamente popular y rentable, es razonable concluir que la narrativa tuvo un efecto significativo en la creencia de los consumidores sobre las capacidades de los productos”, concluye el auto.

Full Self-Driving Hardware on All Teslas from Tesla on Vimeo.

Como prueba de esta estrategia, el juez señala también el famoso vídeo de un Tesla supuestamente conduciéndose solo, pero que fue falsificado por la compañía, según han revelado sus ingenieros. Fue publicado en octubre de 2016.

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