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185 kilómetros junto al mar: el Camí de Cavalls, la gran ruta senderista que rodea Menorca

Camí de Cavalls: 185 kilómetros para recorrer Menorca.

Roberto Ruiz

28 de marzo de 2026 22:30 h

Menorca se puede recorrer de muchas maneras, pero pocas tan completas, y tan auténticas, como siguiendo el Camí de Cavalls. Este sendero histórico rodea toda la isla a lo largo de unos 185 kilómetros pegados al mar, enlazando calas escondidas, acantilados, bosques mediterráneos y algunos de los paisajes más característicos del Mediterráneo. En definitiva, una forma de entender Menorca con nuestros propios pasos.

No hace falta hacerlo entero para apreciarlo. Basta con calzarse unas zapatillas de senderismo y elegir un tramo para descubrir cómo cambia el paisaje en cuestión de kilómetros: del norte más salvaje y ventoso al sur de aguas turquesas y arena blanca, pasando por humedales, barrancos o antiguos caminos rurales. Cada parte tiene su propio carácter, y ahí está parte de su encanto.

Con origen medieval y recuperado para el senderismo en las últimas décadas, el Camí de Cavalls es hoy mucho más que una ruta. Si te animas, verás que es una manera distinta de viajar por la isla, más pausada, más cercana y, sobre todo, más conectada con su entorno.

Una ruta llena de contrastes.

Caballos armados para vigilar la costa

El Camí de Cavalls no nació como una ruta de senderismo. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando el rey Jaime II ordenó que los habitantes de la isla mantuvieran caballos armados para vigilar la costa. Aquel sistema defensivo dio lugar a un camino perimetral que permitía recorrer Menorca a caballo y controlar posibles ataques desde el mar.

Con el paso del tiempo, el trazado siguió teniendo un uso estratégico. Durante las dominaciones británica y francesa, el camino se mantuvo y reforzó como vía de comunicación entre torres de vigilancia, baterías y fortificaciones. Pero, como suele ocurrir, la pérdida de su función original acabó llevándolo al abandono durante buena parte del siglo XX.

La historia podría haber terminado ahí, pero no fue así. A partir de finales de los años noventa, diferentes iniciativas impulsaron su recuperación hasta que, gracias a la ley aprobada en el año 2000, el Camí de Cavalls volvió a abrirse al público. Desde 2010 se puede recorrer de forma íntegra, convertido en el sendero GR-223 y en uno de los grandes itinerarios de naturaleza del país.

Una ruta de senderismo que se asoma al mar.

Cómo es la ruta y cómo recorrerla

El Camí de Cavalls es un recorrido circular de unos 185 kilómetros que da la vuelta completa a Menorca siguiendo, en la medida de lo posible, su litoral. Está dividido en 20 tramos oficiales, aunque conviene aclarar algo importante: esos tramos no son etapas en sí mismas. Son divisiones técnicas, pensadas para organizar el recorrido, pero en la práctica cada viajero adapta las jornadas a su ritmo.

A pie, lo habitual es completar la ruta en unas 10 etapas, agrupando varios tramos cada día. También es perfectamente válido hacer solo una parte, como una excursión de medio día o de jornada completa. De hecho, es la opción más común para quienes visitan la isla sin plantearse la vuelta entera.

En bicicleta, el planteamiento cambia. El recorrido completo suele dividirse en cuatro o cinco días, aunque hay tramos más técnicos en los que toca bajarse y empujar. También se puede hacer a caballo, en homenaje a su origen, aunque es una opción más minoritaria.

Uno de los grandes atractivos del Camí de Cavalls es su variedad constante. La costa norte, entre Maó y Ciutadella, es más agreste, con paisajes abiertos, roca oscura y la presencia casi permanente del viento. Aquí aparecen faros como el de Favàritx o Cavalleria, calas más abruptas y zonas de gran valor natural. En cambio, la costa sur es más amable, con calas de arena blanca, aguas tranquilas, barrancos que desembocan en el mar y pinares que llegan prácticamente hasta la playa.

En el camino también hay espacio para la historia. Torres defensivas, faros, restos talayóticos o antiguos sistemas agrícolas aparecen cuando menos te lo esperas. Todo ello en una isla declarada Reserva de la Biosfera, donde el equilibrio entre paisaje y actividad humana sigue siendo una de sus señas de identidad.

El Camí de Cavalls a pie o en bici, como prefieras.

Los 20 tramos del Camí de Cavalls

El recorrido oficial se divide en 20 tramos que, combinados, permiten diseñar etapas a medida. Estos son, uno a uno:

1. Sa Mesquida – Es Grau

4,21 km – 3 h – Dificultad: media

Arranca junto a la playa de Sa Mesquida, marcada por el viento y la sal, y avanza entre dunas, zonas húmedas y campos de cultivo. Un primer contacto suave pero muy representativo del paisaje menorquín.

2. Es Grau – Favàritx

8,53 km – 6 h – Dificultad: media

Se adentra en el Parque Natural de s’Albufera des Grau, el gran tesoro ecológico de la isla, antes de alcanzar el paisaje casi lunar del cabo de Favàritx.

3. Favàritx – Puerto de Addaia

7,74 km – 5 h – Dificultad: media

Uno de los tramos más variados, donde se alternan zonas agrícolas, costa rocosa y humedales como el puerto de Addaia.

4 - Son Saura – Ses Salines de Fornells

4,88 km – 3 h – Dificultad: fácil

Recorrido cómodo y sin grandes desniveles, con buenas vistas y presencia de sistemas dunares y zonas húmedas. El pueblo de pescadores de Fornells es parada obligatoria.

5. Cala Tirant – Binimel·là

8,43 km – 6 h – Dificultad: media

Territorio bien conservado, con playas vírgenes, dunas y una notable riqueza geológica y ornitológica. El entorno del faro de Cavalleria nos deja unas vistas privilegiadas del mar.

6. Binimel·là – Cala Pilar

8,91 km – 6 h – Dificultad: alta

Uno de los tramos más exigentes y espectaculares, con relieve abrupto y calas remotas como Pregonda o el propio Pilar. Ojo en este tramo a sus llamativos sistemas dunares.

7. Cala Pilar – Algaiarens

8,22 km – 6 h – Dificultad: media

Paisajes cambiantes, entre bosques, arenales y zonas de gran biodiversidad vegetal. Aquí, Cala del Pilar es una de las playas vírgenes de la costa norte con mayor grado de conservación.

8. Algaiarens – Cala Morell

3,97 km – 2 h 30 min – Dificultad: media

Transición entre la Menorca más verde y la más seca, con final en Cala Morell y su necrópolis prehistórica de época talayótica (1500-300 a.C.).

9. Cala Morell – Punta Nati

6,84 km – 4 h 30 min – Dificultad: fácil

Paisaje abierto y casi desértico, moldeado por el viento, con el faro de Punta Nati como referencia. Aquí llaman la atención las diferentes construcciones tradicionales, como los muros de pared seca o las barracas, donde el ganado se refugia de las inclemencias del tiempo.

10 - Punta Nati – Calespiques

5,17 km – 4 h – Dificultad: fácil

Tramo rocoso pero accesible, con formaciones naturales como el Pont d’en Gil, un puente de roca natural formado por las oscilaciones del mar.

El faro Favàritx, uno de los puntos de interés del Camí de Cavalls.

11. Cala Blanca – Cap d’Artrutx

4,10 km – 3 h – Dificultad: fácil

Entrada en la costa sur, más suave, con playas accesibles y vegetación mediterránea. En este tramo, si nos alejamos un poco del sendero original, podemos llegar a la Naveta des Tudons, uno de los monumentos más emblemáticos de la prehistoria menorquina.

12. Son Xoriguer – Cala en Turqueta

8,89 km – 6 h – Dificultad: media

Uno de los tramos más atractivos del sur, enlazando algunas de las calas más conocidas de la isla. Son Saura, Turqueta y Es Talaier cautivan con sus aguas cristalinas.

13. Cala en Turqueta – Cala Galdana

4,38 km – 3 h – Dificultad: fácil

Ruta entre barrancos y pinares, con desvíos a Macarella y Macarelleta, dos de las calas más famosas de la isla.

14. Cala Galdana – Santo Tomás

9,97 km – 7 h – Dificultad: fácil

La llamada ruta de los barrancos, por pasar por el d’Algendar, Trebalúger y Albranca, con algunos de los paisajes más espectaculares del sur.

15. Santo Tomás – Son Bou

2,93 km – 2 h 30 min – Dificultad: fácil

Tramo corto y sencillo, junto a la playa de Son Bou, la más larga de Menorca, que llama la atención además por su vegetación dunar propia.

16. Son Bou – Cala en Porter

7,80 km – 5 h – Dificultad: fácil

Recorrido entre grandes barrancos y zonas húmedas, con buena muestra de biodiversidad. A poca distancia del sendero tenemos la Torre d’en Galmés, el poblado talayótico más grande de la isla.

17. Cala en Porter – Es Canutells

4,75 km – 3 h – Dificultad: fácil

Alterna tramos de barrancos con zonas más abiertas y agrícolas. Calascoves es posiblemente uno de los puntos de mayor interés de este tramo gracias a su necrópolis de época talayótica.

18. Es Canutells – Cap d’en Font

3,73 km – 2 h 30 min – Dificultad: fácil

Terreno llano, fácil de recorrer, con pequeñas calas muy bien conservadas. Las de Binibèquer o Binissafúller son más familiares, y las de Binidalí, Biniparratx o el caló Blanc, más pequeñas y bonitas.

19. Punta Prima – Alcalfar

2,26 km – 1 h 30 min – Dificultad: fácil

Tramo costero muy accesible, siempre en contacto con el mar. Nos llamará la atención tanto la isla de l’Aire, un pequeño islote con faro y de gran valor ecológico, como la torre de defensa que se levanta en Alcalfar.

20. Alcalfar – Cala Sant Esteve

4,17 km – 3 h – Dificultad: fácil

Final tranquilo, algo más interior, con llegada al entorno del puerto de Maó y sus fortificaciones, como la fortaleza del Fort de Marlborough o la histórica Torre de defensa d'en Penjat.

Los hitos que marcan el Camí de Cavalls.

Consejos y recomendaciones

Antes de lanzarse a recorrer el Camí de Cavalls conviene planificar bien la ruta. No tanto por su dificultad, que en general es asumible, como por la logística. Tenemos que tener claro dónde empezar, cómo nos moveremos entre tramos o dónde dormir si se plantea en varias jornadas.

El clima es otro factor clave. En Menorca, el viento marca mucho la experiencia. Si sopla del norte, puede ser buena idea optar por tramos del sur, y viceversa. También ayuda caminar de este a oeste para evitar el sol de frente, especialmente en los meses más calurosos.

En cuanto al equipamiento, no hay grandes secretos. Lleva calzado cómodo y con buen agarre, agua suficiente (porque no hay fuentes), algo de comida y protección solar. En verano, gorra y bañador son casi obligatorios, mientras que en meses más fríos, mejor añadir algo de abrigo ligero y cortavientos.

Por último, una cuestión básica que nunca está de más recordar: respetar el entorno. El camino atraviesa fincas privadas, zonas protegidas y espacios de gran valor ecológico. Seguir la señalización, no salirse del trazado y llevarse la basura es parte del viaje. Porque recorrer el Camí de Cavalls no es solo caminar, también es entender el lugar por el que se pasa siendo conscientes de su valor natural e histórico.

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