eldiario.es

Focos

Antón Losada

Soy mariñano de A Mariña do Lugo. Autor de "Piratas de lo Público". Profesor titular de ciencia política de la USC, doctor europeo en derecho, máster en gestión pública por la UAB. Ex secretario general de la vicepresidencia de la Xunta y exsecretario xeral de relacións intitucionais. Comentarista y analista en la Ser y Cuatro y El Periódico. Antes en TVE, TVG, y El País. Fui director general de Radiovoz y adjunto al consejero delegado de La Voz de Galicia.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 16965

Lecciones francesas para España

Mientras Albert Rivera y Mariano Rajoy corren a ponerse en el viento de cola que empuja a Enmanuel Macron e intentan apuntarse su victoria como otro logro del centro liberal y reformista que ambos proclaman representar y su franquicia como signo de los triunfos electorales que les aguardan, el PSOE y Podemos se imputan mutuamente el desastre del Partido Socialista francés o la polémica ambigüedad de Jean-Luc Mélenchon con su decisión de no apoyar expresamente al candidato ganador frente a la derecha extrema de Marine Le Pen. Unos se disputan la victoria y el gobierno mientras los otros compiten por explicar la derrota y el liderazgo de la oposición. Nada nuevo bajo el sol desde hace ya más de dos legislaturas en España.

Los datos que acaba de publicar el CIS resumen la causa y el efecto de semejante dinámica. El PP saca 11 puntos de ventaja a los segundos. La suma de las derechas obtiene cinco puntos de ventaja sobre la suma de las izquierdas. Si hacemos caso a quienes sitúan al PSOE fuera de la izquierda, la ventaja se dispara a 25 puntos. La revisión de los porcentajes de intención directa de voto para evitar la cocina reduce levemente esas diferencias pero no altera las posiciones y confirma que el nivel de indecisión no parece especialmente elevado. La gran mayoría de los españoles parece tener muy decidido su voto y la lectura de sus intenciones indica que, a día de hoy, sólo parece viable un gobierno de derechas en España.

Seguir leyendo »

Ya es primavera en el PSOE

La cadena de mando propia de un partido de masas clásico como era el PSOE ha sido sustituida por una cadena de displicencia. Pedro Sánchez trata con displicencia a Patxi López sentado sobre sus más de cincuenta mil avales y Susana Díaz despacha con displicencia al segundo desde lo alto del podium. Menos mal que el PSOE es un partido de ganadores. Si llega a estar lleno de perdedores, ya habrían bajado de los cincuenta diputados hace meses.

El Sanchismo anhela los diez mil avalistas del exlehendakai y les lanza una OPA hostil en público, como aquellas que le publicitaba Pablo Iglesias y tanto le ofendían y le ofenden ahora que Podemos vuelve a parecerle el mejor aliado de Rajoy. La presidenta con uno de los peores resultados electorales de la historia del socialismo andaluz presume de "pole position" ante el exsecretario general de los resultados históricos. Tiempo de ofertas y rebajas en el socialismo español. Ya es primavera en El Corte Inglés y en el PSOE.

Seguir leyendo »

Cristina la del Canal

Con gran solemnidad y circunstancia, como si el Partido Popular no hubiera gobernado nunca en Madrid, la presidenta de la comunidad de Madrid ha proclamado que “el tiempo de los corruptos ha llegado a su fin”. Para muestra ahí tienen, si no la creen, a Isabel González, la hermana del Ignacio González, el militante del PP antes conocido como Nacho. En este nuevo tiempo de decencia y regeneración, al parecer, la diputada González no tiene por qué renunciar a su escaño en el parlamento regional porque no está imputada y porque no ha incumplido el código ético del PP.

Seguir leyendo »

Sin moción no hay paraíso

Quien quiera comprobar los daños infligidos a la calidad de la democracia española tras una década de saqueo impune y desgaste brutal de la instituciones para encubrirla por parte de los gobiernos del Partido Popular, no tiene más que repasar la lluvia de críticas que ha caído sobre Podemos por su anunciada moción de censura. No existe mejor termómetro de cómo, tras más de un año de bloqueo y marasmo político, lo anormal se ha vuelto normal y lo indeseable se ha convertido en el paradigma de lo deseable.

Una de las críticas más repetidas ha sido acusar a Podemos de desviar el foco de la atención sobre los casos de corrupción que ahora mismo asolan al PP.  Resulta un tanto sofista y bastante contradictorio sostener que va a despistar la atención de la corrupción una moción que se presenta precisamente por causa de la corrupción. A no ser que lo que se esté diciendo realmente es que el PP tiene razón y deberíamos estar hablando de lo bien que va la economía, que es lo realmente importante.

Seguir leyendo »

La paradoja francesa

Resulta desconcertante la contundencia de las conclusiones de muchos de los análisis provocados por la primera vuelta de las presidenciales francesas comparada con la complejidad que arrojan los resultados. Así se presenta a Francia como el ejemplo definitivo de la onda que recorre Europa derrumbando a los viejos partidos que construyeron la UE y empujando el ascenso de las fuerzas de derecha extrema. Pero paradójicamente en Alemania está sucediendo exactamente lo contrario: la ultraderecha se desmorona y la vieja socialdemocracia y la vieja democracia cristiana compiten en régimen de oligopolio por la victoria electoral a la vuelta del verano.

Con la base de los desastrosos resultados del Partido Socialista y la triste tercera plaza de los Republicanos de François Fillon, se apunta al colapso de los partidos tradicionales franceses. Pero paradójicamente uno de los grandes triunfadores ha sido el Frente Nacional de Marine Le Pen, tan viejo partido y tan del viejo régimen que parte de su éxito se debe a su capacidad para "desdiabolizarse" y haberse convertido en una organización política tan reconocible y homologable como socialistas y republicanos. Los partidos ya no son importantes, se afirma, pero paradójicamente tener un partido de siempre organizado detrás supone la mayor ventaja de la candidata Le Pen para la segunda vuelta y para las legislativas de junio.

Seguir leyendo »

No llores por ti, Esperanza

El mismo día que Esperanza Aguirre se presentaba como la Evita Perón de la corrupción, llorando amargas lágrimas por las traiciones de Ignacio González, antes leal colaborador y ahora corrupto secuaz, la presidenta de la Comunidad de Madrid le decía el juez Velasco que las grabaciones donde Francisco Marhuenda y Mauricio Casals, bastiones del imperio Antena3 media, hablaban de inventarse noticias y montar campañas contra alguien era "típico de lo medios"… será "típico" en la prensa de partido que subvenciona y conoce Cristina Cifuentes, no desde luego en los medios de comunicación normales. Como tampoco es "típico"  pagar las deudas del partido con dinero público sacado de los presupuestos de las empresas públicas en cuyo consejo de administración una está haciéndose la rubia.

Si algo he aprendido tras estos años de andar por los medios es que quienes más lecciones dan de periodismo y a los que más se les llena la boca hablando de independencia y ética periodística, más encarnan el ejemplo del partidismo servil y mercenario.

Seguir leyendo »

Y nada más que la verdad

A la tercera fue la vencida. El sentido común y la razón jurídica empujaban de manera inexorable a que Mariano Rajoy acabara siendo llamado como testigo en el juicio de la Gürtel. Han aparecido durante las sesiones hechos nuevos y relevantes que reclamaban su testimonio y resultaba incomprensible que no compareciera quien era el secretario general del PP durante años clave de la vida de la trama, especialmente tras haber sido llamados a testificar los restantes exsecretarios generales. El argumento de inutilidad y redundancia manejado por la Fiscalía y los abogados del Estado para oponerse a la prueba testifical de Rajoy sí que ha acabado resultado inútil, además de extravagante.

Para quien crea en la independencia y la fiabilidad de la Justicia española la citación de Rajoy aporta una prueba en sí misma. Para quienes últimamente asistimos inquietos y desconcertados a una serie de sonoras decisiones que parecen indicar que tener buen patrimonio o un apellido con pedigrí suma puntos ante nuestros tribunales, supone un paso en la dirección adecuada. Para la credibilidad del propio juicio, la higiene procesal de nuestra democracia y la salud de nuestras instituciones trae una buena noticia.

Seguir leyendo »

Cinco revelaciones gloriosas de Semana Santa

1. La propagación del miedo como política y estrategia progresa adecuadamente. Se nos ha asustado de tal manera que a unos energúmenos les basta berrear un puñado de consignas confusas mientras golpean con estruendo el mobiliario urbano en una concentración de gente para provocar carreras, estampidas, aplastamientos, caos y pánico generalizado. La llamada 'lucha contra el terrorismo' nos está convirtiendo en una manada de perros de Pavlov.

2. España es un país aconfesional a media asta. Nos parecen mal esos países atrasados donde no han aprendido a separar Iglesia y Estado, incluso los señalamos como una amenaza para la democracia por su fanatismo o sectarismo religioso. Pero en nuestro caso estamos tranquilos. Izamos las banderas a media asta durante Semana Santa no porque nuestro Estado y sus fuerzas armadas estén comandadas por gentes que abusan de su posición institucional para imponer sus creencias religiosas a los demás, sino por una cuestión de respeto a nuestro acervo cultural y porque las procesiones quedan mucho más vistosas con gente guapa de uniforme y desfilando. Que se reconozca la relevancia social de la Iglesia católica es una cosa, que de facto se la trate como la religión oficial del Estado español es otra inadmisible y resulta, además, claramente inconstitucional.

Seguir leyendo »

Robin Rato y el capitalismo popular

Dice la UCO que Rodrigo Rato facturó más de ochenta millones de euros a las empresas que privatizó siendo vicepresidente económico del Gobierno de Aznar. Buena parte de tal facturación se habría generado siendo aún máximo responsable de política económica. Veinte años después por fin estamos a punto de saber qué era exactamente aquello que Aznar y Rato llamaban "capitalismo popular".

Nos lo vendieron como la posibilidad de que millones de españoles se convirtieran en accionistas de grandes empresas y corporaciones públicas puestas a la venta en el mercado. Pero eso solo fue una coartada y ni siquiera era verdad: en las veinticinco privatizaciones más importantes de la era Aznar, sólo en ocho se recurrió a la Oferta Pública de Venta con tramo minorista y siempre en porcentajes marginales sobre el total de la propiedad.

Seguir leyendo »

En nombre de los sirios

El dictador Bashar al-Asad y sus amigos rusos gasean sin piedad a la población civil siria en nombre de los sirios. Donald Trump empieza a amortizar su incremento en el gasto militar bombardeando una base siria en nombre de los sirios, previo aviso a los rusos para que se aparten antes de que caigan esos 59 tomahawks que al parecer le han dado un perfil tan presidencial ante los ojos de medio mundo, siempre encantado de ver una película con héroe y final feliz. Los cínicos gobiernos europeos aplauden aliviados un ataque que les ahorra intervenir a ellos y también lo celebran en nombre de los mismos sirios a quienes tenemos encerrados al otro lado un Mediterráneo convertido en foso, valla y tumba a la vez. El día que todos dejemos de hacer cosas en nombre de los sirios y se les permita decidir su propio destino seguramente sea el día que cambie su suerte.

Hasta entonces, seguirán cayendo asesinados y masacrados en su propio nombre y por su propio bien a manos del ejército y los gases del dictador, las milicias armadas por Turquía, Irán o Arabia Saudí, Hezbollah, el ISIS, la aviación rusa, la aviación norteamericana o la indiferencia europea. Mientras se sigan acribillando y exterminando dentro de sus propias fronteras, los sirios serán una excusa y una coartada; y Siria será un banco de pruebas para los juegos de poder y geoestrategia de las dictaduras vecinas y las grandes potencias, además de un sustancioso negocio militar y armamentístico donde todos ganan y la cuenta siempre la pagan los mismos.

Seguir leyendo »