eldiario.es

Elisa Beni

Con 23 años fui la directora más joven de un diario español y ahora escribo en el diario más joven. En medio he pasado por decenas de redacciones y aún así sigo amando el periodismo. Ahora vivo este periodo decisivo como analista y comentarista en Las Mañanas de Cuatro,El Gran Debate de T5, Julia en la Onda de Onda Cero, "Tiempo" y allí donde quieran una voz que cree en lo que dice.

Rajoy is dead

Rajoy está muerto. Es un cadáver político. Hace meses que lo repito y cada vez es más evidente. Rajoy y su mundo son el problema, en modo alguno es la solución. Lo sabemos y lo sabe. Incluso es posible que llegue a ser investido presidente del Gobierno de nuevo pero eso no le arrebatará su marcha de zombie. Tan sólo nos hará vivir como país una agonía fétida que no nos merecemos.

Seguir leyendo »

Menos indignación, más criterio

Arden las redes. Duelen las lenguas. Atrona el ruido de las vestiduras que se rasgan. Cada vez tengo más la sensación de vivir en un mundo falso construido de polémicas que no lo son pero que desatan a la siempre bienquerida inquisión y de indignaciones que se apagan en un click de ordenador. Será el verano, o no. Lo cierto es que ayer me vi obligada a leerme una carta de dos obispos casposos, el de Getafe y el de Alcalá de Henares, para poder opinar sobre su doctrina que incita a la rebelión de las huestes católicas contra la Ley de Transexualidad de Cifuentes. No voy a comentar el contenido. Me quedo con la copla de que yo, que jamás me hubiera tenido que enterar de lo que predican estos señores en unos templos a los que no acudo, no sólo he recibido su mensaje sino que, aunque sea para criticarlo, lo he comentado ante millones de espectadores. Amplificando lo que cada vez más es una minoritaria opinión seguida por unos fieles que, por otra parte, ya pensaban como estos señores antes de oírles. ¿A qué darles pábulo?

Seguir leyendo »

Querido Twitter

Te escribo porque dentro de ti descubro cada día más cosas que me inquietan. Lo hago en un medio de comunicación que asume todas sus responsabilidades porque sabido es que contigo es casi imposible contactar. También elijo hacerlo así porque asumo todas las consecuencias derivadas de las líneas que siguen como también eldiario.es lo hace cada vez que publica un contenido. Así eran las cosas hasta que llegaste tu.

Te decía que estoy preocupada. El motivo es descubrir cada día en tus TL que hay personas, muchas personas ya, que sienten la necesidad de hacer daño a los demás porque no comparten sus ideas. No sólo en el mío, que también, sino en el de muchos compañeros de profesión, políticos, activistas, artistas, intelectuales y personajes públicos en general. La prueba de lo que te digo es evidente. Sólo nos conocen por nuestra imagen pública, en la que muchos de nosotros expresamos nuestras opiniones políticas, y tomando eso como único punto de partida deciden que necesitan hacernos daño. No seamos ingenuos, uno insulta porque pretende que el insulto haga mella en el otro. Por ese motivo el insultador se encarniza sobre lo que supone debe dañar al personaje al que ¿odia? Aquí no importa si logra su objetivo o no, que normalmente no lo hace. Es evidente que cuando las personas han alcanzado un cierto nivel de notoriedad profesional o social ya llegan lloradas y con los traumas bien domados y conocen perfectamente sus fortalezas y sus debilidades de modo que pueden soportar medianamente bien los embates sobre ambas. No, no importa el resultado que producen sino, en mi opinión, la realidad que reflejan.

Seguir leyendo »

Exhaustos

¿Pero qué pretendes de nosotros, Mariano Rajoy? ¿Quieres que salgamos todos a la calle con las manos en alto gritando que nos rendimos? ¿Esa es la forma en la que aspiras a conservar el poder? El que aguanta, gana. Dicen que es tu divisa. Lo que no está claro es si el que tú conserves el poder compensa el que te frotes con la Constitución y con las instituciones de esta democracia.

Dejar al rey como un mozo que te quiere encargar cosas que no aceptas porque no te convienen -como hiciste la primera vez- o como un mozo que te encarga cosas constitucionalmente diseñadas que tu aceptarás como te plazca... eso, Mariano, no es una forma de ser sensato ni de ser responsable. No lo es. Mira que no soy yo sospechosa de monárquica, pero que te torees al jefe del Estado es algo que me afecta como española. Soy española, Rajoy, como somos españoles los más de 15 millones de ciudadanos que no te queremos ver ni de lejos al frente de nuestro país. Eres el minoritario mayoritario en ese asunto. Concedido. Pero eso que estás haciendo no es de recibo. Eso es una forma de afrontar la realidad a tu medida que no es la medida de este país ni de sus habitantes.

Seguir leyendo »

Jueces asexuados

Ya vuelve a ser juez el individuo que pretendía dar, en connivencia con un ministro, una estocada mortal a un enemigo político. Un personaje, De Alfonso, que conspiraba contra los enemigos y daba consejos de como usar a la Fiscalía para que las filtraciones sobre Trías fueran más efectivas. Fue cesado por su inaceptable actitud y ya no será más la cabeza visible de la lucha contra el fraude en Cataluña pero, a cambio, podrán verlo impartiendo justicia en la Audiencia de Barcelona de forma perfectamente legal. Ese es el problema.

El caso de De Alfonso es uno más que se suma a una lista cada vez más abultada de jueces trasvasados de la carrera a la política y vuelta. Lo duro es lo de la vuelta porque que se fueran a la política sería una decisión libre como la de cualquier ciudadano. Lo cierto es que no quieren perder “el puesto” y se han ido buscando las artimañas legales para asegurarse una retirada si las cosas no les iban bien. Es decir que han conseguido no arriesgar nada porque lo único que se arriesga es la idea de la imparcialidad.

Seguir leyendo »

Libertad de expresión

Pertenezco a una generación que aún es capaz de leer el título de este artículo con la entonación perfecta que se le daba en una manifestación. He oído gritarlo y lo he gritado. Siento que ahora debo volver a hacerlo. Ya no soy una chica de instituto así que no voy a hacer una sentada. Ahora tengo mi pluma y también mi veneración a la libertad y a esta concreta que es, sin duda, la madre de todas las libertades. También la base en la que se sustenta toda democracia. Desde la Revolución francesa a la Primera Enmienda. Sin libertad de expresión no hay democracia posible. Por esos motivos o por mi propia forma de ser, la libertad es un tema central en mi trabajo y en mis reflexiones. Si estoy segura de haber nacido para algo es para ser libre. Hasta mi primera novela se titula “Peaje de Libertad” porque en el fondo reflexiona sobre el coste personal que tiene conservarla. La libertad es el concepto por el que yo lucharía incluso físicamente si llegara el momento.

Por eso estoy preocupada. Mucho. Más que por el terrorismo que entiendo que no amenaza a la esencia de nuestros regímenes políticos. Sin embargo, noto crecer la intensidad de la amenaza que se cierne sobre la libertad de expresión. Como si tuviera una especie de sensor interno que se activa y se enardece cuando es consciente de lo que está pasando. Así que hoy tengo que escribir el artículo, deberíamos escribir muchos, antes de que suceda lo del poema de la tan traída autoría y después de los demás vengan a por mí.

Seguir leyendo »

Ideología banal

Antisemita. Nazi. Comunista. Populista. La boca se les hace un bolo a algunos para descargar esos y otros conceptos sobre el adversario político. Como si no hubiera un mañana. Asisto a ese despliegue ojiplática como muchos. Asisto es una metáfora. Sufro, puesto que en más de una ocasión los descargan contra mi y los que pensamos como yo. La banalización que supone la utilización de algunos de ellos podría parecernos pura frivolidad si no fuera, estoy segura, porque contiene un germen de malicia bien medido en su interior. No he visto una forma más sutil de coartar la libertad de expresión y de pensamiento del adversario ni modalidad más cómoda para remachar que sólo existe un camino ideológico que seguir y que todo el que se aparta de él está cargado con la textura moral de las peores aberraciones del siglo XX.

Tengo enfrente en una tertulia a un periodista que desprecia los datos de pobreza de Cáritas porque es dirigida por “un podemita”, los datos sobre pobreza infantil de Unicef “porque son unos comunistas”, igualito que la ONU que también está totalmente desprestigiada para él pero no porque países totalitarios y antidemocráticos tengan tajada que cortar sino simple y llanamente porque son “comunistas”. Esta estigmatización del “comunista” ha sido reflotada sin que nos diéramos cuenta directamente desde el franquismo. Todos sabemos que el comunismo como ideología y, sobre todo, los partidos comunistas han sufrido en estas décadas una evolución y que han participado de los regímenes democráticos europeos de forma pacífica. Berlinguer, Carrillo y Marchais lo dejaron claro en los años 70. ¿A qué viene ahora la campaña para estigmatizar a Garzón por ser comunista? ¿qué espantajo nos agitan ahora?

Seguir leyendo »

El obstáculo

Veo que hay una gran mayoría de analistas que ven el panorama arrojado por las elecciones de junio como “más claro”. Lo acepto. Yo, la verdad, es que puede que sea más contumaz o más cerrada o, no lo excluyamos, más necia pero lo cierto es que sigo viendo la misma complicación que veía en las primeras.

Es verdad que el PP ha mejorado su posición algo y roza los ocho millones de votos. Correcto. Lo cierto es que yo, seré una sectaria no lo niego, pero lo que veo en fluorescente ante mí son los trece millones y medio de votos nacionales que no ha recibido el partido de Mariano. Es más, el más de millón y medio de votos de partidos no nacionales que hay que sumar a esa cifra. Un total de 15 millones de españoles que no confía en el PP ni en Mariano Rajoy para que gobierne este país.

Seguir leyendo »

Osar para conservar

Una jornada para reflexionar en medio de un siglo que mostrará su verdadera cara en algún momento. A nuestro alrededor casi todo lo que parecía inamovible se tambalea. Nos vendieron que el futuro es una perpetua marcha hacia bienestares mayores sin pausa y sin retroceso posible. Nos engañaron o nos dejamos engañar. Todo es susceptible de empeorar. Todo derecho conquistado puede perderse. Toda libertad puede convertirse en un recuerdo en el recodo de la historia si no somos capaces de protegerla.

Pero hay que estar alerta porque nos quieren atemorizar alegando que todo cambio es un riesgo. Eso a pesar de que hasta ahora todas las medidas propugnadas para conservar sólo han conseguido hundir a la mayoría y levantar a los menos, separando de forma peligrosa a la sociedad.

Seguir leyendo »

La Justicia hablará... a pesar de todo

Está a punto de quedar visto para sentencia el Caso Nóos. Resta aún el episodio del derecho de última palabra de los acusados, un derecho inconculcable, hasta el punto de que si no se produce en un juicio, éste deviene nulo. Pero como los derechos no son obligatorios de ejercer, supongo que no veremos ni oiremos a la infanta en ese trámite. Tiene buenos abogados que seguro que saben que en ese trance es muy difícil mejorar la postura ante el tribunal y que, sin embargo, se corre el riesgo de empeorarla si el acusado habla de más.

Ya estamos dónde muchos dijimos que debíamos estar: con un tribunal independiente e imparcial pronunciándose sobre la culpabilidad o la inocencia de la infanta. No se trataba de una persecución ni un ensañamiento para con ella y la Corona, como muchos cortesanos han pretendido. Ni de una conjura republicana contra la anacrónica institución, buscando herirla de muerte. Ni linchamientos ni conspiraciones, sólo el sano interés de demostrar que en este país la Justicia trata por igual a los poderosos y a los ciudadanos de a pie. Algo de alta relevancia puesto que, en mi opinión, es una de las pocas sombras que se cierne sobre nuestro sistema judicial. No hay duda de que la Justicia funciona normalmente en millones de casos. No hay duda de que jueces, fiscales y abogados cumplen con su papel constitucional de forma impecable... excepto cuando se trata de meterle el dedo en el ojo a los poderosos. Y si algo hay poderoso e intocable en España es la Corona. Fíjense que en todos mis años de ejercicio profesional sólo he sido advertida del peligro que corría diciendo esto y lo otro cuando se ha tratado de la Corona. Sólo en algún medio se advirtió a los tertulianos de lo delicado del tema y de que nos moderáramos, cuando se trató del rey ahora emérito. Así que aunque muchos ciudadanos no lo perciban así, no hay poder fáctico mayor en España ahora mismo que éste. No por los poderes constitucionales que ostente sino, más bien, los poderes de hecho que le son concedidos y por los poderes reales que están dispuestos a entrar en guerra para defenderles. El económico es sólo uno de ellos.

Seguir leyendo »

- PUBLICIDAD -

Recibe cada noche la selección de noticias de eldiario.es

Se produjo un error, inténtelo más tarde

Muchas gracias