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Series y política: nunca subestimes al asesor del candidato

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Alan Cumming como Eli Gold, en The Good Wife

Alan Cumming como Eli Gold, en The Good Wife

En el debate a cuatro de los candidatos españoles, los asesores de campaña fueron los protagonistas invisibles de lo que estaba ocurriendo delante de las cámaras. Pendientes de que su candidato se luciera y de que sobre todo no metiera la pata, solo tuvieron sus minutos de visibilidad durante lo que podría ser el making of del acontecimiento, por ahora, más mediático de las elecciones del 20D.

Acostumbrados a moverse entre bambalinas, su presencia pasa cada vez menos desapercibida. Algo parecido les pasa a sus alter ego en las series políticas, donde son unos personajes acostumbrados a cargar con la etiqueta de secundarios, pero que casi siempre son los primeros en ganarse el título de robaescenas. Si algo nos han enseñado las series políticas, uno de los géneros más en forma de la actualidad, es en qué consiste el trabajo de los asesores y sobre todo su posición dentro del círculo de poder que rodea al candidato.

Eli Gold - 'The Good Wife'. A los únicos que no soporta el primer personaje de TGW que se ganó el derecho a tener un (hipotético) spin-of  es a los aficionados.  Eli Gold es manipulador, ambicioso, anda escaso de escrúpulos pero siempre a favor del bien mayor: que Peter Florrick, el candidato de los escándalos imposibles, gane. No importa si tiene que camelarse a Alicia Florrick, la única persona que todavía consigue descolocarlo, a Jackie Florrick o a todo el Partido Demócrata. Eli Gold es un superviviente y  en la séptima temporada (Fox), en la que Peter Florrick disputa a Hillary Clinton las primarias, ha recibido el mejor premio posible: una lucha de poder con Ruth Eastman, la archienemiga que estaba esperando.

Kasper Jull/Katrine Fønsmark- 'Borgen'. Por las veces que se ha nombrado a Dinamarca en lo que llevamos de precampaña y campaña, habría que suponer que Borgen es la serie política de referencia de los candidatos más seriéfilos. Aunque la serie que llevó a  Birgitte Nyborg a convertirse en primera ministra de Dinamarca ya ha cumplido cinco años desde su estreno, es ahora cuando es más evidente su paralelismo con la realidad política española (sobre todo la tercera temporada).

Kasper fue el primer asesor de Birgitte Nyborg: agresivo, comienza la serie casi despedido, cínico y sobre todo un gran conocedor de los medios de comunicación y las debilidades de los rivales políticos. Katrine hace el camino contrario de Kasper, y desde los medios de comunicación aprende en qué consiste ser asesora de la candidata Nyborg y el arte del Gobierno en coalición. Ellos son otros de los dos grandes motivos para recomendar 'Borgen' (Yomvi).

Amy Brookheimer - 'Veep'. En el caos que es el gabinete de Selina Meyer, a Amy  le toca hacer labores de equilibrismo entre las meteduras de pata de su jefa y sus vaivenes emocionales, las pifias de su equipo y las suyas propias. También soportar lo mejor posible que se la tomen demasiado en serio por ser mujer, joven y no poder evitar contagiarse del histerismo que reina en el Gobierno de Selina Meyer. Veep (Yomvi) es una comedia pero muchas veces, y sobre todo en campaña electoral,  no parece que esté tan alejada de la realidad.

Malcolm Tucker - 'The Thick of it'. El número uno en la lista de 'spin doctors' televisivos. Ninguno le supera en mala leche, retórica ni insultos para arreglar los desastres de sus candidatos...  un personaje televisivo (basado en Alastair Campbell, asesor de Tony Blair) que consiguió tener una columna de opinión de  'The Guardian' y que la palabra omnishambles fuera incorporada al diccionario Oxford. 

Josh Lyman - 'El Ala Oeste de la Casa Blanca'. Durante la etapa de Jed Bartlet ya bastante tenía con ser el ayudante del jefe de Gabinete, pero no dejó pasar la oportunidad durante la campaña presidencial de Matthew Santos, ese candidato para el que los guionistas se inspiraron en el  discurso que en 2004 pronunció un joven y prometedor congresista afroamericano de Illinois y que luego se adelantó a muchos de los gestos del Gobierno de Barack Obama. En muchas ocasiones, Josh Lyman, como El ala oeste, sigue siendo el gran referente del estilo estadounidense y el que más se inspira en la realidad.

¿Y qué pasa con 'House of Cards'? Frank Underwood se basta y se sobra en su asalto al poder. Una de las pocas personas en las que confía (o algo parecido) es Doug Stamper, que más que asesor es el ejecutor de su juego sucio. El protagonista de House of Cards ha llegado a ser presidente sin pasar por las urnas, así que uno de los alicientes de la cuarta temporada (Canal+ Series) será verlo en campaña electoral, sonriendo ante las cámaras, soltando puñaladas detrás y poniendo de los nervios a su equipo de asesores.

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