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CCOO impulsa un proceso de reflexión interna: "Quienes primero tenemos que cambiar somos nosotros"

El sindicato ha elaborado un documento que discutirá con su afiliación y en el que se plantea cómo involucrar a los jóvenes o qué hacer para adaptarse al nuevo mercado laboral 

Admite errores internos que han causado "un gran coste reputacional" al sindicato

La edad media de afiliación a CCOO ha subido: en el año 2000 era de 42 años, ahora es de 46,5

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El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo. EFE

Comisiones Obreras quiere cambiar: el sindicato acaba de comenzar un proceso de reflexión interna en el que va a involucrar a su afiliación. Para ello ha elaborado un documento –'Repensar el sindicato'–, al que ha accedido eldiario.es, que ya ha distribuido en la organización y que va a discutir con sus delegados y afiliados. ¿Cómo conseguir involucrar a los jóvenes en el movimiento sindical?, ¿qué tiene que hacer la central para llegar a los trabajadores en un momento de máxima precariedad y movilidad laboral?, ¿qué puede ofrecer a las personas en paro más allá de defender sus derechos? El sindicato lanza preguntas a las que quiere dar respuestas concretas de aquí a su próximo congreso, que se celebrará en junio del año próximo. 

El documento contiene grandes dosis de autocrítica. Aunque menciona la "campaña de deslegitimación" contra los sindicatos o el menoscabo de las reformas laborales en su poder negociador, también habla de los "errores e insuficiencias del propio sindicato" y de "prácticas adoptadas" en los años de bonanza que han perjudicado a CCOO. "El cambio sindical ya era una necesidad antes de la crisis. Hoy es inaplazable", subrayan. 

Entre esos "factores internos" el documento menciona algunos, como el escándalo de las tarjetas black o la falta de recursos para potenciar su afiliación. El sindicato reconoce que ha volcado sus esfuerzos en ganar representatividad en las empresas en lugar de fortalecer sus bases. Sí reivindica su labor diaria: "Se trata de una actividad permanente que, si bien carece de visibilidad mediática, atiende de hecho a millones de personas y trata de defender sus derechos". Es ese "sindicalismo de proximidad" el que Comisiones Obreras quiere potenciar.

El sindicato organizará grupos de discusión para debatir sobre todas las cuestiones planteadas y recoger la opinión de su afilliación. La página web del sindicato servirá también para que sus bases hagan llegar sus respuestas y sugerencias. 

Una de las reflexiones más amplias que hace el sindicato es la que tiene que ver con los jóvenes. Las personas menores de 30 años suponen solo el 4,4% de la afiliación que tienen actualmente Comisiones Obreras, un porcentaje similar al que representan jubilados y pensionistas. Es más, la edad media de afiliación ha subido: en el año 2000 era de 42 años, ahora es de 46,5.

La emigración, apunta el documento, es a veces la única opción que los jóvenes tienen para buscar un empleo. La mayoría de los que se van lo hacen "con niveles de cualificación altos, pero con escaso o ningún contacto previo con el sindicato en España". "La ausencia del sindicato entre estos colectivos, salvo contadas excepciones, es un factor a considerar cuando deciden salir de España. Y si lo está, en la mayoría de los casos, lo es en negativo como consecuencia del ambiente dominante. Cambiar esta disposición no es sencillo, pero para ello el sindicato tiene que entender que esto es así, que es un problema, y que quien primero tiene que cambiar somos nosotros", afirman. 

Comisiones se propone, por tanto, buscar soluciones a este problema. Plantea, por ejemplo, hacer un acercamiento "temprano" a los jóvenes, que se incorporan más tarde y en peores condiciones al mercado laboral, y a las mujeres, que están concentradas en pocos sectores de actividad y de forma más precaria. ¿Cómo hacerlo? El documento menciona, por ejemplo, la posibilidad de cerrar acuerdos de colaboración con centros educativos, revisar las relaciones con las organizaciones estudiantiles, o comprobar si la organización tiene protocolos de acogida para la gente joven en los centros de trabajo. Mencionan también la posibilidad de llegar a acuerdos con los sindicatos de los países a los que emigran los jóvenes para hacerles seguimiento o incluso que exista un carné de afiliación de la Confederación Europea de Sindicatos.  

Comisiones pone el ejemplo de los países nórdicos, donde las centrales hacen acciones informativas en los centros de estudio e incluso ofrecen afiliaciones gratis a los jóvenes o asesoría gratuita. Al fin y al cabo, dice la central, los jóvenes son "el potencial relevo natural". 

Llegar a las subcontratas

El sindicato se pregunta también por qué iniciativas tomar para involucrar a las personas desempleadas y jubiladas. "Tenemos que pensar qué puede ofrecer el sindicato a los trabajadores en paro, además de impulsa políticas que prioricen la generación de empleo y la protección para quienes carecen de él". En cuanto a los pensionistas, Comisiones cree necesario reflexionar sobre el desfase que existe entre el escaso número de afiliados que hay en el colectivo y el esfuerzo que el sindicato hace en relación con las políticas que les afectan, como pensiones o servicios sociales.

En cuanto a la negociación colectiva, el sindicato se enfrenta al reto de adaptarse a las externalizaciones empresariales. Por eso, busca fórmulas para aumentar la influencia sindical en las subcontratas de grandes empresas que tienen una gran dependencia de su matiz y donde, sin embargo, los derechos laborales de las plantillas son rebajados. Uno de los casos más sonados de los últimos meses fue el de Telefónica: miles de empleados de contratas y subcontratas mantuvieron una huelga indefinida para pedir condiciones laborales dignas. "Tenemos que ser capaces de superar las fronteras de la gran empresa", dice el documento.

Comisiones quiere abordar otro asunto espinoso, la presencia sindical en los consejos de administración de algunas empresas. Lo sucedido en Caja Madrid hizo al sindicato plantearse si debían o no seguir en ellos. En el documento admiten que se trató de prácticas que supusieron un "gran coste reputacional" para el sindicato.

Sin embargo, CCOO decidió que su permanencia en los consejos estaba justificada y reforzó su Código Ético: "Es una opción sindical irrenunciable orientada a consolidar los derechos de información y consulta en las empresas e instituciones y ampliarlos a los de participación en las decisiones estratégicas de las mismas". Ahora Comisiones se plantea cómo hacer para que esta presencia refuerce la responsabilidad social de las empresas.

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