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EXTREMADURA

El Defensor del Pueblo interviene de oficio tras el envenenamiento de un roble singular en Cáceres

Se ha dirigido a la Junta de Extremadura preguntando por ese hecho, y en general por la protección que tienen los árboles singulares

El departamento autonómico de Medio Ambiente explica que es la primera vez que se produce un hecho igual, hasta la fecha seis árboles singulares han sido descatalogados pero por causas naturales.

Al Roble de la Solana de Barrado le están brotando algunas hojas

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Roble Grande de la Solana en Barrado, Valle del Jerte

Concentración tras conocerse el envenenamiento

El Defensor del Pueblo ha abierto una actuación de oficio para conocer las medidas de protección que reciben los árboles singulares de Extremadura, y las razones por las que varios de ellos han sido presuntamente envenenados con herbicidas.

La actuación se inició tras conocerse a principios de este mes de mayo la muerte por envenenamiento del llamado Roble Grande de La Solana, en el término municipal de Barrado (Cáceres,Valle del Jerte). El roble, que formaba parte del catálogo de árboles singulares de Extremadura, tenía unos 300 años de antigüedad, medía 18 metros de altura y tenía una copa de más de 29 metros.

Al no ser el primer caso de envenenamiento por herbicida de un árbol singular en la región, y haberse puesto en marcha actuaciones tanto de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, como del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, el Defensor, que también tiene al medio ambiente entre sus campos de actuación, ha decidido intervenir.

Por ello ha solicitado a la Consejería que le informe sobre las actuaciones relacionadas con la protección de los árboles singulares y el origen de los envenenamientos; y en concreto, sobre la causa de la agresión y las actuaciones relacionadas con el llamado Roble Grande de La Solana. Esa institución quiere conocer los motivos que a juicio de la Junta de Extremadura han podido llevar al envenenamiento de dicho árbol; las medidas de protección de las que disponía, y las actuaciones en curso para castigar los hechos, compensar el daño causado y prevenir comportamientos similares en el futuro.

Estado del catálogo

Además ha pedido información sobre el número de árboles singulares dañados o desaparecidos en Extremadura tras la aprobación del catálogo regional (1999), las principales amenazas que padecen los ejemplares notables, y las medidas de conservación adoptadas, incluidas las destinadas a prevenir daños tanto por causas intencionadas como por otros motivos.

El catálogo de árboles singulares está formado actualmente por 52 ejemplares o conjuntos de ellos (en algún caso hasta una veintena).

Roble Grande de la Solana, en Barrado, Jerte

El Roble Grande de la Solana, que se está secando en el Jerte Vicente Pozas

Nunca había pasado nada igual

La Junta de Extremadura responderá al Defensor del Pueblo la semana que viene, explica a eldiarioex Atanasio Fernández, director del programa de áreas protegidas en la Consejería de Medio Ambiente y Rural.

Todavía se desconoce el autor y los motivos del envenenamiento, que están siendo investigados por el Seprona de la Guardia Civil y por la Consejería, que abrió un período de información reservada recabando datos del caso. "Hasta que sepamos quién es el culpable no conoceremos los motivos", de este hecho ocurriendo en un monte público propiedad de la Junta, y que es "la primera vez" que se da con un ejemplar declarado árbol singular, ya que suelen ser bastante apreciados y respetados.

Del catálogo han desaparecido ya seis ejemplares pero por causas naturales: muertos por viejos, una tormenta, o por desprenderse el terreno en que se asentaban y caer a un barranco, por ejemplo.

Todos están protegidos por una valla de madera, sigue explicando, junto a la cual hay un cartel con información y consejos para disuadir al visitante de que no se acerque para hacerse fotos, no pise la zona de la copa para no perjudicar el sistema de raíces, o por supuesto no subirse ya que suelen ser ejemplares "muy viejos y sensibles".

El Roble de la Solana en cuestión tiene ahora algunos brotes, pero hojas deformes y flores débiles, como "un último suspiro" que quizá se apague con el calor del verano. Recibe un seguimiento y se realizarán acciones como echar corteza de pino alrededor para evitar la insolación y desecación del terreno, y riegos anti-estrés aunque todo ello "con muy poco optimismo".

Defensor también del ambiente

En lo que va de año, y en materia ambiental, el Defensor del Pueblo ha iniciado 13 actuaciones de oficio.

En general su función en este apartado, según su declaración de principios, va dirigida a la prevención, la compensación, la reparación de daños y la restauración del medio. Se preocupa por un mantenimiento adecuado y sostenible de los recursos naturales (aguas, costas y playas, montes, espacios protegidos, fauna y flora) y por la contaminación e impacto ambiental (ruido, vertidos, residuos).

 

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