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El ‘boom’ de la transparencia: ¿un fenómeno electoralista y pasajero?

¿Es la transparencia solo una moda en época de elecciones?

Lucía Caballero

La transparencia está cada vez más presente en los programas electorales de los partidos políticos. Aunque la Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno ya entró en vigor el pasado mes de diciembre para la Administración General del Estado, aún estamos a mitad de camino: hasta el mismo mes del presente año no será de obligado cumplimiento a nivel autonómico y local.

Por eso, en unos meses de comicios sucesivos, “todo el mundo tiene que demostrar que es transparente”, asegura a HojaDeRouter.com José Félix Ontañón, miembro de la plataforma OpenKratio. Tanto es así que, desde febrero, en la organización han tenido que elaborar un calendario para dar cita a todos los colectivos sociales, partidos y miembros de la administración que quieren consultarles sobre el recurrente tema.

La mayoría de los que acuden últimamente a esta especie de consultorio lo hacen en nombre de formaciones políticas. No obstante, las cosas no son lo que parecen. “No quieren ser más transparentes, sino que buscan la manera de incluir en su programa electoral las medidas de transparencia que implementarán en caso de que lleguen al gobernar”, explica Ontañón.

Han asesorado en esta materia a Ciudadanos, PSOE y Podemos, además de haber puesto su granito de arena (el que les han dejado) en la elaboración de la ley nacional del actual Gobierno. También se han reunido anteriormente con formaciones autonómicas como el Partido Andalucista. “Ahora, con la previsión de las municipales, nos están pidiendo cita además algunas agrupaciones locales”, dice Ontañón.

Desde Civio señalan que muchos ayuntamientos y gobiernos autonómicos están contactando con ellos para replicar el proyecto dondevanmisimpuestos.es, aunque “es más una web de transparencia presupuestaria que una destinada a cumplir las obligaciones de la ley”, explica Javier de Vega, responsable de comunicación de la fundación ciudadana.

Sin embargo, más allá de casos puntuales, no dan abasto para revisar todos los portales: “Somos un equipo tan justo que no podemos seguir al día la miríada de webs de transparencia que están saliendo”, indica De Vega.

Clases de acceso a la información y datos abiertos

Todos, “independientemente del color”, llegan bastante perdidos a las reuniones con los responsables de OpenKratio. “Siguen teniendo un concepto vacío de transparencia”, opina Ontañón. Creen que solo significa decir quién hace qué y sacar a la luz las cifras de presupuestos.

Ellos les informan de que el término se traduce en un procedimiento serio, costoso y “aburrido”. Más allá de la voluntad política, después de sentarse en la silla encuerada de la dirección, “tienen que ponerse con el funcionariado de la administración a trabajar para sacar a la luz toda la información en unos plazos razonables, en formatos adecuados y atender a las demandas de los ciudadanos sin excepciones”.

Para explicarles los estándares de un gobierno abierto o qué debe haber en una verdadera web de transparencia, elaboran una propuesta adaptada o una ‘demo’ del portal en cuestión. Por otro lado, el ‘kit formativo’ está orientado a responsables públicos, con el fin de que ellos mismos trasladen los conceptos al resto de miembros de la administración con una presentación y varios ejercicios. Una especie de curso básico sobre transparencia activa y datos abiertos.

“Mezclan los conceptos y al final no saben cómo hay que publicar la información para que los ciudadanos puedan aprovecharla. No ven la diferencia entre un portal de transparencia y de reutilización de datos”, afirma Ontañón.

Se van con las ideas más claras, reconoce, pero otra cosa es lo que luego hagan con lo que han aprendido. Las pautas que reciben desde la organización les ayudan a elaborar “un discurso atractivo” que mostrar luego en el escaparate público. Y después, ¿qué?

En OpenKratio no se hacen ilusiones. Saben que las peticiones llegan al ritmo que marca la agenda política. “Todos estos proyectos dan a entender que no existe una línea de trabajo en los partidos en torno a la transparencia, sino que necesitan meter algo relacionado con ella en su programa y buscan alguien a quien consultar”, advierte el responsable del colectivo.

En este sentido, la organización representa una especie de marca de calidad. El andaluz cree que la visión que tienen de ellos se debe en gran parte a su relación con Podemos. “Somos una especie de interventores virtuales de su sistema de votaciones electrónicas”, recuerda. Como ya explicamos en HojaDeRouter.com, aseguraron la legitimidad del recuento en la elección del esquema organizativo y político del partido que lidera Pablo Iglesias.

Las formaciones políticas recurren a ellos porque también tienen obligaciones de transparencia activa marcadas por la ley que entró en vigor en diciembre, aunque muy parecidas a las que estipulaban otras anteriores como la de partidos políticos o la electoral. Las novedades, al final, no son tantas: “La nueva norma no promueve que los partidos pongan a disposición de la ciudadanía información que antes no estaba disponible o que no podía solicitarse”.

¿Relación puntual o matrimonio duradero?

Algunos piden a OpenKratio un acuerdo de colaboración para seguir con las lecciones y la asesoría, pero de momento no se han casado con nadie. “Nos da miedo que al final sea un acuerdo electoral y todo se quede en agua de borrajas”, admite el miembro de la plataforma ciudadana. De nuevo, temen que solo busquen un sello de garantía.

Pese a las reticencias, no están cerrados a establecer este tipo de relación. Quien trabaje con ellos, eso sí, tendrá que cumplir varias exigencias que Ontañón considera básicas. La primera es no olvidar los compromisos adquiridos una vez termine el periodo electoral, bien sea desde el gobierno o desde la oposición “reclamando las medidas al ganador”.

Todavía no está fijado con exactitud, pero mediante el convenio se establecerían unas exigencias básicas - tres de transparencia activa y dos de acceso a la información -, más allá de las obligaciones que tienen autonomías y municipios por ley.

En materia de datos abiertos, tanto los presupuestos iniciales como todas sus modificaciones y ejecuciones habrían de presentarse con el mismo grado de detalle. “Nada de resúmenes ni agregados, porque en la diferencia entre lo pactado originalmente y el gasto final es donde se producen los tejemanejes”, explica Ontañón.

Con respecto a las contrataciones, “deben reflejar las grandes y las pequeñas, porque es muy fácil dar estas últimas a dedo”. Además, quieren que el historial figure completo y no desaparezcan los procesos antiguos.

En cuanto al acceso a la información, todas las solicitudes de los ciudadanos tienen que hacerse públicas e indicar explícitamente en qué estado se encuentra la tramitación. Y se acabaron las excusas. “Tanto la ley estatal como las autonómicas que ya existen están redactadas para que puedan denegar una petición de datos alegando que ya están en otro sitio”, afirma el miembro de OpenKratio.

El caso de Andalucía, ¿un ejemplo a seguir?

Como nadie tiene una bola de cristal, habrá que esperar a que pasen todas las elecciones de este año para ver qué sucede con las promesas. No obstante, hay un caso en el que basar posibles previsiones: el andaluz. Allí celebraron los comicios en marzo con la promesa de los ganadores de adelantar la aplicación de la ley para la autonomía y municipios al mes de junio.

Para anticiparse aún más, el portal de transparencia ya está listo, aunque “completamente vacío”, indica Ontañón. “Lo único que hay es información de contratación pública que ya mostraban antes en otras webs”. Ni siquiera incluye los requisitos de la norma estatal. “Pretenden decirnos que han cumplido con el compromiso, cuando la página aún se encuentra en construcción”, señala.

Como pasó con la plataforma estatal, lo han construido con recursos propios, con lo que de nuevo “nadie se ha enterado de quién lo ha hecho”. Para la parte de acceso a la información, que debería estar lista en dos meses, sí han sacado un concurso. La desarrollará una empresa externa y desde OpenKratio quieren ponerse en contacto con ellos para asesorarles. Al menos esta vez sí conoceremos a los autores de la web.

“Quizá lo más acertado sea no adelantar nada”, opina el andaluz, y tampoco seguir una agenda política para cumplir con las obligaciones de transparencia porque “hace falta tiempo para cumplir con las exigencias de la ciudadanía”. Cuando las cosas se hacen deprisa y corriendo, quedan puntos pendientes que “luego tardan muchísimo en solventarse”.

Cuando le preguntamos si se sienten utilizados, Ontañón responde con otro interrogante: “¿Y qué hacemos?”. No se ven con la capacidad de influencia suficiente para reclamar si los polítcos incumplen sus promesas, ni tampoco tienen relación económica con los partidos (sus servicios de asesoría son gratuitos). Si fallan, lo único que queda es la presión ciudadana.

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Las imágenes de este reportaje son propiedad, por orden de aparición, de opensource.com, hazteoir.org, IU El Viso y PSOE de Andalucía

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