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Análisis Call of Duty: Advanced Warfare

La tecnología futurista llega a esa saga que muchos consideran la principal representante del género shooter. Gráficos renovados y todo tipo de artilugios militares se presentan como las principales novedades de esta nueva entrega para renovar la experiencia, pero… ¿Será suficiente?

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Call of Duty Advanced Warfare

Como cada año, llega el momento de hablar de la nueva entrega de la franquicia superventas por excelencia, que una vez más acude puntual a su cita para dar comienzo al espinoso debate sobre la sobreexplotación o la falta de innovación. Sin embargo, este año Activision y Sledgehammer Games han apostado por dar nuevos aires a la serie, situando la acción en un futuro no muy lejano con la tecnología como principal protagonista.

La pregunta que cabe hacerse, y a la que intentaremos dar respuesta en las próximas líneas, es si todas las nuevas incorporaciones consiguen renovar la franquicia o si por el contrario, nos encontramos una vez más, ante el mismo Call of Duty con maquillaje futurista.

Se podría decir que hay dos tipos de innovación en un videojuego. El primero es aquel que recurre a ideas arriesgadas sin éxito probado que nadie ha ofrecido hasta el momento; el segundo es el que aporta elementos novedosos respecto a sus entregas anteriores, pero que ya han sido probados y aceptados en juegos de terceros.

Para decepción de muchos y alegría de algunos Call of Duty: Advance Warfare se decanta claramente por la segunda opción, y es que a pesar de que efectivamente aporta un buen número de elementos novedosos, bebe claramente de las fuentes de algunos de sus competidores, mientras arriesga lo justo para mantener la fórmula que tantas alegrías ha reportado a la franquicia en los últimos años.

Todos los que conozcan bien la saga, sabrán que se estructura en base a dos modos principales: Una campaña corta pero muy espectacular y un multijugador plagado de opciones, modos de juego y toneladas de contenido para desbloquear.

Pues bien, la nueva entrega de Call of Duty mantiene intacta esta propuesta, sin grandes sorpresas en su estructura o en su planteamiento general, porque cómo todos bien sabemos, si algo funciona tiene que haber un buen motivo para cambiarlo.

Call of Duty: Advanced Warfare

Acción hollywoodiense de primer nivel

La historia de Advanced Warfare nos sitúa en un futuro en el que una gigantesca corporación militar conocida como ATLAS controla buena parte de la industria armamentística del planeta. Sus avances tecnológicos y sus desorbitados presupuestos acaban posicionándola como una de las organizaciones más poderosas a nivel internacional, ganando suficiente peso como para codearse con las principales potencias mundiales. Como os imaginaréis, tratándose de un Call of Duty, esta bomba de relojería no tarda en estallar, y al igual que en anteriores entregas de la serie, el mundo se verá abocado al más absoluto desastre si alguien no se interpone en los planes del psicópata de turno.

En realidad, y a pesar de contar con una trama tan predecible como en cualquiera de las ediciones anteriores, los niveles de espectacularidad se disparan una vez más hasta cotas que harían sonrojar a las más ostentosas superproducciones de Hollywood.

En esta ocasión contaremos además con el oscarizado Kevin Spacey como maestro de ceremonias, en un papel memorable que nos deja algunas de las mejores secuencias del juego. El argumento como suele ser habitual en la serie, está perfectamente construido para apoyar unos niveles de acción que no decaen ni un segundo a lo largo de las 7 horas que nos puede durar la campaña.

Viviremos batallas a gran escala, escenas de tensión donde nuestra vida pende de un hilo y secuencias tan dramáticas como espectaculares, todas ellas marca de la casa, porque si hay algo innegable es la capacidad de la franquicia para impresionar con su despliegue de medios.

Call of Duty Advanced Warfare

Call of Duty, con todas sus consecuencias

Al igual que en anteriores entregas, este planteamiento también tiene sus puntos flacos. Uno de ellos es la más que evidente ausencia de libertad para afrontar las distintas situaciones en las que nos veremos inmersos, porque una vez más, nos encontramos ante un diseño de niveles completamente dirigido y prefabricado, y a pesar de que podremos elegir desde qué punto abordar a un grupo concreto de enemigos, la acción se desarrolla de forma completamente lineal, llevándonos exactamente por donde debemos ir, sin apenas espacio para la improvisación.

Se recurre además a secuencias que nos resultarán especialmente familiares como un puente plagado de tráfico, descensos en caída libre o secuencias a cámara lenta cuando irrumpimos en una habitación plagada de enemigos. Todas ellas son tan impactantes como de costumbre, pero dejan al descubierto una cierta incapacidad a la hora de aportar nuevas ideas.

También cae en el mismo error de intentar abarcar más de la cuenta, intercalando secuencias de sigilo que aunque resultan entretenidas, flaquean en el comportamiento de los enemigos, o escenas donde pilotamos un vehículo con una más que dudosa precisión de control.

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El arsenal del futuro

Pero como decíamos, este planteamiento tradicional viene aderezado con un buen repertorio de cachivaches futuristas que aportan la principal novedad de Advanced Warfare. Aparte del atractivo que puedan tener algunas armas como el rifle EM1, contaremos con un surtido de granadas de todo tipo que van desde explosivos inteligentes que se dirigen automáticamente al enemigo a detonaciones electromagnéticas capaces de desactivar al instante grupos enteros de drones. Por supuesto nosotros también tendremos nuestros propios drones teledirigidos que nos ofrecerán algunas secuencias especialmente emocionantes, pero sin duda, el protagonismo absoluto es el exoesqueleto que nos permite realizar algunos movimientos inéditos en la serie.

Este artilugio basado en un prototipo de la vida real, nos permite adquirir una fuerza sobrehumana con la que arrancar puertas blindadas como si fueran cartón de baja calidad, pero también nos permite dar enormes saltos gracias a sus propulsores traseros, una característica inédita en la serie, pero que provocara alguna que otra comparación con Titanfall o Destiny.

Quizás es principal atractivo se encuentre en los accesorios que se pueden acoplar al exoesqueleto, unos artilugios que nos permiten desde trepar por un edificio al más puro estilo Spiderman, a encaramarnos a un saliente con nuestro gancho de arrastre. No se trata de un aspecto especialmente revolucionario en términos prácticos, porque al fin y al cabo los enfrentamientos los acabamos solucionando tirando de gatillo, pero ofrecen una cierta variedad en el desarrollo de las misiones, aumentando de paso su nivel de espectacularidad.

Call of Duty Advanced Warfare

El multijugador, la verdadera seña de identidad

A pesar de que la campaña dura un poco más que la de las últimas entregas y puede que incluso tome algo más de protagonismo, hablar de Call of Duty es hablar de su multijugador, que es lo que realmente define a la saga y será donde dediquemos el mayor número de horas.

Al igual que ocurre en la campaña, el multijugador de Advanced Warfare se asienta sobre los mismos pilares de siempre, es decir, un sistema de progresión profundo y tremendamente adictivo, altas dosis de acción en escenarios de tamaño reducido y multitud de modalidades con las que adaptarse a todos los gustos.

Por desgracia las novedades tampoco abundan y salvo un modo inspirado en el clásico de capturar la bandera donde tendremos que marcar tantos llevando un drone a la base enemiga, apenas nos encontraremos con grandes sorpresas.

El principal cambio respecto a anteriores entregas lo encontramos en el uso de exoesquelto, que aporta algo más de dinamismo (o frenesí según el caso), al aportar una mayor verticalidad a los combates, pero la esencia sigue siendo la misma y apenas logramos desprendernos de la sensación de estar jugando una vez más, al Call of Duty de siempre. Parte de la culpa de no poder explotar la tecnología futurista en todo su esplendor, proviene de la necesaria adaptación de todos estos artilugios a un modo donde debe predominar el equilibrio, y aunque utilizaremos buena parte de la tecnología de la campaña, será una versión descafeinada en forma habilidad especial durante unos segundos, o bien como recompensas por racha de puntos, y los más “paquetes” sabrán que pueden pasar largos periodos de tiempo sin apenas olerlas.

El resto de novedades pasa por un sistema de progresión más completo y que nos premia más que nunca por todo tipo de acciones, y una mayor libertad de personalización de nuestro personaje. Por lo demás y salvo matices con armas o accesorios concretos, todo resultará muy familiar para los seguidores de la serie.

Para completar la oferta de modalidades disponibles, tendremos un cooperativo conocido como Supervivencia Exo, que nos permite enfrentarnos a oleadas de enemigos mientras cumplimos determinados objetivos junto con otros 3 jugadores. De nuevo, un modo entretenido, pero que no aporta novedades de peso respecto a lo visto mil y una veces en el género.

Call of Duty Advanced Warfare

La esperada renovación gráfica

Técnicamente Call of Duty Advanced Warfare luce mejor que nunca, al fin y al cabo se trata de un juego desarrollado por primera vez con las consolas de nueva generación en mente. Contaremos con una mayor profundidad en el campo de visión y muchos más elementos móviles en pantalla, pero donde más notaremos el salto gráfico será en la calidad de las texturas y en un nuevo sistema de iluminación a la altura de las circunstancias. Sin duda es un paso adelante con el que apoyar los altos niveles de espectacularidad, sobre todo durante el despliegue audiovisual de la campaña.

Pero por desgracia, no es oro todo lo que reluce, y a pesar de que la renovación visual es completamente evidente, todavía se ve lastrada por la decisión de no retirar por completo el motor gráfico de las últimas entregas, dejándonos algunos detalles y efectos de aspecto… añejo.

Por otra parte, y siguiendo también con la tradición, tenemos un apartado sonoro impecable que hará retumbar las paredes con explosiones y los contundentes efectos de nuestras armas, así como una labor de doblaje excepcional, salvo por alguna voz aislada que bien podría etiquetarse de “low cost”.

Call of Duty Advanced Warfare Gamescom

Conclusiones

En definitiva, Call of Duty Advanced Warfare innova, pero solo respecto a lo visto en otras entregas de la serie, porque aporta muy pocos elementos realmente inéditos en el superpoblado género de los shooters.

La buena noticia es que como todos los años, conserva la misma fórmula que encandila a sus seguidores incondicionales que verán en esta entrega su Call of Duty de siempre con el atractivo que ofrece la tecnología futurista.

La mala es que estos nuevos añadidos, no consiguen que el juego se desprenda de ese estilo y planteamiento que ha acabado consumiendo el interés de aquellos que buscan una revolución en la franquicia, y más de uno podrá percibir con motivos que se trata de “un nuevo Call of Duty donde se puede saltar más alto”.

Puntuar esta nueva obra es una tarea difícil que siempre levantará polémica, y aunque casi todas sus características por separado son de una calidad indiscutible, no podemos pasar por alto su historial, ni la sensación de llevar jugando a lo mismo durante los últimos siete años.

Es probablemente la entrega más innovadora desde el primer Modern Warfare, pero son ya muchas entregas anuales, y sin ánimos de desprestigiar la gran labor realizada por Sledgehammer, se ha perdido una oportunidad de oro para ofrecer algo realmente diferente.

Nota Call of Duty Advanced Warfare

Lo mejor:

  • La campaña es algo más larga y tan espectacular como siempre.
  • La actuación de Kevin Spacey y su personaje nos dejan algunos momentos memorables.
  • Algunos artilugios futuristas son realmente impresionantes.
  • El modo multijugador sigue siendo la gran apuesta y conserva todas sus virtudes, aportando además una mayor verticalidad gracias a los exoesqueletos.
  • El sistema de progresión es más atractivo que nunca y cuenta con toneladas de recompensas.
  • Gráficamente por fin está a la altura.
  • El apartado sonoro es impecable.

Lo peor:

  • La trama, a pesar de sus virtudes, resulta muy predecible.
  • La campaña sigue siendo demasiado lineal y “prefabricada”.
  • Los niveles donde tenemos que pilotar un vehículo dejan bastante que desear.
  • Se recurren a algunas ideas recicladas de ediciones anteriores.
  • La tecnología futurista no termina de desmarcar esta entrega, sigue siendo una propuesta prácticamente idéntica.
  • Algunos detalles visuales dejan claro que no estamos ante un nuevo motor gráfico creado desde cero.
  • Apenas hay novedades de peso en las distintas modalidades de juego.

 

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