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El PSOE busca una número dos para Pedro Sánchez en Madrid

Los socialistas quieren encontrar a una mujer con prestigio para ocupar el segundo puesto en la papeleta tras el candidato a la Moncloa

Ferraz intenta fichajes estrella para otros territorios como el de Gabriela Bravo en Valencia que pretendía Pedro Sánchez pero al que no ha accedido Ximo Puig, contrario a hacer cambios en su gobierno tan pronto

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Pedro Sánchez junto a Ángel Gabilondo y la líder del PSOE en Madrid, Sara Hernández, en una imagen de archivo

El PSOE busca a una número dos para Pedro Sánchez en Madrid. Los socialistas dan una especial relevancia al segundo nombre que figure en las papeletas de las próximas elecciones generales en las que el candidato a la Moncloa se presenta, como se ha hecho siempre, por esa circunscripción. Ferraz y la nueva dirección del PSOE-M no quieren dar demasiados detalles sobre las listas, cuyo procedimiento de elaboración se prolongará hasta el 17 de octubre, cuando queden aprobadas definitivamente.

El partido de Sánchez quiere encontrar nombres relevantes para sus listas en las generales con el objetivo de remontar los malos resultados obtenidos en las grandes ciudades el 24M. Para ello quiere encontrar 'gabilondos' que motiven al electorado que han perdido en favor de otras formaciones, como Podemos.

El puesto más importante es quién vaya detrás del candidato por Madrid. Los dirigentes socialistas trabajan en encontrar un perfil femenino relevante, ya que las listas del PSOE son cremallera. Desde Ferraz no quieren hablar por el momento de las listas y fuentes de la ejecutiva del partido en Madrid aseguran que la propuesta para ese puesto viene de la dirección federal, pero que aún no hay un nombre sobre la mesa. Esas mismas fuentes aseguran que el objetivo es que sea alguien "solvente" y con "prestigio profesional" aunque no tenga necesariamente poder orgánico.

Una de las tradicionales obsesiones de los dirigentes del PSOE es que quien acompañe al candidato sea alguien relevante. Ya le pasó a José Luis Rodríguez Zapatero en 2004, cuando designó a Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo. La trayectoria universitaria de la sobrina del expresidente Leopoldo Calvo-Sotelo fue el motivo por el que el entonces aspirante a presidente del Gobierno la eligió. Cuatro años después fue el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, quien fue detrás de Zapatero y Cabrera, de número tres. Entonces el principal potencial de ambos era su pertenencia al Ejecutivo.

Ahora los socialistas comienzan la elaboración de las listas, que siempre genera tensiones principalmente en la convulsa federación madrileña. El cupo de hombres en puestos de salida -salvo sorpresas- está cubierto: Pedro Sánchez, Antonio Hernando, Rafael Simancas, José Enrique Serrano... A esos hay que sumar los que proponga la nueva dirección de Sara Hernández y la posible incorporación del responsable de economía de la ejecutiva Manuel de la Rocha Vázquez. Algunas fuentes apuntan a que la exsecretaria de Estado de Empleo, Mari Luz Rodríguez, podría ser la número dos de Sánchez, aunque la dirección madrileña no quiere que haya paracaidistas de otras regiones en sus papeletas. Rodríguez, una de las dirigentes próximas al candidato, es manchega.

El intento de Gabriela Bravo

Ferraz ha ordenado a sus barones que busquen independientes de prestigio para intentar recuperar a los electores perdidos en las grandes ciudades. El objetivo que persiguen es lograr un 'efecto gabilondo' que pueda impulsar el voto como sucedió en la comunidad de Madrid el 24M. Por el momento en Ferraz también son reticentes a dar detalles sobre esa búsqueda.

La tarea parece complicada para los socialistas que se afanan en impulsar la política de fichajes en la sociedad civil para las listas más ajustadas de la democracia. En Valencia, Pedro Sánchez se interesó por Gabriela Bravo, exportavoz del CGPJ que ha sido recién nombrada consejera de Justicia en la comunidad gobernada por Ximo Puig. Bravo tendría que dejar su puesto en el Ejecutivo regional para sentarse en el Congreso. Una circunstancia a la que el presidente valenciano se ha mostrado reticente, por lo que la operación ha quedado finalmente bloqueada. La búsqueda sigue. 

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