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El número dos de Educación apuesta por "orientar los estudios hacia las necesidades de las empresas desde Primaria"

El secretario de Estado, Marcial Marín, responde así a cuál es la hoja de ruta del ministerio para mejorar la empleabilidad de los jóvenes y el desarrollo personal y profesional

España prepara, junto a la OCDE, un cambio en la enseñanza de competencias para ajustarlas al mercado laboral y mejorar la formación de jóvenes y adultos

El país tiene un 19% de 'ninis' y diez millones de adultos con un bajo nivel de rendimiento en comprensión lectora o matemáticas

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Marcial Marín y programa Abriendo Caminos

El 'número 2' de Educación, Marcial Marín.

El nuevo secretario de Estado de Educación, Marcial Marín, lo repitió al menos un par de veces. "La hoja de ruta pasa por orientar los estudios hacia las necesidades de las empresas. Desde Primaria a Secundaria y la FP", afirmó. Con esta receta y elaborar un mapa laboral sobre las salidas que tienen los grados universitarios el Gobierno pretende mejorar el problema del desempleo o la precariedad laboral de los jóvenes (como un 19% de 'ninis' o un 22% que trabaja de forma involuntaria a tiempo parcial).

Marín ha presentado este martes el estudio de la OCDE Estrategias de Competencias de la OCDE, un proyecto en el que se embarcó España el año pasado de la mano del anterior equipo ministerial (José Ignacio Wert y Montserrat Gomendio) para adaptar las habilidades que se enseñan en la escuela a los retos del SXXI. Un exequipo ministerial que hoy, un año después, trabaja en París para la OCDE, el primero como embajador de España ante el organismo, la segunda directamente en la organización.

12 retos educativos

El trabajo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo junto a seis ministerios y las Comunidades Autónomas ha detectado 12 retos que España debe afrontar para mejorar las competencias de sus alumnos. A falta de una mayor concreción, que se espera para el segundo año de trabajo tras dedicar el primero al diagnóstico, los retos pasan por generalidades, algunas más obvias y otras menos, como "mejorar las competencias de los alumnos en la enseñanza obligatoria", "asegurarse de que alcancen un alto nivel de cualificación profesional", "quitar las barreras regulatorias y fiscales a la contratación de trabajadores", "reincorporar a los desempleados a través de políticas y estrategias de apoyo" o "mejorar y ampliar el acceso a una información de calidad sobre inserción laboral".

¿Pero cuál es la hoja del ruta del Ministerio de Educación para afrontar estos retos?, se le preguntó a Marín. "Orientar los estudios hacia las necesidades de las empresas desde Primaria, Secundaria, con el refuerzo de los idiomas o a través de la FP Dual, afirmó. En esta línea se enmarca la LOMCE y los nuevos currículos de las dos etapas, además de la apuesta por la Formación Profesional Dual, con la que, según datos de Marín, el 85% de los jóvenes que la cursa se queda después en la empresa en la que ha realizado las prácticas.

También destacó, en consonancia con uno de los retos, que el Ministerio está elaborando, y pronto publicará, un "mapa laboral" que indique la empleabilidad que tienen los diferentes grados para que los futuros universitarios puedan elegir su orientación laboral con más información, igual que se ha hecho con la FP, una de las grandes apuestas de este Gobierno. Algo parecido al mapa de las licenciaturas que se hizo en su día y se ha quedado obsoleto por la transición al espacio superior europeo de educación.

Las declaraciones de Marín entroncan con los postulados que defendía el anterior equipo ministerial (nada se le ha oído al respecto al nuevo ministro, Iñigo Méndez de Vigo) sobre la orientación económica de los estudios, que llegaron a dejar negro sobre blanco en el preámbulo de la LOMCE pero retiraron después por las fuertes críticas recibidas.

Marín también sostuvo que la reforma educativa —alabada, junto a las reformas del Gobierno, en el resumen que repartió la OCDE junto al informe— ya está dando sus frutos en reducir el abandono temprano escolar, que estaba al 30% y ya ronda el 21%. Que la LOMCE lleve un año aplicándose y sólo en tres cursos de Primaria no es óbice para que esté funcionando a ese nivel, según debe pensar Marín.

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