eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Un verano de recuerdo indestructible entre las ruinas de Norcia

- PUBLICIDAD -
Un verano de recuerdo indestructible entre las ruinas de Norcia

Un verano de recuerdo indestructible entre las ruinas de Norcia

Almudena, Alba y Álvaro, de la primera hornada de jóvenes del Cuerpo Europeo de Solidaridad, están pasando un verano que no se parece al de sus amigos, participando en la reconstrucción de la basílica románica de Norcia, en Italia, y ayudando a que la población se recupere tras el terremoto de 2016.

Son la cuota española de un grupo de dieciséis voluntarios de entre 19 y 29 años que han cambiado el sol y las redes sociales por la solidaridad en un pequeño pueblo italiano sacudido por el terremoto en el centro de Italia de otoño de 2016.

Once meses después, muchas familias viven en barracones, no muy lejos de donde se sitúan las tiendas de campaña en las que duermen los voluntarios, a los que cada día cocina, como agradecimiento, un restaurante afectado, que ahora también da servicio desde una carpa a las afueras del municipio.

"Nos levantamos a las ocho de la mañana y tras el desayuno nos repartimos las tareas de ayuda en la escuela de verano, actividades con las personas mayores y labores de reconstrucción en la basílica y el monasterio", explica a Efe Almudena, una educadora social con un Máster en Estudios Islámicos.

"En Madrid, algunos me decían: ¿Pero adónde te vas a ir a pasar penurias? Pero yo no cambiaría está experiencia por nada", explica la joven, que a pesar de sus 24 años ya ha sido antes voluntaria en Bolivia y Palestina.

Esta es su primera vez con el Cuerpo Europeo de Voluntariado, una "buena iniciativa" que dice no entender por qué no se utiliza también para atender a los refugiados que llegan a las costas europeas.

Animada por su novio Álvaro, otra voluntaria, Alba, estudiante de Medicina de 21 años, decidió "salir de la rutina" y dedicarse a los demás, una experiencia de la que se lleva "gente estupenda".

Con el resto de voluntarios, de Portugal, Austria, Francia, Hungría, Estonia y Grecia, han formado "una familia", e incluso se cocinan unos a otros platos típicos de cada país.

Según Almudena, el grupo también ha estrechado lazos con la población local, que al principio les miraba con recelo, pero que ahora les expresa su agradecimiento por dejarlo todo para ayudarles.

Una de las labores predilectas del grupo es dar apoyo en la reconstrucción de la basílica de San Benedetto, una joya románica que ya tuvo que ser reconstruida en el siglo XVII y de la que tras el terremoto del 30 de octubre de 2016 solo queda la fachada.

"Nos gustaría hacer más, pero es de momento un trabajo muy técnico", explicó Almudena.

Por ahora ayudan a organizar los restos, que son clasificados en un almacén en la cercana localidad de Spoleto, donde cada reliquia es clasificada para su conservación y reparación.

Las autoridades de patrimonio de la región de Umbría esperan poder salvar en la reconstrucción, que creen puede durar hasta una década, la mayor parte de estructura original posible.

Los voluntarios reciben alojamiento y una pequeña cantidad de dinero para comida, y el programa de voluntariado europeo les sufraga los gastos de desplazamiento a la misión y el seguro médico.

Esta semana, el proyecto de reconstrucción fue protagonista de los informativos italianos por la visita del comisario europeo de Educación y Cultura, Tibor Navracsics, y del presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani.

"Está bien que vengan a hacerse la foto, pero aquí la gente está muy preocupada porque ven que las cosas siguen igual que hace un año", apuntó Almudena.

"Las instituciones europeas deben estar con los ciudadanos cuando tienen problemas y esta región está pasando un momento muy difícil", explicó a Efe durante su visita Tajani, quien subrayó que es la cuarta vez que acude a Norcia porque "no solo es importante estar aquí cuando acaba de ocurrir algo así, también hay que estar meses y años después, no se puede olvidar a la gente".

De 22 años, Álvaro asegura que se "llevará en la mochila" una experiencia que le he permitido "conocer a un montón de gente de otra partes del mundo", y se mostró esperanzado en que su trabajo "tenga repercusión social" entre la población.

El Cuerpo Europeo de Solidaridad se puso en marcha a finales de 2016 y, desde su creación, se han inscrito 34.500 jóvenes de toda Europa.

De momento, se ha contactado a 17.000 y 1.300 han aceptado misiones de 240 organizaciones como KORA, la encargada de coordinar el voluntariado en Norcia.

España es, según explicó la Comisión Europea a Efe, el segundo país en número de inscritos (5.600 jóvenes), detrás de Italia (6.200).

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha