El Puerto de Málaga frena la colocación de las polémicas estatuas de Venus y Neptuno

Néstor Cenizo

Málaga —
12 de febrero de 2026 19:02 h

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El Puerto de Málaga ha paralizado la colocación de las polémicas esculturas de bronce de Venus y Neptuno en su zona noble, la que da acceso al recinto. La decisión la ha comunicado Carlos Rubio durante el Consejo de Administración de este jueves. El proyecto ha generado controversia en la ciudad por la conveniencia de la ubicación (junto al Centro Histórico, Bien de Interés Cultural), la opacidad con la que se tramitó (sin control municipal, sin debate en el Consejo y sin conocimiento ciudadano) y las propias cualidades estáticas de las obras, calificadas por la Academia de Bellas Artes de San Telmo como “grandilocuentes” y “propias del Universo Marvel”.

La Autoridad Portuaria, que tenía previsto inaugurarlas a finales de febrero, hace ahora un alto para debatir un asunto en un consejo monográfico que aún no tiene fecha, según ha confirmado una portavoz oficial del Puerto. En la reunión del Consejo de hoy estaba prevista una simple dación de cuentas verbal, sin posibilidad de debate ni voto. Allí Rubio ha defendido que el proyecto está bien tramitado, “tanto desde el punto de vista jurídico como administrativo”, pero ha reconocido que la controversia de las últimas semanas aconseja un debate y que los consejeros puedan votar.

La decisión llega después de que Con Málaga (IU + Podemos) haya interpuesto una denuncia ante el Ayuntamiento, la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía y Puertos del Estado. El grupo municipal de izquierdas cree que podría haberse cedido el dominio público portuario de forma irregular, eludiendo el régimen legal de concesiones. Apunta a una desviación de poder, a la posible vulneración de la Ley de Patrimonio Histórico y recuerda que la instalación de las esculturas en una zona tan preferente ni siquiera cuenta con una licencia urbanística municipal.

Además, el vocal de UGT en el Consejo de Administración ha pedido un informe jurídico Puertos del Estado.

Este medio desveló ayer que el Puerto aportó datos erróneos del peso de las figuras a los técnicos que evaluaron si las columnas aguantarían: en lugar de seis toneladas, los ingenieros elaboraron su informe contando con que pesaban 2,5, menos de la mitad. Incluso con ese peso incorrecto determinaron que no era viable, pero esa información errónea pudo tener efectos graves sobre la seguridad de la instalación y de los propios viandantes.

Según UGT, el Presidente ha explicado este jueves a los consejeros que los datos facilitados a CEMOSA eran “los disponibles en aquel momento”. Sin embargo, meses antes Cadena Ser ya había anunciado el proyecto con el peso de seis toneladas y los primeros borradores del contrato de cesión con fecha 2024 sí contienen el peso correcto.

Una tramitación casi desconocida

De la idea de colocar a la entrada del Puerto cuatro imponentes esculturas (Venus con un sol -5 metros de altura y 1,9 toneladas-; Neptuno con red de pesca -7,5 metros y 2,25 toneladas; y dos leones, de 1,85 metros y 750 kilos cada uno-), concebida en 2021 por el artista ceutí Ginés Serrán, apenas se supo nada hasta que los operarios comenzaron a instalar dos inmensos pedestales, a comienzos de 2026. La Academia de Bellas Artes de San Telmo dio entonces la voz de alarma, y calificó con duras palabras la idea de Serrán, lo que encendió la llama de un debate estético: de un lado, el escultor a un lado apuntando a las atalayas culturales de los académicos; de otro, estos cuestionando el supuesto bagaje de Serrán.

La cuestión va más allá, y afecta al ámbito de decisiones de evidente impacto material y simbólico, poniendo en cuestión quién y cómo decide sobre el espacio público. Fue el Presidente del Puerto, Carlos Rubio, quien recibió la idea de Pagán en 2021 de una manera casual.

La idea fue tomando forma durante varios años, pero Rubio no la llevó al Consejo hasta julio de 2025, donde se aprobó sin debate la fórmula jurídica (comodato), sin aclarar la ubicación y sin avisar que se habían modificado documentos entregados con anterioridad. Tampoco se informó del contrato de obras para construcción de basamentos de hormigón armado, cimentación profunda y anclajes estructurales de las cuatro estatuas, por importe de 69.801,45 euros.

La supuesta limitación temporal (pasando de los 25 años de ocupación de suelo público a seis meses) no calmó a los críticos, que no se fían de que esas imponentes estructuras se vayan a desmontar luego, por motivos operativos y también jurídicos. Además, en las últimas semanas se han conocido más detalles que cuestionan el proceso.

“No es un escaparate personal”

UGT, que ha sido muy crítica con el proyecto porque “nunca se debatió ni se votó de forma clara”, había solicitado reiteradamente que el tema se incluyera en el orden del día con debate y votación, pero el Presidente lo había rechazado hasta hoy. Según el sindicato, Rubio ha rectificado y ha anunciado hoy que no se instalaran las estatuas “hasta que el Consejo no adopte la decisión”. 

UGT ha celebrado la paralización como una primera victoria, un “cambio de rumbo necesario”, porque de una dación de cuentas se pasa a un consejo monográfico cuando estén disponibles los informes jurídicos de Puertos del Estado, que deberán valorar la fórmula (concesión mediante concurso o no), el tipo de contrato (por ahora, un comodato), la duración, la pertinencia de colocar ahí las estatuas o la necesidad de que el Ayuntamiento conceda licencia o no, entre otras cuestiones.

En una nota de prensa, el sindicato pide que el Pleno monográfico incluya una votación sobre el proyecto, previa remisión de toda la documentación a los consejeros con antelación suficiente. “El Puerto de Málaga es una infraestructura estratégica. En pleno centro de la ciudad. No es un escaparate personal para estatuas recicladas”, concluye esa nota.