Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
ENCUESTA | El PP agota el impulso de la amnistía y cae su ventaja sobre el PSOE
El Gobierno de Ayuso reclama 400.000 euros a familiares de fallecidos en residencias
OPINIÓN | Si el Supremo lo imputa, el fiscal general debería recordar a Oltra

Miguel Mimbela: “El ajedrez mejora la comunicación y nos hace más inteligentes”

Miguel Mimbela

María Bosque Senero

1

Miguel Mimbela estudió veterinaria, profesión que ejerció de manera intermitente hasta el año 2005. Desde entonces se gana la vida como profesor de guitarra y de ajedrez, dos de sus pasiones. Ha coqueteado con la música, publicando un disco, a los cuatro años su padre, Campeón de Aragón, le enseñó a jugar al ajedrez y confiesa que la pandemia fue un momento de catarsis del que nacieron ideas como impartir clases online o la puesta en marcha de la I Vuelta Ajedrecista a España que comenzó en octubre del curso pasado y a la que pudo el broche final el pasado domingo con una partida simultánea en el Parque José Antonio Labordeta en Zaragoza. 

¿Cómo surge la idea de poner en marcha la Vuelta Ajedrecista a España?

El primer día que nos dejaron salir después del confinamiento por la pandemia COVID19 me fui al Pirineo. Como muchos otros profesores, durante aquel tiempo nos tuvimos que buscar la vida para poder seguir trabajando y teniendo ingresos y así llegamos al mundo de las clases online. Conduciendo de regreso del Pirineo me di cuenta de que podía seguir siendo profesor desde cualquier parte del mundo, así que decidí aliarme con las pantallas (uno de los mayores enemigos a los que nos enfrentamos hoy en día en la disputa por la atención, sobre todo de los más jóvenes) y poner en marcha una actividad con la que difundir el ajedrez, pero vinculándolo a la cultura tan rica y diversa que tenemos en España.  

El germen de esta Vuelta a España de la que ahora se está recomponiendo, fue la Vuelta Ajedrecista a Aragón ¿Cómo fue aquella primera experiencia? 

Fue un banco de pruebas estupendo, la verdad es que la gente respondió muy bien, recorrí las 33 comarcas que tenemos en Aragón y al ver el interés que despertaba, me planteé en serio empezar a recabar recursos, sobre todo económicos, para poder poner en marcha la Vuelta Ajedrecista a España. 

¿Ha contado con apoyos para poder hacer este viaje de 9 meses, 20.000 kilómetros en coche y muchas horas en avión y en barco?

La verdad es que no. Llamé a varias puertas, pero el apoyo no llegó. Las instituciones públicas no han mostrado el interés que se esperaba en una iniciativa tan única como lo ha sido la Vuelta Ajedrecista a España, la primera vez que se hacía algo similar. El ajedrez es un deporte poco reconocido, aunque sus beneficios a nivel social son muchos y muy importantes. Pero me compensa la respuesta que la iniciativa ha tenido entre mi alumnado, y también en los lugares a los que he viajado. Le agradezco su apoyo a la Asociación Sin Límites Aragón, en la que soy profesor de ajedrez. Y también la respuesta que, sobre todo los medios de comunicación, han tenido en las ciudades más pequeñas donde, en oposición a Madrid, Barcelona o incluso Zaragoza, se han interesado en difundir la Vuelta y eso se ha notado en la repercusión social y en la participación. 

Cada semana viajaba a una provincia de España, una vez allí ¿qué hacía para difundir el ajedrez?

De lunes a viernes, desde el pueblo o ciudad en el que iba a poner en marcha la Vuelta el fin de semana, seguía impartiendo clases online a mi alumnado de guitarra y de ajedrez, especialmente por las tardes. Los viernes, para aquellos que lo han demandado, he impartido clases individualizadas sobre teoría del ajedrez incluyendo alguna de las figuras destacadas de la cultura de la zona en la que estaba, con la finalidad de aportar no solo más conocimiento y estrategia en ajedrez, sino también información de interés sobre la cultura y el Patrimonio de España. Estas clases gustaron mucho, aunque prepararlas también conllevó una tarea ardua. Después, el sábado y el domingo, a través de mi canal en Twitch hacía un directo también asociando la cultura con el ajedrez.

¿Qué balance hace de la experiencia? 

Ha sido una experiencia gratificante porque la respuesta de la gente ha sido buena. Pero ha sido también una temporada dura, desde el punto de vista económico, porque sacar adelante solo una iniciativa de esta envergadura es complicado, y también por la exigencia que tiene viajar todas las semanas. He visitado las 52 provincias españolas, incluidos los dos archipiélagos, y en Ceuta y en Melilla donde la verdad es que la acogida fue impresionante. 

¿Tendremos una segunda Vuelta Ajedrecista a España?

De momento solo pienso en descansar y en hacer balance de lo aprendido de esta experiencia. Creo que esta iniciativa ha sido algo singular que se hace una vez en la vida. La gente también me pregunta si el siguiente paso, que por otra parte es el natural, será la Vuelta Ajedrecista a Europa. Por el momento no lo creo. 

Y en cuanto al ajedrez ¿Cómo está la salud de este deporte en Aragón, y también en España?

Curiosamente cuando hablas con la gente son muchas las personas que te dicen que conocen el ajedrez o incluso que saben jugar. Sin embargo, como disciplina deportiva son pocos los que terminan acercándose a conocerlo, a aprender más y a practicarlos de una manera más constante o incluso en competición. El ajedrez es una forma excelente de fomentar la comunicación, sobre todo entre las personas que son más tímidas; porque no hace falta hablar. Los movimientos de las piezas sobre el tablero son en sí una forma de comunicarse con la persona que tienes enfrente. También es un deporte terapéutico, indicado para personas con capacidades diferentes, como lo hacen en la asociación Sin Límites u otras. Animo a todo el mundo a que lo practique, pero no a través de las aplicaciones para móvil u ordenador. Les pido que salgan de casa, que busquen un club, un bar donde practicarlo y tomarse una cerveza. Ojalá la gente saliera más a oler la naturaleza, el ajedrez y la vida. 

¿Con qué le gustaría que se quedara la persona que en este momento está leyendo esta entrevista? 

Me gustaría que se quitaran la vergüenza y el miedo a practicar ajedrez o a realizar por primera vez cualquier otra actividad. Creo sinceramente, y los estudios así lo demuestran, que practicar ajedrez nos ayuda a ralentizar enfermedades como el alzhéimer u otras patologías que tienen que ver con el desarrollo cognitivo. El ajedrez tiene tantos beneficios que no sabría por dónde empezar para enumerarlos todos. Creo que el mejor resumen que puedo hacer es decir que creo firmemente que jugar al ajedrez es una práctica que nos hace ser más inteligentes y mejores personas.

Etiquetas
stats