Trepador, el primer osezno nacido en Aragón en medio siglo, sobrevive a la hibernación
Trepador, el primer osezno nacido en Aragón en medio siglo, ha sobrevivido a su primera hibernación y ha vuelto a ser avistado esta primavera junto a su madre, la osa Claverina, en los valles de Hecho y Ansó, en el Pirineo aragonés.
El cachorro es hijo de Claverina, una hembra adulta liberada en 2018 en el valle francés de Aspe dentro del programa de recuperación del oso pardo. Su nacimiento supuso el primero registrado en Aragón en los últimos 50 años.
El nombre de Trepador fue elegido por un vigilante de la Patrulla Oso que se jubila, como homenaje a sus años de dedicación a la montaña durante su despedida. El Gobierno de Aragón cuenta actualmente con dos Patrullas Oso integradas por cinco profesionales —tres en el Pirineo Occidental y dos en el Oriental— dedicados al seguimiento poblacional, la vigilancia frente al furtivismo, el peritaje de daños y la atención a ganaderos.
Durante esta primavera, tras la hibernación, se han detectado en Aragón cinco osos distintos: Claverina y Trepador, junto a Beroi y Rey en el Pirineo Occidental, además de un ejemplar indeterminado en Ribagorza, probablemente un macho adulto.
Según los datos de la Dirección General de Medio Natural, Caza y Pesca, en 2025 se han registrado 183 indicios de presencia de oso pardo en el Pirineo aragonés y se ha detectado al menos a ocho ejemplares diferentes.
En los Valles Occidentales se constató la presencia de Claverina; de los machos subadultos Larry y Beroi, ambos de cuatro años; del macho subadulto Rey, de dos años; de Trepador y de otro ejemplar sin identificar. En el Pirineo Oriental, en Ribagorza y Sobrarbe, se confirmó además la presencia del macho adulto Cannellito y de otro oso no identificado.
En septiembre de 2024 se constituyó la Mesa del Oso, un órgano de trabajo que reúne a administraciones, ganaderos, cazadores y agentes locales para acordar medidas dirigidas a preservar esta especie, catalogada en peligro de extinción, y favorecer su coexistencia con el medio rural.
El Ejecutivo autonómico destaca además el descenso de ataques al ganado. Durante 2025 se registraron ocho ataques con 13 ovejas muertas, todos ellos en el Parque Natural de los Valles Occidentales, frente a los 33 ataques y 46 reses muertas contabilizados el año anterior, lo que supone una reducción del 75%.
El Gobierno de Aragón atribuye esta disminución a distintas actuaciones preventivas, entre ellas la reparación de pistas y casetas, la instalación de un doble vallado de protección en el puerto de Segarra, en Ansó, la construcción de una nueva pista en Calveira, el traslado en helicóptero de una caseta de vigilancia y la contratación de dos pastores para custodiar rebaños en el valle de Hecho. Según los datos facilitados, durante esta temporada no se ha producido ningún ataque.
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