La portada de mañana
Acceder
La izquierda confederal abre una nueva etapa: “Se acabó el derrotismo”
El consejero cesado por Ayuso denunció un caso de corrupción de núcleo duro
OPINIÓN | 'Pactos en la izquierda, ¿para qué?', por Enric González

Ivan G. Fernández

0

El féretro de Anita Sirgo a fue portado a hombros desde la casa sindical de CCOO hasta el Pozu Fondón y acompañado por unas dos mil personas comprometidas con salvaguardar su legado.

Los casi dos kilómetros, que separan la casa sindical de la explotación minera, se recorrieron en silencio y también con cánticos reivindicativos como el “No pasarán”. Cuando el féretro entraba en la explotación minera, escenario de muchas de las protestas juveniles de Anita Sirgo en aquella Huelgona del 62, por las que acabó encarcelada y torturada, los asistentes empezaron a cantar Santa Bárbara Bendita.