Asustan. Aterrorizan esas decenas de miles de ciudadanos llamando con cara descompuesta mafiosos y corruptos a un Gobierno formado por 22 ministros que ni uno solo de ellos está manchado por asunto judicial alguno. Allá, en la cabecera, Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso, junto a José María Aznar y Mariano Rajoy, e incluso ese ser obligado a vivir en el inframundo y que responde al nombre de Carlos Mazón. Sólo para los aquejados de amnesia, recordar que los vicepresidentes de Aznar, el de las mentiras de Irak y el 11-M, fueron Rodrigo Rato y Francisco Álvarez-Cascos y Jaume Matas su ministro distinguido. Rajoy y Gürtel, Rajoy y Bárcenas, Rajoy y la policía patriótica. También estaba en el sarao, cómo olvidarnos de ella, Esperanza Aguirre, varios de sus altos cargos en chirona por chorizos. Así, a pelo. Pues ahí les tienen, desvergonzados, coreando y bendiciendo los gritos de corruptos al Gobierno de Sánchez.
Por supuesto que el objetivo central de los insultos gruesos es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Castejón. A estas alturas, la piel como el cocodrilo. Todas estas cosas le han llamado, y el Ojo tiene comprobadas fechas y fuentes en el voluminoso archivo de su amigo el Catavenenos. Anoten: psicópata (a veces acompañado de narcisista), sátrapa, déspota, golfo, vampiro, autócrata, ególatra, presidente ilegítimo, capo mafioso (la cosa viene de antiguo), es la Ndragheta calabresa, muerto viviente, chulo, lerdo de expresión, Nerón, gánster, la millonada en República Dominicana, fascinado por Franco, vil, cobarde, amoral químicamente puro, traidor por vicio, acabará huyendo por carreteras secundarias, chanchullero amoral, loco de atar, deformidad genu varo física y moral. Tirano, le llamó la reina del vermú. Además de hijo de puta, como todos oímos.
Al hilo de la susodicha. Espanta ver a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, siete millones de habitantes, 293.069 millones de euros de PIB, novio confuso y muertes en residencias ciertas, nervios a flor de piel, Miguel Ángel Rodríguez aleteando como Campanilla en torno a la cabeza hueca de su títere, despreciar a catalanes y vascos en el número de circo que protagonizó, risible y patética, en la Conferencia de presidentes del viernes pasado. “Sánchez dinamita la Conferencia”, titulaba Abc. Para qué disimular. Núñez, sumiso, y aunque humillado otra vez por la deslenguada, se apresuró a felicitar a la ínclita indocumentada. Es verdad que le ha hundido la posibilidad de acercarse al PNV, Esquerra o Junts, pero qué le vamos a hacer, si tengo la personalidad de un mosquito. Ayuso es deslenguada e ignorante, pero es nuestra deslenguada y nuestra ignorante.
Por cierto, que les estoy oyendo a varios de ustedes, y hacen bien en recordármelo, que todos tenemos un pasado. El de IDA, recuérdenlo, parte de llevar el blog de la perrita de la ya citada Esperanza Aguirre. Exacto: oso de peluche para el caballero del fondo. La misma condesa consorte de Bornos que sin despeinarse, afirma que “a la larga la dictadura de Franco fue mejor que la II República”. Pero mujer, qué cosas dice, si la República no pudo ser larga porque unos salvajes con uniforme, sí, esos, los franquistas que tanto le gustan, la degollaron cuando sólo tenía cinco añitos. ¿Un millón de muertos? ¿500.000 españoles huyendo por la frontera? ¿Decenas de miles de fusilados y sus cuerpos arrojados a las cunetas? ¿Torturas, muertos por hacinamiento en cárceles y campos de concentración infectos? ¿Miles de cadáveres vivientes, muchos de ellos niños, causados por un hambre atroz? Mucho mejor el franquismo, qué me va a contar señora Aguirre, asistente privilegiada al aquelarre de ese loco argentino que blande motosierras y califica a los socialistas, a todos los socialistas, de “mierdas”. Es lo que tienen los fascistas de mierda, que son bocachanclas y lengualarga. Ejemplo de liberal, la indocumentada ministra de Cultura que fue. Arcadas da escucharla.
Espantan más y más personajes de este pavoroso ruedo ibérico. Citábamos antes a Mazón, puaj, que tiene el cuajo de pactar con Vox la desmemoria histórica –tras los pasos de Aguirre–, y presumir de estabilidad, o el murciano López Miras, inmigrantes menores a la calle que así me lo exigen las huestes de Abascal. A juicio va el presidente del Parlamento balear, Gabriel Le Senne, aquel tipo de Vox que rompió en público la foto de varias víctimas del franquismo. Conviene de vez en cuando seguir sus declaraciones o sus papelillos, para entender de qué estamos hablando, que a veces de puro envanecidos somos incapaces de ver el peligro. Los despreciamos y no vemos la bazuca que esconden a la espalda. Y esos son los educados, que en las puertas de Ferraz se agolpan los que queman efigies de Pedro Sánchez y apuestan por su desaparición física.
Bien. No sabe el Ojo si las buenas gentes de este país son conscientes de que semejante fauna puede gobernarnos dentro de muy pocos años. Estos tipos, y tipas, pueden ser presidentes o vicepresidentes a partir de 2027. Antes parece difícil que haya elecciones, a no ser que pillen in fraganti a Pedro Sánchez, un suponer, cortando en pedacitos con la motosierra de Milei tal que a Cuca Gamarra o Miguel Tellado. ¿Qué creen que harán dichos personajes con los emigrantes? ¿Qué con los idiomas reconocidos por la Constitución, los prohibirán? ¿Con la memoria histórica? Y también, o en primer lugar: ¿acaso esperan que vayan a solucionar los problemas de la vivienda, ellos, los mandados de las grandes inmobiliarias y los fondos buitres? ¿Quizá la sanidad pública, a la que desprecian y deterioran, con las clínicas Quirón? ¿O la educación, venga colegios y universidades de curas y locos libertarios? No hagan un mohín para hacernos creer que exageramos.
Porque conviene echar un vistazo al mundo que nos rodea, que es misión siempre interesante. Miren, para saber por dónde vienen los tiros, lo que está ocurriendo con Trump, ahora de morros con su amiguito Musk, te quito los contratos y tú te ibas de niñas. ¿Les parece un demente, un tipo perturbado, además de corrupto, que puede llevar al mundo al abismo? Pues es el ejemplo en el que se miran todos los que hemos citado en este papelillo hasta ahora. ¿De verdad creen que es más civilizado J.D. Vance que Santiago Abascal, por hablar de vicepresidentes? ¿Suponen que Díaz Ayuso está más capacitada que el Kennedy loco antivacunas para formar parte de un Gobierno? ¿Será Hermann Tertsch, brillante europarlamentario de Vox, el equilibrado ministro de Exteriores que apoyará a Palestina para acabar con ese genocidio que a todos nos abochorna? ¿Protestará porque los israelís asaltan un barco de ayuda humanitaria que iba rumbo a Gaza? ¿Qué les hace suponer que van a respetar la identidad de las universidades públicas y no van a copiar los métodos despóticos de Trump con Harvard? ¿Extendemos la broma a Le Pen en Francia, a Meloni en Italia, a Orbán en Hungría, a Ventura (Chega) en Portugal? ¿Exageramos, nos vamos de madre? Quizá, pero todas estas cosas había una vez, cuando yo soñaba un mundo al revés, que decía José Agustín Goytisolo y cantaba Paco Ibáñez. Y quita el sueño.
¿Los pelos como escarpias con Ábalos, Koldo o Leire? Pues sí, claro. Y es evidente que el Gobierno –y el PSOE– deben depurar responsabilidades más pronto que tarde y con una energía hercúlea. La blandenguería, esas reacciones fofas son mortales para la credibilidad. La miseria de la oposición se va a amontonar, el pico Aneto, durante estos dos años que puede durar la legislatura. Y luego, como escribía aquí mismo Marco Schwartz, vaya usted a saber. Pero hágannos el favor de no acumular más estiércol a la inmensa pirámide vertedero en el que el PP, sus jueces y sus decenas y decenas de periodistas soeces y mentirosos se mueven como orcas asesinas en el agua. Ya están tardando en la Moncloa o Ferraz en limpiar las cochiqueras, si es que en ellas ha crecido la mugre. Sólo con oír la trama hidrocarburos se revuelve el estómago. No pierdan más tiempo en afanarse en solucionar los problemas cotidianos, vivienda, vivienda, vivienda, y la izquierda más izquierda en dejar de joder con la pelotita –ahora Compromís– y remar lo suficiente para evitar la pesadilla, que buena falta hace. ¿Que el Ojo ya lo ha dicho? Y las veces que lo repetirá.
En este Madrid en el que afamados politólogos y analistas de tres al cuarto llenan páginas y páginas de panfletos infectos, está de moda soñar con un Gobierno de coalición de Núñez Feijóo y un PSOE distinto con la cara de García Page en el frontispicio, que reeditaría la gran coalición alemana –el gran manchego se sacrificaría por la patria– para evitar que el PP tenga que echarse en manos de Vox. Cualquier cosa puede pasar, claro, que en el circo de Manolita Chen hemos visto de todo. ¿Extrañarnos de que una parte del PSOE quiera pactar con la derecha, cuando en 2017 estaba dispuesta a mantener en el Gobierno a Rajoy? Pero pasan varias cosas, pequeñas minucias que empañan el sueño de una noche de verano de tanto cantamañanas. Uno, que Feijóo ya está pactando a muerte aquí y allá con Vox, sangre de su sangre. Dos, que el alma más atrabiliaria del PP, la reina del vermú al frente del elenco, quizá echara pestes de la cosa, suficiente para hacer naufragar la ensoñación. Y tres, la más importante, ¿qué les hace pensar que Page se llevaría los votos de la militancia socialista en un hipotético enfrentamiento con Pedro Sánchez? ¿O es que serían Felipe González o Alfonso Guerra los candidatos a batir?
Tranquilidad, hermanos, tranquilidad, que la hipertensión es muy mala compañera de viaje. Sonrían a la vida, intenten, si les dan las piernas, la posición del loto, junten los deditos y digan conmigo: oooooommmm.
Adenda. ¿Miedo? Pánico da que un magistrado del Tribunal Supremo culmine la cacería de la derecha más reaccionaria contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, con una imputación –absurda, delirante– basada en meros indicios. Como es amigo, a Xavier Vidal-Folch no le importará que rebote este párrafo suyo de El País: “Hurtado va a lo suyo. Archivó la causa del asesinato del cámara de televisión José Couso, allanándose a tres militares sospechosos de EEUU. Pugnó por evitar que Mariano Rajoy declarase en el caso de corrupción Gürtel y discrepó de la condena al PP. Llamó ”tipeja“ a Pilar Manjón, presidenta de la Asociación de Víctimas del 11-M. Y propugnó como ”aconsejable“ que los jueces colaboren con los partidos para darles un ropaje ”jurídico“, especialmente ”si se tiene un pensamiento que guarda sintonía“. Dechado de imparcialidad que causará furor en Estrasburgo”.
Amén.