Christine Lagarde no duerme pensando en los niños de África
En el mundo anglosajón se usa la palabra 'chutzpah', que procede del yiddish, para describir una demostración de descaro sin límites, habitualmente teñida de arrogancia. El ejemplo más citado: una persona que asesina a sus padres y que luego pide clemencia al juez por ser huérfano.
Christine Lagarde se merece algún párrafo en futuras definiciones del concepto. Le preguntan por la situación de Grecia y sale con el hambre en África.
Asked whether she is able to block out of her mind the mothers unable to get access to midwives or patients unable to obtain life-saving drugs, Lagarde replies: “I think more of the little kids from a school in a little village in Niger who get teaching two hours a day, sharing one chair for three of them, and who are very keen to get an education. I have them in my mind all the time. Because I think they need even more help than the people in Athens.”
En otras palabras: si tienen problemas en Grecia, que les den. Peor están en Níger.
Podrían haberle dicho lo mismo a la mujer que dijo que no podía pagar los gastos de un parto en un hospital griego. Inicialmente, le dijeron que si no abonaba la factura, no le dejarían llevarse al bebé (al final, el asunto se arregló gracias a la intervención de una ONG). Que no se queje. En Níger podría haber tenido que dar a la luz en su casa con una comadrona sin preparación.
¿Aumenta la pobreza en Grecia? No hay problema. Aún queda mucho camino por cubrir antes de llegar al nivel de África.
Como si la lucha contra la pobreza haya sido una prioridad del FMI siempre que ha tenido que acudir en ayuda de un país del Tercer Mundo con una deuda exterior galopante. Austeridad fiscal, aumento de impuestos, subida de los tipos de interés, eliminación de aranceles comerciales, liberalización de la circulación de capitales, privatización de empresas públicas... esas son las prioridades de los inspectores del FMI cuando viajan a países para imponer, siempre de forma voluntaria desde luego, terapias de choque con las que asegurarse de que esos países paguen sus deudas.
¿La pobreza? Cuánto lo sentimos. No aparece en nuestro manual de instrucciones.
Claro que es posible que Lagarde (salario anual: 467.940 dólares netos más 83.760 en dietas) sea una admiradora en secreto de Syriza y esté intentando que ese partido gane las próximas elecciones. De otra manera, no se entiende tanta soberbia.
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OCDE: Greece is one of the OECD countries with the highest tax burden on labour income for one-earner families with children.
Lagarde intenta dar explicaciones en su página de Facebook, sin mucho éxito por lo que se ve en los comentarios.
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