Arca denuncia daños en el Pozo Tremeo de Polanco por actuación “irresponsable” del Gobierno de Cantabria
La Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (Arca) ha denunciado “la actuación irresponsable y carente de garantías ambientales” de la Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria en las obras ejecutadas a finales del pasado año en el entorno del Pozo Tremeo, en el municipio de Polanco.
La asociación considera responsables de esta situación no solo a la Consejería, sino también al Ayuntamiento de Polanco y a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC), por permitir o no impedir unas actuaciones “claramente inadecuadas, así como a la Consejería de Medio Ambiente por su falta de intervención”.
Según señala Arca en una nota de prensa, las actuaciones, ejecutadas por la empresa pública Tragsa, se llevaron a cabo mediante el uso de maquinaria pesada y con una tramitación basada en “una simple declaración responsable” ante la Confederación.
Se trata, a juicio de Arca, de un procedimiento “claramente insuficiente para intervenir en un ecosistema tan frágil” y que se encuentra dentro de un espacio protegido como Área Natural de Especial Interés e integrado en el Geoparque Costa Quebrada.
A ello, ha sumado que las obras se ejecutaron “de forma rápida, sin información pública, sin participación y sin las preceptivas consultas ambientales, lo que ha impedido a Arca actuar a tiempo para evitar unos daños que hoy podrían ser irreparables”.
La asociación también ha denunciado que la Consejería de Medio Ambiente no ha informado ni evaluado adecuadamente estas actuaciones, pese a tratarse de un espacio con un régimen específico de protección.
El informe elaborado por Arca refleja “alteraciones significativas del terreno, incluyendo modificaciones de los perfiles naturales mediante excavación, desbroces mecanizados intensivos y actuaciones directas sobre zonas de alto valor ecológico”.
Para Arca, resulta “especialmente preocupante” que estas actuaciones se presenten públicamente como medidas de acondicionamiento o preservación, cuando, en su opinión, en la práctica responden a una lógica de obra pública convencional que modifica el entorno de un espacio que debería mantenerse en su estado natural.
Arca, que ha asegurado que denunció esta situación ante todas las administraciones implicadas, ha urgido la apertura de una investigación, la evaluación independiente de los daños causados y la depuración de responsabilidades, así como la adopción de medidas de restauración ecológica.
La asociación ha advertido igualmente que episodios similares se pueden estar registrando en otros enclaves, como el Parque Natural de Oyambre.
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