El consejero de Sanidad evita la reprobación en el Parlamento pese a las críticas unánimes de toda la oposición

Pleno del Parlamento de Cantabria.

Aunque la derrota de la oposición estaba cantada dada la mayoría absoluta de los grupos que respaldan al Gobierno de Cantabria, el Parlamento autonómico ha sido este lunes escenario una vez más de la disolución del consenso político que presidió los primeros meses de la lucha contra la pandemia por coronavirus. La reprobación del consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez (PSOE), no ha prosperado y este ha abandonado el hemiciclo del antiguo Hospital de San Rafael con el aval político de socialistas y regionalistas, suficientes para solventar la condena del Legislativo pero insuficientes para recuperar la confianza del conjunto de la Cámara.

Partido Popular, Ciudadanos y Vox forzaron un debate plenario para reprobar a Miguel Rodríguez, que se ha saldado con una derrota por 14 votos a favor y 21 en contra. Pero antes de la votación, PSOE y PRC han tenido que oír las tres razones por las que el consejero, a juicio de la oposición, debía ser censurado públicamente y conminado a dimitir: la "desastrosa" campaña de vacunación, sobre todo hasta la festividad de Reyes; los "cuestionables" criterios que se han aplicado para cerrar municipios, aislar residencias de mayores y "saltarse" el protocolo de grupos de riesgo; y, por último, la "falta de transparencia" y talante democrático al rehuir las demandas de información del Parlamento y no haber facilitado, 10 meses después del inicio de la pandemia, ningún informe de Salud Pública que haya avalado las medidas restrictivas que se han aplicado desde Presidencia y Sanidad.

El debate no ha estado exento de acritud -el portavoz de Ciudadanos, Félix Álvarez, ha llamado "sinvergüenza" al consejero- y los portavoces socialista y regionalista poco más han podido hacer que destacar que Cantabria se encuentra entre las comunidades que menos incidencia de la COVID han tenido esta tercera ola, así como las 23 comparecencias que Miguel Rodríguez ha llevado a cabo ante los órganos de la Cámara desde marzo de 2020. Cantabria es la décima autonomía en muertes por cada 100.000 habitantes, un argumento que ha llevado a los grupos de Gobierno a tachar de "demagógica" las iniciativas conjuntas de la oposición y a sugerir que lo que han pretendido es obtener rentabilidad política de la situación.

Tres en uno

PP, Cs y Vox llevaron al Parlamento la misma iniciativa con tres firmas distintas. Agrupadas para su debate, ha bastado la intervención del portavoz de Vox, Cristóbal Palacio, para conocer el argumentario reiterativo de los demás. También han coincidido en dejar bien claro su enfado por el, a su entender, desaire de Rodríguez en la última comparecencia informativa, que duró cuatro minutos y acabó abruptamente para protagonizar una rueda de prensa. La oposición se considera minusvalorada y recuerda que las peticiones de comparecencia son para informar a los ciudadanos, de los que ellos son representantes, no por curiosidad particular.

"Un consejero que hace una gestión deplorable y no respeta a la Cámara no merece seguir siendo consejero", ha asegurado Palacio. "Váyase a cuidar las flores de su jardín, porque si hay algo en que todos tenemos puesta nuestra esperanza es en la vacunación y no se puede hacer peor", le ha conminado el portavoz de Ciudadanos, Félix Álvarez. "Un gobernante que no comprende lo que es la democracia no puede seguir en un cargo público", le ha espetado el portavoz popular, Íñigo Fernández.

En este tono ha discurrido el debate parlamentario, con el consejero sentado en su escaño como convidado de piedra. Incluso han salido a relucir las madres de los presentes, como ejemplos de personas mayores de grupos de riesgo que aún no se han vacunado a diferencia de lo que altos directivos del Servicio Cántabro de Salud (SCS) han hecho con las suyas y por lo que tuvieron que dimitir, en referencia al caso de la ya cesada directora médica de Atención Primaria.

"Un desastre" de gestión

Cristóbal Palacio, portavoz de Vox, ha dejado este jueves la gestión de la pandemia a los pies de los caballos. "La realidad de la gestión de la pandemia es un absoluto desastre", ha llegado a afirmar, sacando a relucir la falta de recursos materiales de protección y humanos durante el primer estado de alarma, el "abandono" de las residencias de mayores aquellos meses, a las que no se ofreció asistencia más que por vía telefónica y sin posibilidad de derivar a los hospitales a los mayores de 80 años, las críticas a los gestores de las mismas, y la desautorización que tuvo por parte del presidente Revilla, y, por último la petición a los directores de residencia a arreglárselas con sus enfermos.

El relato crítico de la gestión solo acababa de empezar. Ha censurado Palacio, con la aquiescencia del resto de la oposición, que se confinaran municipios poco después de hacerse un llamamiento a los madrileños para que acudieran a Cantabria de vacaciones, y sobre todo, que nunca se haya hecho público un informe siquiera de la Dirección de General de Salud Pública que supuestamente avalara las restricciones que se han sucedido después del verano. "Las normas se basaban en la oportunidad política y no en informes sanitarios", ha dicho.

"Pelotazo estadístico"

Pero la guinda del pastel que ha llevado a la oposición a pedir la cabeza de Rodríguez ha sido la vacunación. Por varios motivos: el fiasco del simulacro inicial seguido de días con baja aplicación de vacunas -"Su equipo estuvo de vacaciones hasta que pasó Reyes-, seguido a su vez por un furor vacunador que hizo que la comunidad pasara de farolillo rojo de las autonomías a estar a la cabeza de los pinchazos, algo que el portavoz de Cs, Félix Álvarez, ha calificado de "pelotazo estadístico", ya que, según ha dicho, la intención era remontar en las estadísticas porque de lo contrario "el presidente se cabrea porque sale en televisión". Para ese salto estadístico, han afirmado los portavoces, no importó saltarse el protocolo de vacunación, siguiendo una escala de grupos de riesgo, pasándose de vacunar a mayores en residencias a hacerlo "con un folio y un boli" en la mano al personal del Hospital de Valdecilla, sin distingos, y a los reclusos de El Dueso.

Álvarez ha abundado sobre la carrera por vacunar fuera quien fuera. "No se preparó la campaña de vacunación. Se ha vacunado indiscriminadamente. En Valdecilla se habilitaron mesas de vacunación e invitaciones por WhatsApp. Y se vacunó a gerentes -por los directivos de los hospitales Sierrallana y Laredo- antes que al personal de primera línea. Por lo mismo, en el País Vasco dimitieron dos gerentes vacunados. Ha sido una chapuza de proporciones bíblicas", ha censurado.

El bloqueo de Berlín

La crítica del portavoz del PP, Íñigo Fernández, ha sido por la "falta de transparencia y ejemplaridad" del consejero, al tiempo que se ha fijado especialmente en los criterios seguidos para cerrar unos municipios y otros no, por no hablar a la vacunación de madres de altos cargos del SCS. "El cierre de Santoña -ha señalado citando el municipio del que es oriundo-, con 53 casos se cerró a cal y canto y aquello parecía el bloqueo de Berlín. 20 días después un municipio con 1.600 habitantes tiene 70 casos y no se cierra", ha recalcado. En cuanto al escándalo de la vacunación de directivos sanitarios, ha dicho: "¿No se le cae la cara de vergüenza cuando se vacuna a una mujer de 80 años, madre de un directivo, con el permiso del consejero? ¿Los demás no tenemos madre?"

Pero la crítica más reiterada ha sido el desapego del consejero con el Parlamento. "Usted mismo tendría que coger la puerta y marcharse. Hay que informar a la sociedad, no a nosotros. La transparencia y la ejemplaridad han brillado por su ausencia. Es difícil que a uno le sigan cuando no se es transparente ni ejemplar. Me parece que ha contado pocas verdades y muchas mentiras", le ha espetado Fernández. Y ha agregado: "Ha perdido el respeto social, el respeto profesional y el respeto político. Le salva el pacto de gobierno y a lo mejor que alguien se sienta mejor si tiene a quien echar la culpa".

"Lamentable" gestión... en Madrid

Ante esta catarata de reproches, los portavoces socialista y regionalista han dado la batalla dialéctica por incongruente y han arropado a su consejero arrojando cifras estadísticas al estrado. La socialista Noelia Cobo, tras señalar que el día del debate es el mismo en que se inicia el juicio por la Caja B del Partido Popular, ha repartido mandobles a los populares por la gestión en Madrid: "Aquí no hemos intentado construir un hospital de pandemias tan lamentable (como el Isabel Zendal), ni privatizado el rastreo ni quitado el teléfono a los pacientes", ha asegurado.

Sin "ocurrencias políticas" como las de Madrid ni "usar un ranking de fallecidos como arma política, Cantabria está aguantando con una de las incidencias más bajas del país. La realidad del proceso de vacunación en Cantabria es que se ha administrado el 99,7% de las vacunas disponibles", ha dicho.

El regionalista Pedro Hernando ha basado su intervención en cuadros estadísticos y ha acusado a la oposición de "hacer política" con la pandemia. Desde el consenso inicial "lo que ha cambiado ahora es que han empezado a hacer política. ¿Qué le echan en cara realmente al consejero? ¿Que vamos bien? Han venido aquí a hacer demagogia", ha criticado.

El último capotazo a Miguel Rodríguez se lo ha dado el portavoz del PRC: "No podemos dejar de reconocerle su esfuerzo, con fallos, que se ha esforzado en corregir. Y también aciertos con resultados objetivos: en Castilla y León hay 1.116 casos por cada 100.0000 habitantes, en Cantabria, 349", ha concluido.

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Publicado el
8 de febrero de 2021 - 20:56 h

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