La portada de mañana
Acceder
Este es el plan de Ribera Salud para ahorrar
Las agendas de Villarejo apuntan a su participación en el montaje contra Urbán
OPINIÓN | 'Crisis ferroviaria: el poder de la calma', por Antón Losada

Entrevista

Cristina Nieto, presidenta de la refundada DO Valdepeñas: “El entendimiento entre productores e industriales ahora es total”

Cristina Nieto es enóloga, bodeguera y valdepeñera. Dicho así quizá no le diga nada al lector, pero si decimos que es la presidenta de la Interprofesional de la Denominación de Origen  Valdepeñas desde el pasado septiembre, decimos también que es la mujer que ha iniciado el camino de recuperación de la DO de vino más antigua de España después de cinco años de desencuentros y ruptura en los que ha estado gestionada por la Junta de Comunidades hasta que se firmaron los nuevos estatutos por todas las partes el pasado mes de julio.

Un lustro en los que las noticias en los medios de comunicación han sido negativas y eso, en un mundo competitivo y con mucha oferta como es el del vino, no es buena publicidad para una marca.

Cristina Nieto, representante del sector productor, es una mujer con amplia experiencia e hija también de viticultor. Licenciada en Químicas en Enología, he trabajado con diferentes marcas, tras “una primera vendimia en Virgen de las Viñas que me sacó del cascarón y aprendí de verdad lo que era enología”. Ha trabajado en sus inicios tanto con García Carrión como con Félix Solís, los dos grandes grupos de Valdepeñas hasta que en 2011 se jubila su padre y decide tomar el testigo familiar y dirigir la bodega Nieto Coll de Moral de Calatrava, una de las más antiguas de la zona.

Desde septiembre compagina este trabajo con la presidencia de la Interprofesional, una mandato de dos años tras los cuales asumirá esta presidencia Antonio Torres, actual vicepresidente y representante del sector industrial. El trabajo no la asusta porque considera que “el objetivo es importante, yo soy de Valdepeñas de toda la vida y me parece muy bonito poder aportar algo la Denominación”.

La DO empezó de cero en julio de 2025, sin presupuesto ni sede. ¿Cómo está este momento?

Presupuesto ya aprobamos en la última Junta para el 2026, la asamblea nos la ha revalidado, y ahora vamos a presentar el proyecto para las Ayudas a la Calidad Diferenciada. Nuestro presupuesto va a ir básicamente para promoción, tenemos una partida aproximadamente de 200.000 euros para promoción, es un presupuesto modesto en otras partidas porque nos vamos a centrar en eso, en dar el primer paso para que en el 2032 que es nuestro objetivo a medio plazo podamos tener la visibilidad que teníamos antiguamente. La sede sigue en el mismo estado, ahora mismo estamos intentando conseguir sedes provisionales, el mes que viene seguramente tendremos ya.

¿Cómo fueron las negociaciones hasta llegar a una persona de consenso para estos primeros dos años de mandato?

Lo complicado fue la negociación de estatutos en los que yo no participe, se estuvieron reuniendo durante meses hasta que pudieron firmar todas las partes de acuerdo con unos estatutos en los que todos estábamos de acuerdo. La figura del presidente fue un poco controvertida porque una de las partes no estaba de acuerdo. Creo que sobre todo apostaron por alguien que no hubiese estado involucrado en la anterior interprofesional, que tuviese un perfil independiente sobre todo por todos los problemas que habíamos tenido. Básicamente eso lo que represento yo, alguien nuevo que pueda ser imparcial y que trabaja con el objetivo de lo que sea mejor para todos.

¿Cómo está la situación del vino de Valdepeñas después de estos cinco años?

La Asociación quedó disuelta en 2021, con lo cual no ha tenido ninguna actividad en todos estos años. Toda la gestión, la representación y las competencias las asumió la Junta que ha estado llevando el control y ha trabajado con certificadoras externas para que el vino de Valdepeñas siguiese igual que estaba. Hemos seguido haciendo vino de Valdepeñas pero no hemos podido hacer la promoción necesaria que sí han hecho otras denominaciones y otras bodegas. Ahora mismo hemos empezado una interprofesional nueva de cero y nuestro objetivo es recuperar toda esta promoción que se ha perdido estos años para volver a levantar las ventas que teníamos antes de la disolución y poder promocionar como es debido los vinos de Valdepeñas.

¿Cómo ha influido toda esta situación en el consumo y en el consumidor?

Sobre todo ha influido en la apreciación que tenía el consumidor. En el momento que empiezas a poner en duda la calidad o la trazabilidad, estás desprestigiando la DO y esto afecta al cien por cien de los vinos y a todo una marca. Eso es muy difícil de levantar sobre todo porque este es un mundo complicado, los tiempos que corren para el vino son difíciles y hay mucha competencia. Levantar esa credibilidad que creo que injustamente se puso en duda es muy difícil. En estos cinco años el control que ha llevado la Junta ha sido muy importante y ahora que se hayan dejado atrás todos los problemas judiciales y se hayan resuelto satisfactoriamente es importante. Esto hay que decirlo: que los vinos de Valdepeñas siguen siendo los de siempre y que estamos aquí para seguir haciendo los buenos vinos que se hacen en esta tierra.

¿Esta publicidad negativa cómo ha repercutido en las ventas?

Aún no tenemos exactamente los datos de embotellado pero sí podemos aproximar que hemos pasado de en torno a 80 millones de botellas que llegaron a producirse a 50 millones de botellas. Es una pérdida importante.

¿Cómo se va a levantar la reputación de toda una marca?

Recuperar el volumen es complicado, nosotros tenemos que apostar por otro tipo de comercialización, tenemos que situar a los vinos en un nivel más alto de precio. No podemos competir con grandes producciones ni  vamos a competir nunca con los graneles porque tenemos una viña con muy poca producción, una pluviometría muy escasa y no tenemos agua para regar. Nuestro objetivo no es volver a producir grandes volúmenes, es producir pequeñas producciones pero como siempre los vinos de crianza, reserva, vinos con un valor añadido en el embotellado y ese es nuestro objetivo, que se siga haciendo ese tipo de vinos.

¿Y eso cómo se hace, cómo se cambia la percepción del consumidor?

Eso es muy complicado, una cliente tardas en ganarlo muchos años y en perderlo un día. Los primeros pasos se han dado estos cinco años con la Junta avalando toda la trazabilidad y el control que se hace de todos los vinos de Valdepeñas y ahora nos toca promocionarlo y decir cómo se hacen, que vengan a verlos, enseñarlos, publicitarlos y que los prueben sobre todo para que vean el valor que tienen.  

¿El tipo de vino que hace Valdepeñas encaja con los nuevos consumidores?

Los vinos blancos es lo que más está subiendo, se está haciendo mucha elaboración con airenes, que era una variedad que no se había embotellado porque tenía una fama de que no podía aportar unas características que sí tenían otras variedades, pero ahora se está haciendo muchas elaboraciones con maceración carbónica, con maceración con hollejos, se está elaborando de forma distinta para poder sacar todo el potencial. Desde luego  nuestras bodegas siguen al consumidor que ahora está consumiendo vinos con menos madera, alcohol y más frescos, pero los crianzas son vinos que no tienen mucho tiempo en barrica, siguen siendo frescos y que se pueden consumir en volúmenes grandes.

¿En estos primeros meses de marcha de la interprofesional se ha visto que algo ha cambiado, hay un clima de sintonía entre las distintas partes y familias de las DO?

El entendimiento entre productores e industriales ahora es total. La sintonía que tenemos Antonio Serrano (representante de los industriales) y yo es muy buena, estamos de acuerdo en que todos, tanto los bodegueros como los productores, en que el objetivo es vender más y vender más caro. Los problemas que antes tuvieron entre productores y bodegas porque unos no se fiaban de los otros o pensaban que el beneficio se lo estaba llevando el otro yo creo que eso se ha acabado totalmente, estamos de acuerdo todos en que cuanto mejor les vaya a las bodegas mejor les va a ir a los productores, tenemos el mismo objetivo y tenemos que trabajar todos por el mismo.

¿Cómo le gustaría dejar la Interprofesional tras estos dos años de mandato?

Me toca el trabajo más administrativo que es arrancar la DO, volver a ubicarla, constituir una estructura sólida porque ahora solo tenemos  una persona que trabaja con nosotros, decir hasta dónde queremos llegar en las competencias de control y todo el tema administrativo de reglamentos. Ponemos en marcha para el primer año el presupuesto para empezar a hacer la promoción pero una promoción que tenemos que enfocarla, con un estudio estratégico para ver en cinco años qué queremos obtener, este año tenemos que dar el primer paso y los siguientes tienen que seguir esta estela. Este primer año va a ser de remangarse y hacer más papeles que otras cosa pero es el primer paso.

¿Este año, la DO tendrá presencia en alguna feria del sector?

Este año tenemos un presupuesto para ferias, pero la presencia en ferias tiene que hacerse con mucho tiempo, no sé si llegaremos a tiempo para estar en alguna feria este año, estamos trabajando en ello pero es complicado, para el primer semestre va a ser precipitado. Por supuesto, Fenavin el año que viene tiene que ser nuestra puesta de largo.

¿Qué problemas tiene el productor de la DO Valdepeñas al que representa?

El vino en general está pasando por unos momentos muy delicados, hay muchísima competencia, están llegando productos de mercados que no tienen la normativa y los controles que tenemos nosotros y eso está poniendo en dificultades a todas las bodegas y eso se refleja en que hace 150 años en esta zona había mil bodegas y ahora pueden quedar 8 o 10 que embotellen.

Yo creo que lo están haciendo muy bien, el problema nuestro es que se está apostando por otras figuras de calidad y menos por Valdepeñas y tenemos que intentar que vuelvan a apostar por los vinos de Valdepeñas que llevamos cien años aquí por algo.

La DO Valdepeñas es la más antigua del España. Rioja ya celebró el centenario porque se registró una marca como Rioja anteriormente a la creación de la DO, pero la de Valdepeñas es la más antigua, vamos a hacer ahora el centenario en el 32 y es algo que no puede decir muchas DOs, tenemos un bagaje y una tradición que hay que respetarlo y ponerlo en valor.

¿Cómo compagina el trabajo de dirigir su bodega con la presidencia de la Interprofesional?

Muy complicado, estos seis meses mas aún porque no teníamos a nadie en la DO y ha sido labor de la Junta Directiva; ahora ya tenemos una persona que trabaja a tiempo completo para el Consejo y podemos delegar, pero es complicado. Es la DO, es la familia, es mi bodega, pero el objetivo es importante, yo soy de Valdepeñas de toda la vida y me parece muy bonito poder aportar algo al Consejo Regulador.

¿Cuáles son los principales mercados para los vinos de Valdepeñas?

Ahora mismo está diversificado por todo el mundo, pero cuando empecé a trabajar en Valdepeñas me sorprendía el consumo en países escandinavos, éramos las primeras marcadas vendidas en Suecia, en Dinamarca, algo que te asombra. Europa es el mercado principal de Valdepeñas, EEUU, Rusia que bajó mucho, China, Asia, pero sobre todo Europa.

¿El acuerdo de Mercosur es una oportunidad para el vino?

A priori parece que sí, se abre mucho mercado que no tenemos ahora mismo y para vino en concreto sí que pude ser beneficioso con respecto a otros productos. Yo estoy totalmente de acuerdo en el mercado libre, que se abra a todos sitios que vengan pero lo que hay que exigir son las mismas condiciones con las que nosotros trabajamos, eso es lo que hay que controlar, no podemos estar produciendo a unos costes más elevados porque nos exigen cosas que fuera no exigen y encima estamos entrando en competencias desleal, yo creo que eso es lo que se está exigiendo por parte del sector.