A juego de trileros, pérdida de democracia
Una vez más... a vueltas con la representación. Ni quesos, ni cordero, ni miel de la Alcarria. De seguir así, lo típico en nuestra región va a ser el juego de trileros que, con la premisa de reducir, supuestamente gastos (pero entran aquí también cargos, burocracia, o la propia dimensión de la administración), a través de la supresión de la representación democrática.
Esta situación viene de corrientes neo liberales, principalmente estadounidenses, que ahondan en la capacidad individual del ciudadano y presentan a la administración o el gobierno como una némesis, un enemigo a enfrentar como ciudadanos. En España, comenzó a tener una gran aceptación tras el estallido de la Gran Recesión de 2008.
Precisamente esa crisis provocada por dejar hacer a la banca con escasa supervisión de los Estados, dio lugar a que a la crítica de la administración, dejando a los principales culpables, prácticamente yéndose de rositas. Así, corrieron los primeros memes basados en mentiras como que en España había el doble de políticos que en Alemania para la mitad de población.
Al llegar por primera vez el Partido Popular a la Junta de Comunidades, el gobierno Cospedal cogió esta bandera. Aunque incumplió promesas como el cierre de la televisión autonómica, tomó otras decisiones, que vendió de forma bastante populista ante la sociedad. Entre ellos, la venta de los Audis que formaban el parque móvil del gobierno regional, insistiendo mucho en el modelo A8 en el que viajaba Barreda; diferenciando el despilfarro de este, con su 'buen españolismo' al comprar nuevos coches que, no costaron mucho menos, pero; eran Citroën fabricados en Vigo. Huelga decir, que además eran nuevos y no tenían que poner sus posaderas donde antes las ponían los 'sociatas'.
La otra gran medida fue 'eliminar' (y esas comillas son de las que hablando se marcan con los dedos) el sueldo de las diputadas y diputados en las Cortes. Desde 2013 se dejaron de pagar salarios, pero, como es lógico, no se quedaron sin cobrar. Se subieron las asignaciones para los grupos parlamentarios y los costes de las dietas por asistencia, como por a ejemplo a los plenos.
Lo del salario, solo fue el primer paso. Si este cambio de cómo se perciben las remuneraciones, no parece suficientemente tramposo, se tomó otra medida al respecto, no menos grave. Para las elecciones de 2015 se diseñaron las Cortes de Castilla-La Mancha más pequeñas en 30 años de autonomía. Recorte de las diputadas y diputados de 49 a 33 escaños. De un plumazo, un supuesto ahorro de 16 sueldos. ¿Sueldos? Si no cobraban... El que suscribe solo va a señalar la ironía, ya que no tiene las explicaciones.
La decisión era estratégica y política. No es que el gobierno de Cospedal tuviese un gran apoyo social, pero por la derecha el PP no tenía contrincantes (lo de Vox es más reciente de lo que nos pensamos). Mientras que, a la izquierda, Podemos si podía rascar votos al PSOE. Lo que aquel gobierno hizo, fue intentar que esta situación le fuese favorable.
Castilla-La Mancha fue uno de los territorios en los que Podemos tuvo un menor impacto, aunque como en toda España, lo tuvo. La forma de limitar la posibilidad de su entrada, fue esta reducción de las Cortes. Cuanto más pequeño el órgano de representación, más votos son necesarios para entrar. Si los votos de 100.000 electores se reparten entre 100 escaños, 1.000 votantes tienen un diputado. Si son 200 escaños, la representación es de 1 por cada 500 votantes. Obviando otros factores, como la fórmula matemática empleada para decidir el reparto o las circunscripciones, que ahondan en esta situación; se puede ver claro cómo la reducción parlamentaria limita la representación de opciones políticas. Y, como ya es sabido, al PP no salió bien.
Maravillas del bipartidismo: con la vuelta del PSOE... esto no es importante. Page es un candidato potente y el miniparlamento le conviene. Consigue mayorías absolutas con poca dificultad.
Pero llega una necesidad: reformar un Estatuto de Autonomía que supere el de la Transición. Las comunidades autónomas han llegado a ser algo mucho mayor de aquello para lo que fueron pensadas, por lo que es normal que se redefinan sus moldes legales. Y como es lógico, en lo que está llamado a ser el fundamento de la autonomía se han de definir todas sus características; también las Cortes. Así, en el texto, aprobado por esas mismas Cortes que nos representan, ahora en debate para ser validado por el Congreso de los Diputados, se entra en este tema en su Titulo II Las instituciones de Castilla-La Mancha, Capítulo I, Las Cortes.
La circunscripción electoral es la provincia. Las Cortes de Castilla-La Mancha estarán constituidas por un mínimo de 25 escaños y un máximo de 55 escaños. Cada provincia estará representada, en todo caso, por un mínimo de 3 escaños (Artículo 24.3 del texto).
¡Ridículo! En este proceso electoral (carísimo, dicho sea de paso) en el que ha embarcado el PP a muchas y muchos españoles, se están dejando ver los sistemas de las diferentes comunidades autónomas. Con algo más del millón de habitantes, se ha visto una Asamblea de Extremadura que otorgaba 65 asientos y en las Cortes de Aragón 67. La resta es sencilla: 10 y 12 escaños más para representar a la mitad de población. Las siguientes elecciones, en Castilla y León, con una población más similar a la castellanomanchega, serán para elegir a 81 procuradores.
Saquen sus propias conclusiones. Aprobado por el PP de Paco Nuñez en Toledo, al llegar al último trámite en el Congreso de los Diputados, para su partido el problema es este triste órgano representativo. Las Cortes de Castilla-La Mancha tienen el tamaño del Parlamento de La Rioja. Pero, mientras que la población riojana es de algo más de 300.000 habitantes, la castellanomanchega es de más de 2 millones. Con menos de 100.000 habitantes, Soria elige 5 procuradores para las Cortes de Castilla y León. Son los mismos que Cuenca, en nuestra región, pero teniendo esta provincia el doble de habitantes que la de la meseta norte.
En la práctica, esto limita, por ejemplo, que movimientos anti despoblación como Teruel Existe, Por Ávila o Soria YA, puedan desarrollarse en Guadalajara, donde la mayor parte de sus extensión sigue desapareciendo, agonizando lentamente.
La representatividad de un escaño en la región está cerca de los 64.000 habitantes, mientras que en las otras comunidades autónomas citadas anteriormente, en La Rioja, la representación es de 1 por cada menos de 10.000, en Extremadura, 16.000; Aragón 20.000 y en Castilla y León no llega a 30.000. La más alta, de estas, es la mitad de la representatividad de sus habitantes en los órganos correspondientes, que en Castilla-La Mancha. Y esto no solo pasa en España. En conjunto, la media de representatividad de los parlamentos autonómicos es de unos 34.000 habitantes por representante. Mientras que si se hace la misma aproximación con los lander alemanes, la media estaría en unos 40.000. En ambos, las y los castellanomanchegos quedamos claramente infrarrepresentados.
¿Da igual? ¿Ahorra costes? No podemos pretender que nos represente y gestionen lo público dos personas que estén ultra preparadas, que manejen todo tipo de temas, que tomen las mejores decisiones y que cobren el SMI, e incluso, si no cobran mejor.
Tampoco, un sistema democrático que se basa en la representación, se debe permitir que se establezcan límites en pro de mayorías: la idea de la democracia no es que las mayorías hagan lo que quieran, si no que entre todos, cada uno con el peso que tenga, tomemos las decisiones que menos perjuicios ocasionen a todos.
Por tanto, es clave señalar que, quienes defiendan esta reducción, defienden reducir la democracia. Pero sobre todo, me gustaría saber, cómo no defienden esta misma idea en otras comunidades autónomas.
Sobre este blog
Este blog es un espacio de colaboración entre elDiario.es de Castilla-La Mancha (elDiarioclm.es) y el Colegio de Ciencias Políticas y Sociología de Castilla-La Mancha para abordar diversas cuestiones sociales desde la reflexión, el entendimiento y el análisis.
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